Un libro que se lee con la sensación de estar deslizando el dedo sobre la pantalla es Chat grupal (USFQ Press, 2023), de José Hidalgo Pallares, economista y escritor ecuatoriano que presentó esta, su tercera novela, el pasado 28 de noviembre, en Quito.

El chat en cuestión es el Panas ‘94, donde cinco amigos de la época colegial se enteran de que hay una fiesta por los 25 años de aniversario de graduación, a la que unos tienen muchas ganas de ir, alguno está indiferente y otros se oponen de manera radical. Ya están sobre los 40 años, sus vidas se han complicado, pero las emociones hacia la época del colegio siguen casi intactas. En ese espacio virtual siguen hablando y actuando tal como se conocieron, como colegiales.

“El chat es la vía de comunicación que más estamos utilizando, creo que incluso con las personas que vemos a diario, sobre todo con amigos cercanos, y tenemos grupos que se actualizan mucho durante el día; y también están los menos agradables, el de padres de familia, el de condóminos. Históricamente, la novela ha utilizado el diálogo, pero de momento ese diálogo se ha movido hacia el celular”, dice Hidalgo.

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Le interesaba hacer que la novela salga del diálogo tradicional pero no del todo; después de intensas sesiones de texto hay conversaciones presenciales. Y monólogos. “Quise experimentar con la forma, eso se ve incluso en la diagramación del libro (por Krushenka Bayas y Andrea Naranjo). Aparte de introducir el chat, quise excluir por completo al narrador –en un contexto así no lo hay–. Quería que fuera de lo más verosímil”.

Siguiendo el formato de las aplicaciones de mensajería virtual, conocemos a Jaime, que está en duelo, a Juan José, que se estrena como padre, a Francisco, que pasa por una crisis económica aguda, a Miguel, que vive fuera del país, y a Daniela, la única mujer del grupo.

Los momentos en que salimos del chat son aprovechados por Hidalgo para mostrarnos las circunstancias de la vida de cada uno y por qué anhelan o detestan la idea de ir a la fiesta; hay problemas con la bebida, viudez, deudas por enfermedad, violencia, temor al rechazo, d para aceptar la paternidad.

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Todo esto a través de unos diálogos quiteñísimos, como admite el autor, “y de un cierto estrato socioeconómico y rango de edad”. Ese es el otro desafío. Que lectores que no pertenecen al mismo círculo no se sientan alienados. “Fue una apuesta que hice. En Ecuador podemos leer libros escritos en México, en Colombia, en Argentina, en España, y hacemos el esfuerzo por entender la jerga, qué es flipar, qué es guay. ¿Por qué no hacer lo mismo con un libro escrito en Ecuador?”.

José Hidalgo Pallares es economista y autor de 'La búsqueda', 'Sábados de fútbol', 'La vida oscura', 'El manual de la derrota', 'Historias cercanas'. Foto: Gabriela Apolo

El chat, además, no es el lugar donde usamos nuestra mejor escritura ni nos atenemos a las reglas de la puntuación y de los acentos. “Me preocupé de que refleje fielmente lo que ocurre; de hecho algunos personajes le reclaman al que escribe sin tildes”.

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En Chat grupal no hay capítulos; tal como en las redes, hay que fijarse en las fechas de publicación de los mensajes. En ciertos momentos se siente el deseo de regresar para recordar algo que se dijo antes. “El tiempo está mediado por la estructura del chat, que es muy móvil”, dice Hidalgo, para explicar los saltos temporales. Todos están pendientes del día y la hora de la fiesta, y aun después de que esta ha terminado, en el chat sigue ocurriendo, siguen volviendo a las incidencias de ese día.

En un grupo de apenas cinco personas, los que se sienten marginados también dan señales. Uno de ellos salió del país para poder vivir en pareja y huir del rechazo de la familia. Y teme que sus amigos hagan lo mismo, aunque le digan que no. Sigue comunicado con ellos, pero ha puesto distancia. “A las personas homosexuales de mi generación, a mediados o finales de los 90 les resultó más difícil salir del clóset. Fue uno de los personajes con los que más tuve que trabajar”.

No es el único que recuerda esa época con dolor. Está también el que se ha enterado de que uno de sus excompañeros protagonizó un escándalo de corrupción y salió impune, y no entiende cómo no todo el mundo (o todo el chat) comparte su indignación. “A esta edad salimos de la burbuja de pensar que los corruptos siempre están lejos”.

Y la única mujer del grupo, que se siente plenamente identificada con los amigos, tiene la sospecha de que hay cosas de las que hablan sin ella.

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'Chat grupal' está en formato impreso por el momento, y se lo puede conseguir con USFQ Press o en las librerías The Owl, Mr Books, Española, Casiopea, Tres Gatos, Tolstoi, Fondo de Cultura Económicay Rayuela. Foto: Gabriela Apolo

“Quise escribir el retrato de una generación, los últimos de la Gen X. Empecé cuando todavía era menor que los personajes, y ahora que se está publicando ya estoy en esa edad, y veo en mis amigos y en mí mismo este momento-bisagra. Tenemos problemas con los hijos, padres que van envejeciendo, nos convertimos en sostén económico, estamos queriendo conformar un patrimonio o salir de deudas, empiezan a aparecer enfermedades, nos enteramos de muertes de conocidos… Queremos conservar la amistad y la juventud aunque empezamos a darnos cuenta de que estamos envejeciendo”.

Y también ha querido resaltar la sonoridad de una de las tantas formas de hablar que hay en el país. “Fue una decisión no fácil, pero no podía escribir una novela de un chat de amigos en español neutro. Hubiese sido traicionarme a mí mismo. Para los lectores ecuatorianos puede resultar una experiencia simpática, leerse a sí mismos”. ¿Y lo que no se entienda? El formato y el momento invitan a preguntarle a Google, que viene a ser, piensa Hidalgo, el nuevo ‘notas al pie de página’.

“En la actualidad, no es que la gente lea menos”, opina el también autor de tres libros de cuentos y una crónica sobre las primeras semanas de la pandemia. “Están leyendo más que nunca, pero no de la manera tradicional. Hace 20 años, si no leías libros o periódicos, básicamente no leías nada. La comunicación vía chat te fuerza a leer y a escribir y, en cierta medida, también te obligará a estructurar un poco mejor lo que quieres decir”. (E)