En este casi año, Donald Trump ha empujado varias propuestas internacionales que sin duda generan polémica y es comprensible por su naturaleza, pero que muchas veces son solo criticadas por ser él el proponente, y, creo, hay que preguntarse: ¿qué hacen los demás?

Venezuela. El chavismo ha generado un drama interno con 8 millones de refugiados. (Casi) todos lo evalúan como un narco-Estado apoyando a mafias internacionales, despreciando los derechos humanos y las libertades, y manipulando elecciones para eternizarse en el poder. Retrato penoso. ¿Qué hace la comunidad internacional? Nada. Entonces Trump manda a su Navy al Caribe, quizás con dos intenciones. Una, frenar las narco-embarcaciones. Dos, poner presión al régimen (incluyendo la amenaza de invasión, que no intenta cumplir) para apoyar interna y externamente la reacción de otros estamentos de oposición. Y volvemos ¿qué están haciendo esos “otros”? Nada.

Nigeria. El grupo Boko Haram (significa “la educación occidental es un pecado” aunque expertos discuten el significado) ha perpetrado miles de crímenes y en particular (pero no solo) contra cristianos. Trump ha planteado una acción directa para eliminarlo. Obviamente criticada. Y ¿qué han hecho otras organizaciones? Nada, solo plantear que eso desestabilizaría la región y que la violencia existe, pero las cifras son exageradas. ¡Por Dios qué consuelo, sucede algo grave, pero no ha sido tanto!

Medio Oriente. Apoyo a Israel para frenar a Irán, cuya teocracia es un peligro planetario. En Palestina la solución desde hace décadas ha sido: dos Estados. ¿Resultados? Nulos. Trump ha insistido: primero los palestinos deben reconocer la existencia de Israel y eliminar de su agenda la guerra destructiva. Sensato. ¿Y qué más? Que los países árabes y musulmanes actúen: reciban a los 2 millones de gazatís para que puedan vivir mejor … pero la reacción de todos fue: ¡no!

Y sino, aplicar el método de Hamás: guerra y ganarles la guerra.

Ucrania. Vamos para 6 años y las hostilidades rusas continúan. Sin duda la solución ideal sería: Rusia se retira, devuelve los territorios, paga indemnizaciones a Ucrania que además entra a la Unión Europea y la OTAN. Hay que empujar esa solución como lo hace Europa, pero ¿han avanzado un paso? No ¿Avanzarán? Tampoco. Trump ha venido forzando otro enfoque, no por amistad con Putin sino por realismo, y también (no nos engañemos) para que esa zona se reactive y los americanos saquen una tajada económica. Y parte de su plan (medio caótico) es polémico: que Rusia se quede con algo de los territorios ocupados, suena horrible, pero ¿hay alguna solución realista que no lo contemple, a no ser más guerra hasta que algo se decante? No creo, y por eso no hay avances. Por supuesto, otros elementos del plan me parecen muy negativos, como el que Rusia vuelva al mundo como si nada hubiera pasado o que Ucrania solo sea una especie de tapón entre Rusia y el resto de Europa.

China y su penetración geopolítica. Trump, con toda la razón, la ve como la gran amenaza a Occidente. Y está dispuesto a decirlo y a pelear, y lo hace en América Latina. Presionando a los países: apoyo a cambio de alejarse de China. Apoyar a Milei. Presionar a Venezuela.

¿Está tan mal Trump? (O)