La historia se repite, afirma la artista guayaquileña Giovanna Andrade. Cuando Rosa le contó que estaba embarazada, volvió inmediatamente a sus 21 años. A esa etapa en la que aprendió a ser madre mientras todavía intentaba entender quién era ella misma. Esta vez, sin embargo, la escena ocurre al otro lado del océano: su hija vive el embarazo en España y ella cuenta los días para viajar y acompañarla en el nacimiento de su primer nieto. Entre llamadas, planes de viaje y conversaciones que hoy tienen otra profundidad, ambas atraviesan un momento que cambió por completo su relación.

Rosa empieza a entrar en una experiencia que hasta hace poco solo conocía desde el lugar de hija; Giovanna, a los 42 años, descubre una nueva etapa familiar que le despierta recuerdos, emociones y preguntas que creía archivadas.

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“Mi madre me tuvo a los 21, yo tuve a los 21 a Rosa y ahora ella va a tener a los 21 años a su primer hijo. Yo supe, la sentía un poco rara a la distancia, y un día en Miami, mientras acompañaba a mi papi en sus tratamientos, hice una pausa, la llamé y le pregunté: ‘¿Estás embarazada, sí o no?’. Y me dijo que sí”, cuenta emocionada la actriz, quien en medio de los nervios le consultaba si estaba segura de todo. “Tú eres mi mejor ejemplo, mami”, fue la respuesta que obtuvo.

Habla entre sonrisas que se mezclan con lágrimas inevitables. Por momentos se detiene, vuelve a reír y retoma la conversación, intentando poner en palabras todo lo que en ella despierta esta etapa. La ternura aparece en cada recuerdo, en cada vez que menciona a Rosa o imagina el bebé que está por llegar.

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Una abuela millennial

La noticia todavía sorprende a quienes la rodean. No pueden creer que esté a punto de convertirse en abuela y hay quienes bromean, cuando las ven juntas, en que parecen hermanas. Giovanna, quien recientemente se separó de Diego Azanza, luego de 25 años de relación y 21 de matrimonio, revela además que antes del término de su relación se planteaba tener un hijo para poder vivir una maternidad con más calma y menos cansancio –por sus extensas y múltiples jornadas laborales–: “No es que no disfrutaba a mis hijos, sino para poder estar plena”.

Tras el divorcio, para mantenerse ocupada, cursó una maestría como gestora cultural –que ya terminó– y se centró en acompañar a su padre, que empezaba tratamientos médicos. “Siento que todo se ha compaginado para encontrar las respuestas que no tenía y que estaba buscando”, agrega.

Mientras Rosa construye su propia familia en España, su hermano menor, Lucas (de 14 años), se prepara como arquero profesional en Colombia.

“Él está en un equipo profesional que se llama Fortaleza Fútbol Club, él tiene una carrera allá, está en el grupo élite. Entrena de lunes a lunes, él ha decidido eso”, manifiesta.

Con el corazón dividido entre Colombia y España, la también exparticipante de MasterChef Celebrity Ecuador asegura que contar con el apoyo del padre de sus hijos le aporta tranquilidad para continuar con sus proyectos. “Él es un padre muy atento, muy amoroso, lo cuida mucho. Este año he aprendido a no sentirme culpable por estar lejos, hablamos siempre por teléfono. Estoy tan consciente de que el tiempo pasa muy rápido”, señala.

¿Qué descubres en Rosa al verla vivir su maternidad?

Me recordó cuando yo estaba (en embarazo), y en esa época mi mamá y yo nos volvimos inseparables. Éramos un poco distantes, y cuando quedé embarazada, fue la primera mujer que me apoyó de una manera incondicional. Se convirtió en mi mejor amiga hasta el día de hoy. Ella y yo, antes de mi embarazo, éramos perro y gato. Yo era muy rebelde. Pero cuando fui mamá, empecé a entenderla. La mujer que sabe todo de mí es mi mamá. Es impresionante. Y siento que eso está pasando ahorita con Rosa. Ya no es una niña, ahora es una mujer que tiene una relación y una familia.

Un amor que crece

Nicolás Burneo es la pareja de Rosa y el padre de Theo. Ambos se conocieron en Colombia, de donde es originario él, cuando estudiaban en el colegio.

“Lo conozco desde los 14 años. Rosa se enamora de él cuando llegamos a vivir a Bogotá. Es su primer amor. Él se fue a estudiar a España. Rosa, que nació en Miami, pensaba irse a estudiar a Estados Unidos, pero los planes cambiaron cuando la mayoría de sus amigas también emprendían rumbo a ese destino y la carrera que quería estudiar estaba allá también”, comenta.

“Ella vivió su primer embarazo en una realidad totalmente diferente a la mía y, aun así, siento que de alguna forma empecé a comprender muchas cosas de su perspectiva y de mi crianza. Siento que desde que comencé este proceso se me conectaron muchos cables y entendí muchísimas cosas sobre la vida y sobre ella”, asegura Rosa.

