La glucosa llega a la sangre a través de los alimentos ingeridos y que son procesados por el páncreas, que a su vez libera insulina, una hormona que lleva el azúcar a las células para ser transportadas por el torrente sanguíneo, de modo que se genere la energía necesaria para el funcionamiento del cerebro, el corazón y de los músculos, señala la Asociación Americana de Diabetes.

Si la glucosa en la sangre no se controla, ya sea por una mala alimentación, por sedentarismo u otras razones; los valores pueden alterarse al punto de que el paciente termine padeciendo de prediábetes o diabetes, enfermedad crónica que si no es vigilada, puede desencadenar otras patologías graves o incluso causar la muerte.

Para evitar sufrir complicaciones con la glucosa en la sangre, los niveles deben evaluarse constantemente | Foto: Freepik

Cómo controlar los niveles de glucosa en la sangre

El experto en planificación nutricional y autor del libro “Equilibra tu glucosa”, Ismael Galancho, afirma que más allá de la alimentación, en la composición corporal existen muchos factores que influyen en el nivel del azúcar en la sangre.

Publicidad

“Los carbohidratos y el azúcar son solo uno de dichos factores, y ni siquiera el más importante. Hay que tener en cuenta el balance calórico total de la dieta, la actividad física y la grasa corporal, los grandes protagonistas de nuestra salud metabólica”, explica.

El portal Telva sostiene que la microbiota ayuda a controlar la glucosa en la sangre y previene la resistencia a la insulina, y en consecuencia, la diabetes tipo 2; por lo que mantenerla saludable es necesario. Para ello, Galancho menciona un tipo de almidón no digerible que tiene propiedades interesantes, se trata del almidón resistente.

Cuáles son los síntomas más comunes de la diabetes tipo 2, la enfermedad que padece Tom Hanks y le provocó su drástica pérdida de peso

El experto afirma que este tipo de almidón se encuentra en semillas, legumbres y plátanos verdes crudos, pero también hay otra manera: cocer patatas o arroz y dejarlos enfriar en la nevera por al menos 24 horas.

Publicidad

La razón de este truco es que, cuando estos alimentos se enfrían, el almidón que contienen sufre cambios estructurales, por lo que el porcentaje de glucosa que pasa a la sangre es mucho menor al que tienen cuando están recién cocinados.

Galancho aclara que no es que se deban comer fríos, por lo que se pueden recalentar. Además, agrega que este truco puede aplicarse en cualquier alimento, incluso en el pan.

Publicidad

(I)

Te recomendamos estas noticias