La epilepsia es una enfermedad que genera estigmatización para quienes la tienen. Eso provoca que las personas no reciban tratamiento a tiempo o que la ciudadanía no sepa qué hacer cuando ve que alguien convulsiona.

Incluso, en países como India o Pakistán, hace 40 años era prohibido que una persona con epilepsia estudie en la universidad, se case o tenga hijos. Y hay sectores en los que se cree que se trata de un castigo divino.

Pero esto es falso y la estigmatización o el rechazo social solo genera daños al estilo de vida de la persona con epilepsia. Por eso es importante eliminar esos mitos e informar a la comunidad, que muchas veces no sabe que los índices de recuperación son altos para esta enfermedad.

Así dijo a EL UNIVERSO el neurocirujano Carlos Sigüenza Paz, quien mencionó que 80 % de las personas con epilepsia se encuentran en países en desarrollo. En sectores rurales, por ejemplo, hay quienes acuden a sesiones de brujería porque creen que el paciente ha sido ‘maldecido’.

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Lo que se debe hacer, comentó el experto, es acudir al médico general. Quien a su vez debe estar informado para identificar a qué corresponden los ataques. Si se detectan a tiempo las causas, se puede iniciar tratamiento y evitar que sean frecuentes, lo que se conoce como epilepsia.

Diferencias entre crisis convulsiva, desmayo y problema cardíaco

Sigüenza puso el ejemplo del estudiante que se desmaya en medio de la ceremonia de juramento a la bandera. No necesariamente tiene epilepsia. Puede responder, por ejemplo, a una baja en el nivel de azúcar por falta de alimentación.

Incluso, puede existir convulsiones pero eso no necesariamente es epilepsia, que consiste en que aquellos episodios se repitan constantemente. Si se trata a tiempo, con el fármaco adecuado, no desarrollará la enfermedad. Las posibilidades de recuperación son de 70 %, indicó.

De ahí la importancia de un tratamiento. Si la persona no recibe la medicación adecuada, no se curará, como ocurre con el 80 % de los casos.

La diferencia entre un desmayo o un problema cardíaco y un ataque convulsivo aislado, es que éste se produce por intoxicación con alcohol, marihuana o cocaína; dejar de consumir alimentos y bebidas por casi 24 horas (falta de azúcar); o alteración de la tiroides sin diagnosticar.

Si permito que esto se perpetúe y se repita constantemente, se hace epilepsia, insistió.

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Cuando una persona registra estos episodios, no se medica directamente, sino que se estudia el caso y se aconseja, por ejemplo, no beber alcohol o consumir drogas; dormir bien y vivir saludablemente, comentó Sigüenza.

En época de pandemia, el médico advirtió que una persona con epilepsia, que se contagia de covid, tiene más posibilidades de empeorar porque ésta enfermedad afecta el cerebro y puede generar crisis más severas.

En el caso de una persona que nunca ha tenido epilepsia pero sí traumas de cráneo o infartos, y se contagia de covid, será propensa a desarrollar una crisis convulsiva porque se produce encefalitis cerebral.

¿Qué hacer ante un ataque de epilepsia?

Sigüenza da tres consejos para quienes presencian un ataque convulsivo. No se debe abandonar a la persona ni acercarse demasiado, al punto de reducir su capacidad de captar oxígeno. Se recuperará en un par de minutos y no hay riesgo de muerte.

Los tres pasos son:

  1. Poner a la persona de costado. - No debe estar boca arriba porque si vomita, existe riesgo de que se ahogue con sus residuos gástricos. Solo si el ataque recién empieza, se puede colocar entre los dientes parte de un objeto blando, por ejemplo la punta de un pañuelo o de una corbata, para evitar que se muerda la lengua, pero sin llenar la boca para no impedir el paso de aire. Si las convulsiones están avanzadas no lo intente porque puede morder sus dedos. Dos estudios realizados en Italia avalan esta técnica
  2. Retire cualquier bloqueo del cuello. - Quite corbatas, afloje los botones de la camisa, saque bufandas o cualquier cosa que impida a la persona respirar adecuadamente
  3. Ponga algo blando en la cabeza. - Así evita que la persona se golpee contra el suelo

El médico reconoció que el episodio de un ataque epiléptico puede ser impactante para los demás, porque incluso la persona puede llegar a ponerse morada por la dificultad para respirar, pero recordó que hay que mantener la calma, lo que permitirá brindar ayuda eficiente al paciente. (I)