Antes de cualquier recuerdo, estuvo su mirada. En el Día de la Madre, la salud visual cobra un significado especial. No se trata solo de ver mejor, sino de proteger esa primera mirada que acompañó cada paso: la de mamá. Bajo la campaña “Cuidemos la mirada más importante de nuestras vidas”, especialistas hacen un llamado a priorizar el cuidado ocular como parte esencial del bienestar. En una época marcada por la hiperconexión, los ojos enfrentan nuevas exigencias. “Vivimos en una era profundamente visual. Pasamos muchas horas frente a pantallas y dependemos de una buena visión para estudiar, trabajar y disfrutar la vida diaria”, explica el Dr. Francisco Rivera, director del Centro de Diagnóstico Ocular (CDO).
Las madres, muchas veces enfocadas en el cuidado de los demás, suelen postergar su propia salud. Sin embargo, problemas como miopía, astigmatismo o fatiga visual digital son cada vez más frecuentes. “Una visión deficiente no solo causa molestias, también puede generar cansancio y bajo rendimiento. Cuidar los ojos hoy es una inversión a largo plazo”, señala la Dra. Karla Arteaga, especialista en córnea. Porque en cada gesto, consejo y recuerdo, su mirada siempre está presente en la vida de quienes más ama.
Hoy, cuidarla es también una forma de agradecer. Proteger su visión no solo mejora su calidad de vida, sino que preserva ese vínculo silencioso que lo dice todo sin palabras, acompañando cada momento que aún queda por compartir.
Ver mejor, vivir mejor
El avance de la tecnología ha permitido detectar estos problemas de forma más precisa y temprana. “Hoy contamos con equipos de diagnóstico de alta precisión que nos permiten evaluar la visión y la salud ocular de forma muy detallada”, destaca el Dr. José Arteaga, especialista del CDO. Esto abre la puerta a tratamientos personalizados que mejoran significativamente la calidad visual. Entre las alternativas actuales, la cirugía refractiva se posiciona como una solución efectiva para corregir problemas visuales y reducir la dependencia de lentes. “Es un procedimiento que cambia la forma de ver y vivir de muchos pacientes”, afirma el Dr. Rivera. Además, se trata de una intervención segura, rápida y con recuperación corta, siempre que exista una evaluación adecuada. Más allá de los tratamientos, el cuidado diario sigue siendo clave. Pausas visuales, buena iluminación y chequeos periódicos son hábitos fundamentales. “Muchos problemas se detectan antes de que el paciente note síntomas”, advierte la Dra. Arteaga, reforzando la importancia de la prevención. En este Día de la Madre, el mensaje es claro: cuidar la visión también es una forma de retribuir todo lo que ellas han dado. “La visión es uno de nuestros sentidos más valiosos. No hay que esperar a que los problemas avancen para actuar”, concluye el Dr. Rivera. Porque proteger su mirada es, en esencia, cuidar una historia llena de amor.


