Un embarazo no planificado cambia los planes de cualquier mujer. Pero muchas veces ese nuevo plan resulta ser el mejor, incluso en medio de desafíos. Así lo demuestra la comunicadora Evelin Naula, con una historia con la que posiblemente muchas se pueden identificar.

Tras su paso por la televisión ecuatoriana, hoy se presenta como una empresaria del sector de la belleza y una madre que ha tenido que navegar situaciones de alta complejidad emocional, como la maternidad inesperada y la pérdida del padre de su hija de nueve años.

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Evelin no se intimida al hablar sobre lo que ha sido su brújula desde el inicio de todo: la psicología. Este apoyo profesional ha sido clave para no sentirse sola al sostener su hogar y ser refugio de su hija Luna, de 9 años.

Evelin Naula y su hija Luna ponsa en el centro estético que lleva su nombre, ubicado en el sur de Guayaquil. Foto: Ronald Cedeño / EL UNIVERSO  Foto: Ronald cedeño

“Desde que me entero que soy mamá, pedí ayuda psicológica, porque mi maternidad fue inesperada. Eso me guía muchísimo para poder afrontar todas las dudas que tenga y cómo yo puedo dar un mejor papel como mamá y como mujer”, comparte.

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Esta red de apoyo fue crucial tras el fallecimiento de Thiago Arroyo, padre de su hija, con quien tuvo un breve noviazgo en medio de un reality show. Ante tal suceso, recuerda, su prioridad fue activar el acompañamiento profesional tanto para ella como para la pequeña, buscando “luces para saber cómo actuar” ante una despedida tan compleja.

Aunque proyecta una imagen de mucha seguridad en pantallas, Evelyn confiesa que durante mucho tiempo luchó contra una baja autoestima. A pesar de que su hija fue su motivación para emprender, con el centro estético que lleva su nombre, también quiere ayudar a otras mujeres a recuperar la confianza que ella misma alguna vez perdió. “Yo puse mi negocio para elevar la autoestima de las mujeres, porque yo no tenía autoestima”, reitera, subrayando que un cambio físico puede ser el detonante de una mayor seguridad personal.

Para ella, el emprendimiento además no es solo una fuente de ingresos, sino una extensión de su rol materno y personal. Afirma con contundencia que ser empresaria y madre soltera es un reto doble: “Es difícil ser empresaria y más aún ser mamá soltera, porque eres la jefa de hogar y tienes que educar; incluso en el negocio que educar. Es como que te vienen dos hijos a la vez”, bromea.

Legado y la conexión familiar

Al recordar los momentos más duros, como la noticia de la muerte de Thiago el año pasado, Evelin Naula resume su fortaleza en una frase que se repite a sí misma como un mantra. “Cuando llega de la escuela, la abrazo. Y en ese momento yo misma me dije: ‘Tú puedes’. Tú puedes, y en cada palabra que le decía... yo me decía a mí: ‘Tú puedes’”, evoca de ese instante cuando le dio la lamentable noticia a Luna.

Gracias a la terapia, Evelin está segura que está intentando romper patrones del pasado, asegurándose de que su hija crezca en un entorno lleno de afirmaciones positivas y presencia emocional. Por lo pronto, asegura, su hija es una pequeña que disfruta su familia, invocándola en cumpleaños, vacaciones, reuniones y más.

A sus nueve años, Luna ya muestra dotes de “mini influencer” y estratega de marketing, señala su orgullosa madre, quien por supuesto cuida y vigila los contenidos que la pequeña comparte en su propio perfil de Instagram.

En este día de la madre, Evelin celebra no solo su éxito profesional, sino su capacidad de haber superado el juicio ajeno y sus propios miedos. “Quiero celebrar la unión en familia, la unión con mi hija y la unión con una niña que no se imaginaba ser mamá. Es el mejor rol que puedo ser”. (E)