Atrás quedaron los días cuando el guayaquileño Wilson Velasco del Pozo participó como cocinero aficionado en uno de los concursos gastronómicos internacionales más importantes. Su paso por aquellas cocinas le dejó gratos recuerdos.

Con la misma sonrisa, copete y carisma, mostrados en la tercera temporada de MasterChef Ecuador, nos recibió en su restaurante junto con su socio, Diego Ronquillo Albuja, un día antes de la reinauguración, que será este viernes, 12 de agosto, a las 19:00.

Siwichi es un emprendimiento que se inició antes de la pandemia. Empezó como un food truck (camión de comida); luego quise llevarlo a restaurante. En sus inicios tuvo una muy buena acogida. Yo aprendí a cocinar comida peruana porque trabajé para una empresa peruana en Guayaquil, no como cocinero, sino como mesero. Nunca estudié gastronomía; de hecho, ese es uno de los requisitos que se exigen para poder participar en MasterChef. En esa empresa empecé a practicar hasta que un día me dije: ‘Voy a iniciar un negocio’, con un dinero que tenía ahorrado. Obviamente, con miedo, porque nunca había tenido un restaurante. Yo mismo fabriqué los food trucks junto con mi papá. Empezamos con el restaurante. Esos camiones quedaron guardados, pero vino la pandemia y todo se fregó. Cerramos Siwichi, y de allí pasamos a vender todos los implementos de cocina, el mobiliario. Me acuerdo de que estuve a punto de vender mi congelador de ceviches, que me costó $ 2.500; pero, por la necesidad de dinero y poder subsistir, hasta llegué a pedir por él $ 400. Necesitaba dinero para poder sustentarme en tiempo de pandemia”, recuerda Wilson.

Pero como todo en la vida es sube y baja, a Wilson se le presentó la oportunidad de formar parte de MasterChef. “En esa crisis de dinero y antes de entrar al concurso, había creado una marca de hamburguesas. Siempre me gustó la cocina, y lo mío no es quedarme dormido. Pero este negocio se acabó cuando entré a concursar. Llego a MasterChef ya con Siwichi creado”.

Publicidad

Guayaquil, 11 de agosto del 2022. Vida y Estilo. Tacu tacu en salsa de mariscos en el restaurante Siwichi. Foto: José Beltrán/ El Universo Foto: El Universo

La palabra siwichi significa ‘pescado fresco’ en quechua, dice Wilson. “El nombre, como buen guayaco que soy, tenía que ser uno que englobe a ambas culturas, la peruana y la ecuatoriana. También significa ‘ceviche’. Así nació el nombre”.

El exparticipante del concurso de cocina cuenta que necesitaba dinero para sacar adelante Siwichi. “Estaba en busca de un inversionista. Gracias a Dios, MasterChef me dio el título de ‘el rey de las salsas’. Así pude sacar otro emprendimiento: Nino’s Sauce. Ese nombre es un juego entre el rey de la salsa (por la pronunciación de sauce), Sauces: yo soy de Sauces. Fue en una parrillada que un amigo me dijo para invertir en Siwichi; esto fue hace un mes, y ambos decidimos abrir el restaurante. Conseguimos el local y, desde el primer momento, ¡a trabajar para que Siwichi vuelva a crecer, a salir!”.

Las personas que visiten el restaurante podrán disfrutar también de las famosas salsas que convencieron a los jueces Carolina Sánchez, Irene González y Jorge Rausch. “Siempre fue mi sueño entrar a MasterChef. Durante mi permanencia en esa temporada, yo preparé algunos platos de Siwichi, como el lomo saltado, el tacu tacu, el ceviche, el fetuccini a la huancaína con lomo saltado (motivo de pelea entre Wilson y Kléver Solís en uno de los capítulos del programa), el lomo a la pimienta. Estos platos preparados llevaban salsas base y son los que presenté en el programa. Una de ellas es la salsa de mariscos que tiene coco y maní, que la creé en el concurso. Otro plato es el filete de pescado al panko sobre esta salsa. ¿Por qué usé el maní y el coco? Porque es parte de la idea de Siwichi, es decir, combinar los sabores peruanos y ecuatorianos: la leche de tigre, papa a la huancaína... Todos me preguntaban el porqué de esos platos peruanos: es porque tenía en mente Siwichi. Yo ya estaba enfocándome en el restaurante. Ahora, estos y otros platos pueden probarlos”, cuenta emocionado Wilson.

