La ansiedad social es un desorden mental que afecta, en nuestro país, a aproximadamente uno de cada cinco individuos, condición que se acentuó después de la pandemia. En las mujeres la cifra puede duplicarse. Usualmente se presenta como una sensación de nerviosismo, de inseguridad, de no estar en control de sí mismo en presencia de otras personas, a quienes el afectado percibe como si estuvieran observándolo y juzgándolo.
Muchas veces este temor produce reacciones torpes o inapropiadas, lo que refuerza la sensación de incompetencia. Puede llegar a manifestarse físicamente, como ruborizarse, temblar, sudar, evitar el contacto visual, quedarse paralizado al ser preguntado o abandonar sin explicación el lugar de la reunión.
El perjuicio es mayor cuando la ansiedad se presenta en el lugar de trabajo, donde la interacción y la colaboración son obligatorias. Las estadísticas indican que uno de cada tres empleados siente ansiedad al tener que hacer una presentación, integrar (peor, liderar) un grupo de tarea, hacerse cargo de responsabilidades extras, manejarse a través de las redes sociales (por ej. reuniones por Zoom, sobre todo si se convocan repentinamente).
Existen situaciones especiales que pueden acentuar estas reacciones, como tener un supervisor muy exigente (o un cambio de jefe), tener relaciones conflictivas con otros empleados, no poder cumplir con fechas tope o sentir que “no pertenece al equipo de trabajo”.
Algunas formas de combatir la ansiedad social
- La forma más eficaz de combatir la ansiedad social en este escenario tan importante es integrándose gradualmente al equipo. Puede empezar por acercarse a la persona con quien sienta más afinidad y crear un vínculo de cercanía personal, expandiendo el círculo de manera natural hacia otras personas.
- Ayuda mucho prepararse antes de una reunión y contribuir más en la discusión de los temas, una pregunta en una reunión, un comentario en la siguiente, acoplándose gradualmente al ritmo de los demás.
- También hay que usar el poder de la mente, enfrentar pensamientos negativos o pesimistas con ideas positivas, empoderadas, replantearse un tema dudoso visualizando resultados positivos.
- Hay que evitar sobrepensar, obsesionarse, agobiarse con el tema; nunca lo podremos analizar con claridad si estamos sobrecargados emocionalmente.
Una mente fresca, descansada, ayudará a encontrar y ejecutar medidas saludables para lograr la necesaria integración al grupo laboral. (O)














