Desde muy joven, el venezolano Daniel Andrés Quiñones se enamoró de los escenarios y desde ese momento fue su deseo trabajar en ellos. De hecho, recuerda, cuando era adolescente, en el 2000, integró un grupo de baile que recreaba coreografías de los Backstreet Boys y N’Sync.

Pero su gran pasión siempre fue la salsa, como todo buen latino. “Pertenecí a un grupo llamado Dos Nietos de la Salsa; con ellos fuimos a representar a Venezuela en el Festival de Viña del Mar. De allí entré al grupo Adolescentes sin Fronteras”, que no es el mismo grupo de Porfi Baloa (Los Adolescentes), aclara el salsero, radicado desde el 2017 en Guayaquil (Ecuador), donde ahora prepara su carrera en solitario, bajo el nombre artístico Daniel Andrés.

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“No es un secreto que Ecuador es un buen país para trabajar, por su moneda. Pero también es un gran país para la salsa. Los ecuatorianos escuchan bastante vallenato y salsa; son salseros. Es un mercado amplio, porque consumen mucha salsa extranjera”. Prueba de ello es su próxima participación en la Feria Internacional Samanes, donde abrirá el concierto del rumbero colombiana Alberto Barros el 23 de julio.

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Uno de sus primeros temas en solitario se llama Soy de Venezuela, que justamente palpa su realidad como migrante. “Antes de llegar aquí, fui a España, México, Cuba, República Dominicana, Perú, tanteando el mercado. En esa travesía pude ver cómo los venezolanos piden dinero en la calle. Profesionales que en Venezuela eran doctores trabajaban en una clínica; ahora trabajan repartiendo comida. Es duro”, relata el cantautor.

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Por el momento, se encuentra preparando el tema Las cosas que te pido, del cubano Leoni Torres, bajo la producción del venezolano Taylor Aranguen. “Hay que masterizarla, montar la voz y subirla a las redes sociales”. El estreno será en octubre, “porque, como es salsa, hay que grabar y mezclar varios instrumentos: son catorce músicos grabando, más dos coristas y mi voz”. La orquesta está conformado por sus compatriotas, asentados en Quito, agrega.

Y, por lo pronto, este psicólogo clínico de profesión, con una maestría en neuropsicología clínica, cumple presentaciones en Manta, Jaramijó, Machala y Esmeraldas.

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La salsa, en la sangre de Daniel Andrés

¿Por qué la salsa?, le indago. Porque está en su sangre, asevera. “Soy nieto de Óscar D’León, pero mi papá no ha sido reconocido por él. Óscar tuvo 26 hijos, de los cuales 8 son de su matrimonio (con Zoraida León), los reconocidos. Por eso, mi papá no tiene su apellido. Es un hijo de sus aventuras”, cuenta el cantante sin tapujos.

De hecho, la información sobre la familia del “sonero del mundo” ha sido bastante reservada y en internet es limitada. Lo más cercano a su vida personal es su biografía autorizada, que se publicó en el 2014, Óscar D’ Leon: Confesiones de Oswaldo Ponte, de la mano del reconocido biógrafo William Briceño, con las declaraciones de su exmánager. Según una reseña del diario peruano La República, en el libro se revela que en realidad “tuvo 24 hijos, pero solo ha reconocido a 9”. De ahí, realmente no se conoce mucho más sobre ese aspecto del “faraón de la salsa”, solo que el más popular de sus hijos ha sido Yorman, con quien el artista cantó el famoso tema Padre e hijo en la década de los 90.

Daniel Andrés al lado de Jimmy 'el León', a quien llama su tío. Foto: Cortesía Daniel Andrés

La salsa, el eje de Jimmy el León

“En Venezuela había una novela que se llamaba Más que amor, frenesí, y la canción de esa novela la cantaba Óscar D’León. Yo estaba muchachito y cantaba esa canción en la ducha; me daba cuenta: ‘Tengo la voz igual que este señor’. A los 23 años, en una feria donde vivía, en Valencia, escuché cantar a Jimmy el León”, explica. “Casi me dio algo”, añade. Porque canta igual que él, igual que Óscar. “La gente dice que los negados somos los que cantamos más parecido a él”.

Jimmy, cuyo apellido real es Oropeza, también ha asegurado en diversas ocasiones ser pariente de D’León, en este caso, su hijo. Él engendró a Anthony Oropeza, más conocido en el mundo musical como Toñito León y como el bebé salsero”, cuando integró Salserín. “Mi mamá me presentó a Jimmy como mi tío, y con él hemos compartido shows; hicimos unos cuatro eventos en Venezuela. Pero nunca he tenido la oportunidad de hacer uno con Toñito”.

A pesar de esta historia singular, Daniel Andrés no busca necesariamente que su parentesco defina su carrera. “Qué gano yo vendiéndome como Daniel el León... A cada país que yo llevo mi producción, temas de mi autoría, les gusta; pero luego me piden también que cante Llorarás, Detalles... y no estoy buscando eso”.