Guayaquil, 11 de agosto del 2022. La Revista: Ceviche mixto, entrevista a Wilson Velasco ( Master Chef Ecuador) Restaurante Siwichi. Foto: José Beltrán/ El Universo Foto: El Universo

El menú de Siwichi se compone de doce a quince platos. “Recuerdo que gané el reto del pin de MasterChef cuando preparé mi famoso anticucho de corazón de res al estilo peruano. También estará en la carta. De allí que quiero que ahora los comensales sean los jueces de mi comida”.

Publicidad

Luego de ‘MasterChef’

No podía faltar la “pregunta de cajón”: ¿y María Laura Sotomayor, con quien Wilson mantuvo una relación durante la participación de ambos en MasterChef? “Actualmente nos vemos con todos los chicos. He invitado a la inauguración de Siwichi a algunos de ellos, como Kléver, David, César, Kerly. Con María Laura, todo bien, todo tranquilo. Eso sí, ella cogió por su lado y yo por el mío. Tenemos una bonita amistad entre todos”, cuenta.

En otras palabras, ¿el romance no trascendió luego del programa? “No, no, allí quedó todo, pero nos seguimos viendo como amigos; quisimos ver qué pasaba, pero cada quien decidió hacer lo suyo por su lado”, recalca Wilson.

Guayaquil, 11 de agosto del 2022. La Revista: Wilson Velasco junto a su socio, Diego Ronquillo, en el restaurante Siwichi. Foto: José Beltrán/ El Universo Foto: El Universo

Velasco comenta también la presión que sienten los concursantes en este tipo de programas: “El televidente no ve todo lo que realmente pasa allí. Es decir, todo es real, pero el tema de la presión, la adrenalina hacen que tu estado emocional cambie. Un rato podía estar hecho el payaso, pero pasaba un momento y yo estaba cabreado. La competencia era de mucha tensión; hasta cierto punto, me molestaba. Pero, ojo, no me quejo del programa; todo lo contrario, es espectacular. El tema más bien es que era una competencia sana en la que, si tenías que sacar a alguien, lo hacías. Todos querían llevarse el premio máximo”.

A esto hay que sumarle la presión de los jueces, como la de Jorge Rausch, quien en el momento de calificar o resaltaba un plato o lo hacía pedazos. “Él me dio el título de ‘rey de las salsas’, pero así también me daba durísimo, me bajoneaba; por ratos, quería irme de la competencia. A veces los platos no salían como quería; te bloqueabas, no sabes qué hacer. Hasta llegué a cocinar feo, que ahora veo esos capítulos y me digo: ‘¡Qué payasada había cocinado!’. Cocinar en 30 minutos con ciertos ingredientes es muy difícil, debes tener un arsenal de recetas en tu cabeza para que puedas tener un plato que pueda agradar a los jueces”.

Publicidad

Guayaquil, 11 de agosto del 2022. Vida y Estilo. Fachada del restaurante Siwichi, ubicado en la cdla. Guayacanes. Foto: José Beltrán/ El Universo Foto: El Universo

En uno de los capítulos, cuando ya se sabía del romance entre Wilson y María Laura, él no la salvó de cocinar y prefirió salvar a César Sahona. En redes, los televidentes le dijeron hasta canalla. “Hay que hablar la verdad. Me acuerdo de que un día César me dijo, llorando un domingo, que tenía miedo de irse. Estábamos reunidos María Laura, César, David (Barzallo) y yo. Allí me dijeron que salvara a César. Sí, es cierto, me olvidé del problema de ciática de María Laura, pero hasta minutos antes de entrar a las cocinas sabíamos que iba a salvar a César, incluyendo a María Laura. Ella sabía, sino que hizo su drama de mujer dolida cuando dijo: ‘Qué te puedes esperar de un hombre que te haga eso...’. Yo seguí lo que planeamos; eran estrategias simplemente. El resto de competidores y la producción creyeron que era una broma, pero María Laura sí lo sabía. Pero yo quedé como el malo”.

A la reinauguración (19:00) de Siwichi puede ir público en general, pero atenderá desde las 18:00 de este viernes, 12 de agosto. En horario normal abrirá viernes, sábados y domingos de 08:00 a 23:00, y de lunes a viernes de 08:00 a 22:30 en la cdla. Guayacanes, III etapa, av. José Luis Tamayo y Manuel de Jesús Real Murillo (frente a parrilladas El Progreso, a seis cuadras de la autopista Narcisa de Jesús).