Hoy los agasajos los recibe ella. Este domingo, la presentadora ecuatoriana Emiliana Valdez vive la alegría de su primer Día de las Madres como parte de esta selecta sociedad que transforma la vida de cada mujer que la experimenta.

En los ojos se le nota la felicidad. Su anhelo –dice– se hizo realidad más rápido de lo que imaginaba y ha decidido que estar presente, sin la ansiedad de lo que vendrá, es su mejor manera de disfrutar su embarazo.

“Hasta ahora han sido momentos supermágicos porque estoy viviendo algo que nunca viví antes, nuestro cuerpo es milagroso y que yo esté creando vida es loquísimo”, afirma.

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Con cuatro meses y medio (cuando se realizó esta entrevista) confirma que el segundo trimestre de gestación es el mejor, porque se superan ‘los achaques’ y ha recobrado su energía habitual. “Estoy disfrutando mi ahora, estoy experimentando cómo cambia mi cuerpo, mis emociones, estoy muy positiva en el tema mental. Estoy muy agradecida con Dios por darme la oportunidad de ser mamá”.

Emocionada por sentir las primeras pataditas de su bebé, la anfitriona del programa Combate revela que fue su esposo, Alejandro Hoyos, el primero en sentir náuseas. Esa situación despertó las sospechas que ella también tenía.

“Yo también estaba con náuseas, pero aún no le había contado nada. Lo que fue clave para hacerme la prueba fueron los cinco días de retraso. Me lo reservé ese tiempo para no ilusionarlo si era negativo”, cuenta.

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Con el resultado positivo de su test de embarazo, sorprender a su esposo para compartirle la llegada de su bebé fue el siguiente paso. “Él siempre es el de los detalles, siempre sorprende, le armé la sorpresita y ya no me aguantaba las ganas de decirle” asegura sobre esta etapa de su vida familiar. “Estamos supercontentos, es muy bonito tener a mi lado a alguien como él con quien puedo experimentar todo esto por primera vez, es un apoyo”, agrega.

Su destino: estar juntos

Próximos a cumplir cuatro años de matrimonio, pasaron cinco juntos como novios antes de llegar al altar. Originario de Cali (Colombia), fue en una fiesta donde ambos coincidieron y en donde menos pensaba, admite, que encontraría al amor de su vida. “Él me pidió bailar, no acepté porque no lo conocía. Él perseveró, conoció a una amiga mía, le pidió que nos presente, había pasado algún tiempo, ya me había seguido en Instagram y yo también. Cuando nos presentaron todo cambió”, relata.

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Su siguiente encuentro, dice, se dio en una discoteca. No bailaron y conversaron toda la noche (aunque el ruido fuera intenso). “Entonces él trabajaba en una empresa, yo había hecho unas fotos años atrás y él me envió una imagen. Después de eso continuamos conversando hasta que tuvimos nuestra primera cita”.

En su casa, la cultura colombiana y ecuatoriana están presentes. “Me encanta que no es machista, no es celoso, confía mucho en mí, tiene mucha inteligencia emocional, es muy entregado a sus sueños, tenemos la misma línea, juntos somos un equipo, entre los dos nos apoyamos. Él entiende muy bien la industria en la que me desempeño”.

Asegura que el apoyo y confianza de su esposo se han convertido en un respaldo fundamental. Esa estabilidad emociona, recalca, le permite vivir el embarazo con más calma y desenvolverse con tranquilidad en su trabajo, manteniéndose enfocada en cada proyecto sin quedar atrapada en la presión o la ansiedad.

“Me sirve mucho que entienda mi trabajo porque no siento celos de parte de él, yo puedo fluir, trabajo mucho en redes, me expongo demasiado, comparto de mi vida privada, a veces lo grabo en casa, él me entiende y me acolita con videos también. Y no tengo problemas si me hago bromas o me río con Carlos José (Matamoros, su dupla en televisión). Le doy mérito a que él sabe quién soy yo. Hay confianza de ambas partes”.

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Familia en crecimiento

Su hija –la confirmación del sexo la compartió en televisión y redes este fin de semana– fue deseada. “Nosotros lo planificamos, no esperábamos que fuese tan pronto, estábamos intentándolo desde noviembre y en diciembre me di cuenta de que estaba embarazada en enero con un mes y medio”.

Emiliana asegura además que cuando estableces una relación seria, la proyección a futuro en pareja es primordial. “Uno no se enamora y se pone en plan de novio para perder el tiempo. Desde el inicio hay que hablar de metas, de valores, de lo que desean y quieren como vida familiar. De lo contrario, no tiene sentido porque no van a caminar juntos”, aconseja.

