En un mundo que suele asociar el wellness únicamente con rutinas físicas o dietas, surge una mirada más profunda e integral que invita a reconectar con lo esencial: la forma en que nos tratamos, nos escuchamos y nos cuidamos día a día.
Desde su experiencia, Isabella Martínez Hidalgo, chef y máster en Marketing Digital, quien actualmente desarrolla su propia línea de productos de alimentación saludable, sostiene que todo comienza en el diálogo interno: en cómo te hablas cuando nadie te escucha, en la manera en que gestionas el estrés, eliges tus relaciones y respetas tus propios límites. Para ella, el wellness no se reduce a ir al gimnasio o comer “bien”, sino que implica dormir mejor, aprender a decir que no sin culpa, permitirse pausas, escucharse cuando el cuerpo lo pide y elegir hábitos que sostengan emocionalmente, en lugar de castigar. “El verdadero bienestar es un acto cotidiano de respeto hacia uno mismo”, enfatiza.
Bajo esta perspectiva, vivir en equilibrio implica cuidarse sin caer en la obsesión. “Significa disfrutar una comida compartida sin ansiedad, entrenar por elección y concederse descanso cuando realmente se necesita. Es sentirse en paz con el propio cuerpo y con las decisiones que se toman, entendiendo el equilibrio como la coherencia entre lo que se piensa, se siente y se hace.
¿Cómo perder peso sin extremos?
Cuando el enfoque es el equilibrio, bajar de peso se vuelve más simple y sostenible. Estos tips te ayudarán a construir ese camino:
1. Prioriza proteína en cada comida
La proteína ayuda a mantener la masa muscular, controlar el hambre y mejorar la composición corporal. Algunos ejemplos fáciles de incluir son huevos, pollo, yogur griego, queso o proteína en polvo.
2. Entrena fuerza al menos tres veces por semana
No necesitas pasar horas haciendo cardio. El músculo es fundamental porque permite que tu cuerpo queme más energía, incluso en reposo.
3. Mantente activa en tu día a día
No todo se trata del gimnasio. Caminar más, moverte durante el día y reducir el sedentarismo genera un gasto calórico constante sin estresar al cuerpo. Esto es clave para reducir el porcentaje de grasa sin recurrir a dietas extremas.
El arte de comenzar bien: conciencia, orden y propósito
4. No elimines los carbohidratos ni ningún grupo de alimentos
Aprende a utilizarlos a tu favor. Consumir carbohidratos alrededor del entrenamiento mejora el rendimiento, favorece la ganancia muscular y optimiza el metabolismo. Eliminarlos suele provocar ansiedad y episodios de descontrol.
5. Come lo suficiente
Comer muy poco puede llevar a pérdida de músculo, estrés metabólico y estancamiento. Para bajar grasa es necesario nutrir al cuerpo, no castigarlo.
6. Dormir bien también influye en la grasa corporal
Dormir mal aumenta el cortisol, lo que se traduce en más hambre y mayor tendencia a almacenar grasa.
7. Constancia antes que perfección
No se trata de hacerlo perfecto todos los días, sino de hacerlo bien la mayor parte del tiempo y mantenerlo a largo plazo. El objetivo no es solo verse diferente, sino sentirse fuerte, con energía y construir hábitos que mejoren tu calidad de vida. (I)