En Maui, una isla de Hawái, el cebiche ecuatoriano y el seco de pollo conquistan los paladares de turistas que se acercan al food truck de Pedro Alvarado, un cuencano que hace tres meses abrió Piska, el primer lugar en el archipiélago norteamericano dedicado a la venta de cebiche.

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Su nombre proviene del latín ‘piscare’ que significa pescador. Piska además es un guiño al modismo que se emplea en Ecuador: una pizca de sal.

El cebiche ecuatoriano es servido con canguil. Conserva su nombre original.

En el lugar los comensales pueden optar por tres variedades de cebiches: camarón, pescado, mixto (con tinta de calamar) o vegano. O también pueden decidirse por una pata de res (similar a un seco de carne), un burrito de tigrillo, o por los tradicionales patacones, en una versión dulce o slidder, un original sánduche de patacón gigante que en su interior lleva seco de pollo, aguacate, queso y ají. Todos estos platillos vienen acompañados del carisma de Alvarado, quien a cada cliente le explica el concepto de estas comidas ecuatorianas. “Me encanta vender, me encanta transmitir la cultura y explicarle a la gente qué es lo que están comiendo, y por qué comemos así en el Ecuador”, dice el ecuatoriano, en una entrevista para EL UNIVERSO.

El patacón slidders es un sánduche de seco de pollo en medio de dos patacones gigantes. Foto: Cortesía

Es así como maneja el lema Chuchaqui approved, rescatando un término popular de su natal país. “Les cuento que en Ecuador comemos cebiche cuando estamos chuchaqui y ahora tengo algunos clientes que cuando están chuchaquis vienen y me piden cebiches.... eso me encanta”.

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Y es que Alvarado se declara un apasionado por los restaurantes y la experiencia de servicio, de hecho tuvo un restaurante en Cuenca y por años trabajó en varios restaurantes de Estados Unidos, como mesero, gerente y mánager de empleados.

Los platos calientes como la pata de res (seco de carne) y el seco de pollo son preparados por su esposa y socia Taylor Lincoln-Alvarado, originaria de Hawái. “Mi esposa siempre ha tenido una pasión por la comida latinoamericana, ecuatoriana (...) su seco de pollo es algo que me vuelve loco, es bien bien parecido al ecuatoriano... tiene sangre latina, no sé de dónde”, confiesa el ecuatoriano.

El burrito de tigrillo es uno de los platillos que se ofrece en Piska. Es una deconstrucción del tigrillo ecuatoriano. Foto: Cortesía

Cuentan que se conocieron en la universidad, en un intercambio que él realizó en Estados Unidos para culminar su carrera de turismo. Una vez graduado y completamente enamorado de Taylor decidió quedarse en el país extranjero para emprender una vida juntos. Fue así como decidieron mudarse a Hawái. “Con el flujo de turismo que hay acá pensamos que sería una buena idea ponernos nuestro propio negocio de restaurante de comida ecuatoriana”.

Luego de tres años viviendo en Muai “nos dimos cuenta de que el cebiche es el producto más fácil de introducir a la isla como producto nuevo”, dice Alvarado, quien en su estudio de mercado se percató de la gigante acogida que estaban teniendo los cebiches peruanos en Los Ángeles. “Qué mejor opción que traer el cebiche ecuatoriano que personalmente pienso es el cebiche más rico del mundo”, añade.

Pero lo que marca al cuencano en esta aventura gastronómica es la respuesta de los comensales, sabe que ellos pueden optar en la isla por chefs de alto nivel con los que compite; que Piska sea la elección de ellos es algo que lo llena de satisfacción y motivación.

“Me llena ver a la gente disfrutando de nuestra comida, ver a las personas poner canguil en el cebiche. Por el huequito que tengo de ventana los espío para ver cómo disfrutan. Algo que no tiene precio es que tengo muchos turistas y gente que viene a la isla, que comen en muchos restaurantes, y aún así regresan a Piska y nos dicen que esta ha sido la mejor experiencia gastronómica que han tenido en la isla”, menciona.

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Los horarios de atención son de 11:30 a 20:00; pero Alvarado y su esposa llegan a las 08:00 para alistar todo. “Es un trabajo duro... pero es parte del emprendimiento y cuando uno hace lo que le apasiona, lo que le gusta, no se siente tanto el tiempo”, indica.

Al día pueden atender hasta 70 personas, afirma. Sus precios van de entre $ 14 el cuarto de cebiche, hasta $ 22 la libra de cebiche. Mientras que el seco de pollo está a $ 12 y la porción de patacones en $ 5 o $ 7. Además que tienen a la venta los galardonados chocolates ecuatorianos Pacari, los cuales, dice, tienen una gran acogida.

Pedro Maldonado llega a las 08:00 para preparar todo, antes de atender a los comensales a las 11:00. Foto: Cortesía

Dice que poco a poco irán implementando más platos típicos de Ecuador, entre ellos el infaltable encebollado. “Quisiéramos también hacer algún tipo de fusión con la comida de Hawái. También nuestra idea es representar a Latinoamérica, entonces de vez en cuando saldrá algún especial de otro país, para dar un poco de diversidad”, señala.

Confiesa que su sueño es ponerse su propio restaurante en cinco años, donde no solo la sazón sea la clave, sino el componente cultural. Todo esto siempre con la pasión, el amor, y la actitud que el ecuatoriano aconseja que todo emprendedor debe tener. (I)