Educando a mamá

La enciclopedia Larousse del embarazo fue de los primeros obsequios que Giovanna le ha dado a su hija en este camino de preparación para la maternidad. “La veo y me veo; en diciembre le compré este libro que te dice qué está sucediendo semana a semana, mes a mes, cómo te necesitas preparar. Le he regalado cursos de parto con matronas, han ido ella y él; ahora va a tomar un curso de lactancia. Esa es mi ayuda, es lo que me hubiese gustado saber en mi situación”, dice Giovanna, quien reconoce y agradece el apoyo incondicional de su madre y de Diego (su expareja) durante su gestación mientras vivían en Estados Unidos. “Eso es lo que yo quiero, que ni Rosa ni Nico sientan que están solos”, añade.

En esas conversaciones que ahora toman otro giro entre madre e hija, Giovanna le detalla las experiencias que vivió con ella cuando era apenas una bebé. “Cuando ella nació, estando en otro lugar, donde no conocíamos casi a nadie, solo éramos su papá, ella y yo. Y fueron parte de nuestros años más felices”, expone.

Llegada de Theo

El nacimiento del bebé está previsto, dice la actriz de La Ley del corazón y Rojo carmesí, a través de parto natural a inicios de junio. “Siento que se puede adelantar, la barriga ya está muy grande, ya está tensa, ya le falta el aire”, puntualiza.

Rosa, quien está estudiando marketing digital en España, también comparte sus propias expectativas sobre su hijo.

¿Qué ideas sobre la maternidad cambiaron?

Antes de quedar embarazada no tenía ideas concretas ni expectativas claras sobre lo que era ser mamá. Siento que todas esas preguntas, pensamientos y reflexiones llegaron recién cuando me enteré de que iba a ser madre.

¿Qué detalles de tu mamá quieres replicar cuando nazca tu bebé y cuáles construir a tu manera?

Hay muchos detalles de mi mamá que quisiera replicar con mi familia y también muchos que quisiera construir a mi manera. Siempre nos enseñó a construir nuestros propios pensamientos, valores y principios de acuerdo con lo que sentimos y con el bien común. Además, nunca nos criticó ni nos juzgó por pensar diferente a ella, y eso es algo que quiero replicar en absolutamente todos los temas con mi familia.

Quiero que, así como yo me sentí libre dentro de mi núcleo familiar –mi mamá, mi papá, mi hermano y yo–, mis hijos también se sientan libres de pensar, sentir y expresarse como quieran.

¿En qué tipo de mamá sueñas convertirte?

Yo solo sé que quiero ser una mamá sana en todos los sentidos: física, emocional y mentalmente. Porque siento que, al final, si yo estoy bien, mis hijos también lo van a estar. No importa cuáles sean las circunstancias o el momento de la vida en el que estemos; siento que el bienestar de una mamá influye muchísimo en el bienestar de sus hijos.

¿Qué te gustaría que tu hijo descubra sobre la relación entre tu mamá y tú?

Me gustaría que mi hijo descubra a través de la relación que tenemos mi mamá y yo que no se trata solo de enseñanzas o aprendizajes, sino también de poder reírse juntos, tener confianza y sentirse en paz simplemente estando presentes el uno con el otro. Me gustaría que descubra esa tranquilidad que pueden dar las relaciones familiares cuando hay amor, confianza y compañía real.

Al estar a poco tiempo de tener a tu hijo en brazos, ¿qué le agradeces hoy a tu mamá?

Le agradezco su ejemplo. El ejemplo de transformar las dificultades y los sentimientos negativos en fuerza para levantarse y seguir adelante. Siento que toda la vida nos enseñó que cuando uno está en un momento muy difícil o se siente muy abajo, no hay que quedarse paralizado.

Que tienes que agarrar todo eso que estás sintiendo, transformarlo y continuar. Si es rabia, seguir con rabia. Si es tristeza, seguir con tristeza. Sea cual sea el sentimiento, seguir avanzando, pero nunca dejar de moverte.Porque poco a poco, cuando sigues caminando incluso en los momentos difíciles, empiezas a ver cómo los caminos se van abriendo.

¿Qué significa para ti construir una familia desde tu generación?

Para mí significa una responsabilidad inmensa. Como nueva mamá, siento que tengo la responsabilidad de educar al futuro, de identificar qué patrones de modelos antiguos no comparto y transformarlos para construir nuevos. Construir una familia desde mi generación implica muchísima conciencia y responsabilidad, porque hay una línea muy delgada entre actuar de una forma “correcta” y actuar simplemente por costumbre o por instinto, sin cuestionarse realmente las cosas.

¿Te ha sorprendido ver a tu mamá emocionarse como futura abuela?

La verdad sí, me sorprendió muchísimo verla tan emocionada y con tantas ganas de que ya le digan “abuela”, porque siempre pensé, graciosamente, que iba a ser esa típica abuela que iba a querer que le dijeran “tía” o algo así. Pero no, mi mamá está feliz con el título de abuela y eso me da muchísima ternura. En este rol me la imagino superchocha y demasiado consentidora. (E)