Paola Fuentes vive desde hace 38 años en la cooperativa Derecho de los Pobres, en el Guasmo Sur.

Los preparativos para la construcción del proyecto del Viaducto Sur o también conocido como Quinto Puente le generan inquietud a ella y otros vecinos de ese populoso sector.

Aseguró que su sector es uno de los cuatro que resultarían afectados por la construcción del Viaducto Sur, desde el estero Cobina hacia la avenida 25 de Julio, proyecto que contempla además un parque lineal, un parque deportivo y una escuela.

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Según documentación recibidas en días pasados, ella calculó que alrededor de 200 personas estarían en la misma situación y contó que muchas de las familias llevan entre 30 y 40 años en el lugar.

Recordó que cuando llegaron el sector era lodo, había zanjas y no contaban con agua ni luz. “Aquí hemos crecido, hemos soportado los mosquitos y todo lo que significó levantar este barrio”, sostuvo.

El proyecto, según el documento entregado a cada vecino por el Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), contempla un tramo de aproximadamente 2,5 kilómetros y un ancho de 21 metros, dimensión que define la franja de afectación sobre las viviendas ubicadas en el trazado.

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El documento corresponde a una resolución de declaratoria de utilidad pública con fines de expropiación, emitida por el Ministerio de Infraestructura y Transporte.

En el documento se señala que el proyecto cuenta con certificación presupuestaria y que los predios ubicados dentro del trazado ingresan al proceso administrativo correspondiente para la adquisición estatal.

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Discrepancias en avalúos y dimensiones de expropiación

Fuentes señaló que el avalúo catastral de su vivienda en 2024 la valoraba en $ 22.181,51, mientras que en 2025 el avalúo municipal ascendió a $ 46.430,15. Sin embargo, indicó que el Ministerio pretendería pagar por la expropiación el valor correspondiente al catastro de 2024.

“Ellos fueron muy inteligentes. Dicen que se paga el valor de un año antes de ser notificado, y recién nos informaron a finales del 2025”, afirmó.

También cuestionó las dimensiones de la afectación. Explicó que en un inicio se les habría mencionado que se retirarían seis metros y luego cinco, pero en el documento entregado consta que el proyecto contempla un ancho de 21 metros. “Eso es llevarse la mitad o gran parte de la casa”, sostuvo.

Añadió que, si se tratara de una franja menor, los vecinos deberían decidir qué hacer con el resto del terreno. “Si nos dejan cinco metros, es nuestra decisión si ponemos un local o vivimos ahí. Eso es problema nuestro”, dijo.

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Fuentes afirmó que, en algunos casos, solo se estaría considerando el valor del terreno y no las construcciones realizadas durante años.

Mencionó el caso de un vecino con una vivienda de tres pisos a quien, según relató, le ofrecieron $ 5.000 porque solo se paga el suelo.

“No están tomando en cuenta las construcciones ni el esfuerzo que hemos hecho”, señaló.

Aunque recalcó que no se oponen a la obra, insistió en que exigen una compensación justa. “Que hagan el puente, pero que nos paguen lo que corresponde”, manifestó.

Los vecinos han recogido firmas para presentar un escrito ante el Ministerio en el que solicitan una valoración técnica que considere las edificaciones existentes y no únicamente el terreno.

Mercedes Barros, otra moradora con más de tres décadas en el sector, expresó que atraviesan un momento de angustia y pidió sensibilidad a las autoridades.

Señaló que es viuda desde hace cinco años, mantiene sola a su familia y cuida a su madre, de 94 años y con discapacidad.

Afirmó que invirtió durante años en su vivienda y que ese esfuerzo debe ser reconocido. Indicó que, según el avalúo catastral de 2025, su propiedad está valorada en $ 55.000, pero que el Ministerio le ofrece $ 10.000, tomando como referencia el avalúo de 2024.

“No estamos de acuerdo con eso. No tenemos dónde ir”, dijo.

Barros explicó que su casa es de dos pisos y que tenía un pequeño local donde vendía comida rápida para sostenerse, actividad que cerró por la inseguridad y las extorsiones.

Añadió que cuenta con dos departamentos, uno alquilado y otro en proceso de arriendo, que también resultarían afectados si el proyecto avanza como está planteado.

Otros vecinos no centran su reclamo únicamente en el monto de la compensación. Hilda Vega aseguró que su principal pedido es no tener que abandonar su vivienda.

“No pido que me den más dinero; lo que pido es que no nos toquen. Hay gente que dice que les paguen, pero yo no quiero que nos toquen”, afirmó.

Sostuvo que, con los valores que se mencionan, no podrían adquirir otra vivienda en un lugar adecuado. “Con lo que nos van a dar no se compra una casa en ningún lado”, expresó. Añadió que, después de tantos años viviendo en el sector, la idea de irse resulta especialmente difícil.

Alcance y financiación del proyecto

El proyecto del denominado Quinto Puente forma parte de un corredor logístico nacional que contempla cinco puentes y alrededor de 45 kilómetros de vías.

Dentro del proyecto, el Ministerio contempla que este primer trimestre del año termine el proceso de expropiación de predios por donde pasará el Quinto Puente y para el segundo trimestre se arranquen con trabajos en la zona de Guayaquil.

Según el Gobierno, la obra busca conectar de manera estratégica la zona portuaria del sur de Guayaquil con los principales corredores viales utilizados para el transporte de mercancías hacia provincias como El Oro, Azuay, Chimborazo, Los Ríos, Santo Domingo, Pichincha y Tungurahua, con el objetivo de reducir costos logísticos y tiempos de traslado.

La inversión inicial anunciada es de $ 120 millones, en conjunto con la Prefectura del Guayas, entidad con la que el Ministerio de Infraestructura y Transporte suscribió, entre noviembre y diciembre de 2024, los convenios marco y específico para la construcción de las vías de acceso correspondientes a los tramos 4 y 5 del Viaducto Sur.

La obra incluye al menos cinco tramos desde el sur de Guayaquil: el tramo 1A inicia en la avenida 25 de Julio y la avenida Cacique Álvarez; el tramo 1 continúa por la avenida Cacique Tomalá hacia el viaducto sobre el río Guayas; el tramo 2 corresponde al cruce sobre el río; el tramo 3 contempla la bifurcación hacia Durán-Boliche; el tramo 4 enlaza con la vía a Naranjal, en el kilómetro 20; y el tramo 5 culmina en la conexión principal con la vía Durán-Boliche. (I)