ABCedario Tsáfiki es el nombre del proyecto que un español  presentó y ganó uno de los fondos del Ministerio de Cultura y Patrimonio, en la categoría de artes aplicadas y diseño,  y para diciembre se  espera entregar los ejemplares a niños tsáchilas y  mestizos de Santo Domingo de los Tsáchilas.

Pau Ricart Masip es el nombre de este catalán de 37 años que vive en Santo Domingo  desde hace 5 años. Llegó al Ecuador para trabajar como docente en la escuela de Diseño Gráfico en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y desde que vino a la provincia  se identificó con el dialecto de los tsáchilas, pues él también habla una lengua minoritaria como es el catalán.

“Son lenguas que están en riesgo de desaparecer”, indica Masip, por ello, empezó a conocer sobre la nacionalidad, visitando las comunas y compartiendo con algunos indígenas sobre sus tradiciones y costumbres. Se dio cuenta de que la lengua materna de esta nacionalidad corre el riesgo de desaparecer y lo contrastó con lo que indica  la Unesco, de que el tsáfiki puede extinguirse ya que los niños no lo aprenden como lengua materna.

Agregó que un libro abecedario con figuras lúdicas “refuerza el aprendizaje de un nuevo lenguaje, relacionando las palabras con imágenes”, ya que ayuda a reconocer la forma de las letras para relacionarlas con los sonidos del lenguaje hablado.

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La idea del libro abecedario nació en una de las clases de Ilustración con sus estudiantes y se fortaleció con  una investigación que realizó  para determinar las palabras  más representativas en la nacionalidad.

En el texto, al graficar la letra “a” se pondrá la palabra en tsáfiki “aya”, que significa madre en castellano, y estará acompañada con un dibujo de un oso perezoso  con su cría, la figura de este animal se utiliza puesto que vive en las comunas y es representativo para los niños y el vínculo de protección que entregan las madres a sus hijos.

Similares ejemplos se darán en todas las demás  letras. Explicó que no habrá similitud en el orden como el   abecedario en castellano, puesto que no existen todas las letras   en la lengua de los indígenas.

“Los niños aprenden a leer no letra por letra sino viendo la palabra”, detalla el docente.

En el proyecto también consta la distribución del  libro que llegará a las escuelas interculturales bilingües de Santo Domingo y en planteles de educación regular, por lo que se trabaja en la impresión de al menos 500 ejemplares. (F)

Detalles
Colaboración

Apoyo
Según el autor, la Dirección Provincial de Educación  también aportó con asesoría para escoger las letras y gráficos. La PUCE de Santo Domingo también decidió apoyar la iniciativa del docente.