Guayaquil tiene dos fiestas anuales, en julio la fundación española de la ciudad, aunque los entendidos señalan que es en agosto. En julio, en realidad, se celebra el mes del patrono religioso de la ciudad, Santiago. En fin, este mes es en el que por más de 20 años se estableció la celebración de las fiestas de fundación.

En octubre es la otra fecha de celebración y paradójicamente celebramos la independencia de quienes nos fundaron unos meses atrás.

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Las fiestas de la ciudad tienen repercusión nacional, desfiles, fiestas, fuegos artificiales, festivales gastronómicos, conciertos. Toda esa alegría que irradia la ciudad la extrañaremos en este mes debido a las restricciones por la pandemia. Sin embargo, no es momento aún de celebrar como en el pasado, pero ya llegará el momento cuando todo pase.

Uno de los platos más tradicionales de Guayaquil: la menestra servida con arroz y carne.

Por ahora podremos disfrutar de ciertas actividades, sobre todo las de compartir en casa, en familia, con amigos y qué mejor que cocinando o visitando alguna de nuestras tradicionales huecas o picanterías de la ciudad.

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Empecemos la mañana con un típico plato guayaquileño, en realidad muy fácil de elaborar porque sus productos son muy nobles, no requieren una preparación muy extensa y se ha convertido posiblemente en el ícono de la cocina de la ciudad: el encebollado.

Un buen pescado, caldo de pescado, yuca, culantro, y la sazón al gusto de tantas recetas como picanterías hay. He comido muchos, pero me quedo con el de mi querida Angelita del Pez Volador, a quien conocí hace muchos años cuando tenía su kiosquito afuera en la vereda y la he visto crecer junto con su familia, siempre feliz, con esa actitud positiva, poniendo empeño y pasión en su adorado plato que ha ofrecido a los más reconocidos chefs del mundo. Sé que se cambió a un nuevo local ubicado en José Mascote y Luque, ya la visitaremos.

Pues del plato de la mañana nos vamos al de la noche, la merienda guayaca, mis recuerdos de niño en Guayaquil comiendo menestra en la noche me llevan a dos lugares, uno que se llamaba JJ por la avenida 9 de Octubre y Quito; y otro, el tradicional Pique y Pase (Alejo Lascano y Carchi, barrio Orellana). Recuerdo muy bien ir con mis padres a estos lugares, donde nos servían en platos ovalados de metal brillante, la menestra de fréjol o lenteja, arroz impecable, la carne bien finita que se deshace en la boca y los patacones.

El JJ creo que ya no existe y Pique y Pase conserva su tradición de antaño. Sin embargo, descubrí hace unos años un lugar que me flechó en este plato, una menestra de frejol blanco pelado, bastante ligera, casi una salsa, pero de un sabor único que al mezclar con el arroz da un sabor más que elegante, no es muy pesada, ahora la encontramos con costilla de cerdo que es excelente, les hablo de una dama de la cocina, La Nana, un lugar digno de visitar en Camilo Destruge y Chimborazo.

Típico desayuno guayaquileño es el encebollado.

El morocho si bien es un producto de la sierra, un grano de maíz blanco, el mote, supo ganarse su espacio en el paladar guayaquileño. No recuerdo haberlo probado de pequeño aquí, tal vez aún no era tan popular como ahora.

Aunque es una bebida algo pesada para la noche, es a esta la hora de su oferta, también por las calorías que conlleva más la asocio a una bebida de frío y sobre todo de las mañanas para cargar energías.

Pero así son nuestras costumbres gastronómicas y ya está claro que el morocho se abre a la tarde, lo tenemos bien claro todos. Su preparación conlleva el morocho o maíz de mote, leche, azúcar, alguna gente le pone leche condensada, especias como clavo, canela, pimientas dulces y pasas, algo así como un arroz con leche, pero en lugar del arroz el maíz blanco, en realidad es muy rico, nutritivo, económico, debería ser uno de los desayunos populares más consumidos.

Actualmente tenemos ya varios puestos de venta en la ciudad con marcas ya reconocidas, pero les quiero mencionar a uno que me agrada mucho por sus años de tradicional servicio personalizado: El morocho del Abuelo, un tradicional punto de venta en el sur de la ciudad (Ayacucho y Carchi o en el otro local de Portete y calle 23).

Así que este será nuestro menú semanal en honor a las fiestas julianas, que lo disfruten.

Encebollado.

Qué necesitamos:

Curtido de cebolla:

Cómo lo haremos:

Menestras de fréjol y lenteja.

Qué necesitamos:

Cómo lo haremos:

Morocho

La preparación del morocho conlleva especialmente el morocho o maíz de mote, leche, azúcar.

Qué necesitamos:

Cómo lo haremos: