En julio de este año, la modelo y presentadora de televisión puertorriqueña Vanessa Claudio se despedía entre lágrimas de sus compañeros del programa Suelta la sopa, de Telemundo. La propuesta de una producción turca la convirtió en la anfitriona principal del reality El poder del amor, que se transmite en aproximadamente once países y que tiene entre sus participantes a los ecuatorianos Andreína Bravo, Mare Cevallos y Don Day.

Desde uno de los estudios del programa en Turquía, adonde viajó con trece maletas llenas de su vestuario para cada show que transmite Ecuavisa, la también modelo y exreina de belleza hace una pausa a las grabaciones del show televisivo para conversar con este Diario sobre lo que ocurre frente y detrás de cámaras.

¿Cómo llegó la propuesta del reality a su vida?

Para mí fue una decisión bastante arriesgada en su momento que la vida me ha devuelto con creces, con muchas cosas bonitas, con muchas cosas buenas. Cuando tomé la decisión, sí con mucho miedo, con muchos nervios, porque era un concepto nuevo, no sabía cómo le iba a ir al programa, pero dije bueno, si estoy en edad todavía para cometer errores es ahora y, gracias a Dios, la vida y el público, sobre todas las cosas, me han devuelto con grandes resultados esta decisión, así que me siento muy honrada, agradecida con la gente por recibirme en sus casas, cada tarde, de lunes a domingo, y gracias a todos los que nos ven todos los días.

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Los seguidores del programa, en redes sociales, comentan que suele tomar partido en algunas de las discusiones entre los participantes del reality. ¿Es difícil ser completamente imparcial?

Es raro, te voy a enseñar algo (muestra dos televisores). Esas dos pantallas que están ahí yo las tengo constantemente en mi camerino. Tengo dos camerinos, uno en la casa de las chicas y otro en la casa de los chicos, ahora estoy en la casa de los chicos y estoy constantemente monitoreando lo que hacen, lo que dicen, lo que sale y lo que no sale. Yo veo todo lo que pasa, constantemente, o sea, yo no soy la conductora que se queda en su camerino a ver las redes sociales, no. Yo estoy con mi teléfono anotando cada detalle que veo, qué cosas les puedo preguntar a los chicos, ver cómo tocamos temas y ahí te das cuentas qué cosas ellos sienten, a qué le dan prioridad.

Hay muchas cosas fuera de cámara que a veces no te dicen, bajo las sombras, y es a veces cuando uno habla y te das cuenta después de que pude haber estado equivocado por no saber la información completa, ahora eso no es mi responsabilidad, porque como les he dicho, les doy la oportunidad a que hablen aquí, no afuera.

Entonces, no me pueden juzgar de momento por hacer una opinión, y que en teoría yo tengo que manejar la situación, pero me gana de momento el ser mujer, me gana de momento el cariño que he generado con ellos. Yo les digo: ustedes no me conocen mucho a mí, pero yo los veo todos mis días, me ha pasado que incluso yo he roto las reglas, a mí me tienen prohibido acercarme a los participantes, que es normal, pero nosotros somos latinoamericanos, yo entiendo que eso son los turcos, soy una chica que siente y de momento puedo ver a una Andreína triste y le mando un mensaje de ‘espero que todo esté bien, ánimo, no te claves con esto’.

Soy así, es mi naturaleza, y yo las peleo constante entre mis responsabilidades de ser conductora y ser humano y ver que los reality shows llevan a veces a las personas que están dentro participando a un límite y que al momento de explotar en cámara es real, es que la gente no sabe la presión que se vive dentro, que el público está opinando, que me tengo que enamorar. Y las relaciones del amor, normalmente sin cámaras son complicadas, el tener que interactuar con personas que les gusta tu misma pareja, ahí sí me gana el humano y me río mucho con ellos.

Yo soy muy chicharachera, como dicen en México, me encanta el chiste y me encanta envolverme y de momento hasta los chistes de Don Day los agarro pero al final del día, sí, soy la conductora, sé que recibo comentarios fuertes, que a la gente no le parece, pero es muy fácil voltear a ver y decir: ay, no me gusta cómo lo hace, no me parece, sin saber exactamente todo lo que yo estoy viviendo, porque yo tengo que ser entre buena conductora con ellos y ser responsable de mi papel, que soy parte de la producción de El poder del amor, y a veces hay cosas que les tengo que cancelar y no les puedo dar la oportunidad porque el tema es delicado, porque utilizan vocabulario específico, eso no lo ven, porque a veces se alteran, porque no están ellos en las mejores condiciones y es complicado mi papel a veces. Pero al final del día creo que tengo participantes divinos, todos, para mí es muy padre, pero sí me involucro.

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Hay parejas que me encantan, que se ven divinas juntos, Alejandro y Mariela; Eli y Don Day creo que son una pareja, que si los vieras; a mí me encanta ver a Shirley y a Sebas, ellos son pura candela. Son distintos tipos de reacción que te da cada pareja. Yo soy muy sentimental también.

La semana en la que se reveló el beso secreto entre Mare Cevallos y Miguel Melfi fue muy intensa. ¿Cómo lo vivieron ustedes dentro de la producción?

Ellos no se dan cuenta de que siempre es mejor decir la verdad, frontal y de tu propia voz. Y es lo que yo decía, siempre es lo mejor, porque al final del día un beso es un beso, era la primera semana, realmente no era nada fuerte y no había nadie comprometido. Pero eso escaló a seguir mintiendo, a generar comentarios allí y allá y yo decía, por Miguel, habla, te vas a ver mejor porque si lo hablas de una forma bien, y por Mare uno también entiende porque por más que estemos en el siglo XXI, sabemos que siempre y especialmente para países latinoamericanos, la mujer sufre más este tipo de ataques, el hombre siempre queda como un héroe (...), creo que eso generó conflicto entre Sebastián, entre Andrés, entre la mentira, para mí donde estuvo el error fue en la manera en que Mare y Miguel lo hicieron, porque al final del día tenían una complicidad, se reían de los demás, crearon esta cosa de que tú eres el malo y lo voltearon hacia Sebastián, ellos lo tomaron a chiste y eso fue lo que no me pareció luego, pero al final del día yo entiendo que uno no sabe qué hacer en una situación así. Pero lo más bonito de esto es que hemos visto cómo ellos han crecido, cómo ellos han entendido muchas cosas y que no pasa nada.

En la última gala de eliminación se fue Andrés Salvatierra, con quien conectó inicialmente Mare y que fue acusado por sus compañeros de tener una relación secreta con la ecuatoriana?

Andrés es de esos personajes que agradeces porque también estar con personalidades en el reality que no hablan o que son callados, uno también quiere y es televisión al final del día. Andrés era un personaje muy agradable, que independientemente de que surgieron muchas acusaciones, nada agradables, valga la redundancia, al final, Andrés es un personaje que uno quiere. Ustedes van a ver una carta que deja Andrés, eso ha desatado una guerra y no sé qué pensar ahí. Eso es cuestión de los chicos, se la dejó a Mare, 5 % para Mare y el resto para Don Day y los compañeros. Él es un chico muy inteligente y quiere regresar. Él tiene que resolver y decidir eso. Él es un gran personaje dentro del programa, a mí sí me dio tristeza que se fuera.

En la gala en la que sus compañeros votaron, Andrés Salvatierra fue eliminado del programa. Mare Cevallos también fue nominada por sus compañeras de casa. Foto cortesía

Los ecuatorianos han destacado en la producción, con sus distintas personalidades. ¿Cómo los ve a ellos dentro del reality?

Yo los veo muy bien a los tres, son increíbles, son de mis personajes favoritos también. Andreína es una chica que hasta incluso yo me siento como hermana mayor, que me preocupa de momento y trato de encaminarla, ella es una chica que está aprendiendo mucho y esto va a ser de gran crecimiento para ella; Mare es una chica ‘maremoto’ como le decimos acá de cariño, es una chica que ha pasado por mucho, que me gusta en lo que se ha convertido ella, en el sentido que ha aprendido, que ha tenido a golpes que cambiar ciertas cosas, pero creo que ahora se la ve más centrada y eso me parece lindo, a las dos chicas de Ecuador las quiero mucho, a las dos y a Don Day, siempre se lo he dicho, soy muy fan de Don Day. Él es muy talentoso, con una gran personalidad, es muy difícil mantenerme seria incluso cuando quiero ser seria con él. Yo soy buen público, a mí me hacen reír y yo río a carcajadas. Son tres personajes que quiero mucho, que quiero que lleguen a la final, pero eso está en manos del público.

Después de cada gala donde se elimina a un participante, ingresa otro, ¿hasta cuándo se tiene previsto que dure el programa?

Eso se comentó precisamente en la gala, ya quedan cuatro galas más si no me equivoco y son los últimos cuatro cambios que van a ver en El poder del amor. En la última cuarta gala de este mes, empezando desde la próxima gala se escuchará un gong y oficialmente las puertas de la casa quedarán cerradas y durante un mes serán solamente estos personajes los que llegarán hasta la final. Entonces va a estar bastante interesante, no puedo decir más, pero quedan cuatro cambios, uno de ellos puede ser Andrés u otras personas eliminadas y personajes nuevos. Y el último mes ya será solo para consolidar y el público decida quién quiere que gane.

Otro de los participantes del programa es Luka Claudio, su mascota, ¿Cómo fue esa firma del contrato para que él también aparezca en la producción?

Puede causar risa pero sí está en mi contrato. Yo no me muevo a ningún lugar, he estado en Exatlón México, en República Dominicana también estaba en el contrato. Él es mi compañero fiel, él es mi cosa más linda, y obviamente pregunté a El poder del amor si podría entrar conmigo al programa y dijeron que sí, ya le han subido muchísimos los seguidores y pues nada, les trae alegría a las chicas. Luka acaba de cumplir cuatro años.

Y el corazón de Vanessa, ¿cómo está?

El amor de Vanessa anda ahí, ahí anda que es ganancia. Yo soy una chica muy tranquila y yo creo que cuando me llegue, me llegue. No hay prisa, no tengo cuatro meses para encontrar el amor.

En algún momento se comentó también que podría haber algún vínculo con Miguel Melfi, ¿qué sucedió ahí?

Es que Miguel hizo un chiste y dijo: ‘Es que ella confesó que me quiere’, en broma. A mí me han puesto de verdad, hoy escuché otro comentario más de una relación con otro de los participantes, me ponen todo el tiempo con participantes y de momento yo entiendo que por eso no quiere la producción que me acerque a ellos, porque de momento me tomo fotos, porque de momento sí me los encuentro en lugares, estoy caminando, porque obviamente tenemos nuestros tiempos libres y da la casualidad de que te encuentras a uno y es imposible no saludarlo, se conocen, trabajan juntos, ni modo que salir corriendo. Es incómodo para mí, porque si me tomó una foto, alguien va a pensar algo, pero no tengo nada con nadie, estoy feliz, pero para solicitudes manden sus carpetas (ríe).

¿Habrá otra temporada?

Así es correcto, con nuevos participantes. (E)