Por eso, comenta, los sueños tomaron forma porque ambos los anhelaban. “Siempre quisimos dos niños, ahora en mi primer trimestre le decía a la doctora que solo me iba a quedar con uno, pero nuestro plan siempre son dos bebés. Son los planes de Dios”, indica.

La elección de nombres la empezaron desde que confirmaron el embarazo. “Había una lista con nombres que a él le gustaban y que a mí no me gustaban. Los dos nombres que tenemos son los que a ambos nos gustaron”, agrega.

Mientras muchas futuras madres viven pendientes de tachar listas, adelantar compras o tener cada bolso preparado con meses de anticipación, ella ha optado por una mirada más ligera. No convierte cada detalle en una carrera contrarreloj, ni siente la necesidad de controlarlo todo desde ahora. Prefiere atravesar esta etapa a su ritmo.

“Estoy viviendo el día a día, estoy disfrutando el hoy, aún no hemos decidido si es por parto natural o por cesárea, creo que de las dos formas hay dolor. Estoy fluyendo, la verdad estoy viendo las señales de Dios y me imagino que cuando ya estemos más cerca, junto con la doctora, veremos la mejor opción”, admite.

Heidy, la perrita que adoptó en el canal luego de la primera temporada del reality, también se alista como ‘hermana mayor’. Emiliana se ofreció a cuidarla y desde entonces es parte de la familia. “Ella es supereducada, es amorosa, no es celosa, fue imposible regresarla”.

Red de apoyo

Aunque como madre primeriza escucha recomendaciones y experiencias cercanas, evita abrumarse con consejos o relatos ajenos sobre la maternidad. Prefiere rodearse de mensajes que le aporten tranquilidad. “Yo creo que cada persona usa lo que le funciona, pero lo que sí a uno le da curiosidad y le pregunté a mi mami fue cuando comencé con los achaques. Y ella no tuvo tantos. Por eso, cada madre vive su proceso de forma diferente. Pienso apoyarme mucho de mi mami y de mi suegra”, dice sin dejar de incluir a Alejandro.

Emiliana, proveniente de una familia numerosa, sostiene que el próximo nacimiento de su bebé tiene activado el modo ‘chochera’ en cada uno de sus integrantes. “Mis papás ya han sentido esta experiencia de ser abuelos, en cambio, mis suegros no, es el primer nieto de mis suegros, entonces ellos también están superfelices”, precisa.

Por ello, ambas familias están listas para aumentar la dosis de amor a partir de septiembre, fecha prevista para el nacimiento de la bebé (a quien cariñosamente lo han bautizado como frijolita/o).

Preparando el ‘nido’

Entre la emoción de la espera, también empieza a imaginar los espacios que acompañarán la llegada de su hija cuando retornen de la clínica a casa.

“Un rosa pastel muy ligero, no he pensado en temática, más bien todo neutro. Con Alejandro habíamos pensado a corto plazo mudarnos, estamos en un departamento, por eso no quiero ponerle tantas cosas. Eso no quita que sea especial y sí quiero pintar, poner molduras, comprar la cuna, un clóset que diseñaremos desde cero, el cambiador y eso sí, la mecedora para mamá”.

Embarazo en la pantalla

Pocas veces –subraya– había sentido una ilusión tan genuina como la de vivir su primer embarazo mientras continúa frente a cámaras. Para ella, coincidir profesionalmente con este momento tiene un significado especial: siente que la televisión hoy la encuentra en una versión más consciente.

“Siempre he querido ser esa madre que también trabaja, ser esa madre que atiende el hogar, que también está pendiente de su familia y de su esposo y que igual está consciente de que no ha dejado de ser mujer, profesional. Tengo mucha emoción y curiosidad de cómo voy a desempeñarme Es un reto”, enfatiza confiada.

Actualmente, retornó a pantalla con el estreno de la reciente temporada en RTS del programa concurso Combate. “Confío en que lo voy a poder lograr, es un desafío, confío en que lo voy a poder hacer y también quiero ser inspiración para otras mujeres, quiero demostrarme a mí y a otras personas que sí se puede llevar la maternidad y la vida laboral”, menciona Emiliana con cinco años vinculada en la televisión nacional.

Lejos de inquietarse por los cambios físicos que trae el embarazo, asume esta transformación desde una mirada mucho más generosa con su cuerpo. Entiende que todo responde a la experiencia de crear vida. “Estoy muy agradecida de que mi embarazo está muy bien, también mi bebé, eso es lo más importante, ya cuando dé a luz, me preocuparé por eso. Lo tomo desde la perspectiva de qué milagroso es mi cuerpo que puede sostener una vida y jamás me lo hubiera imaginado”. (E)