Ilícitos aparecen en los espacios de poder, no solo en el Ecuador. Siempre habrá facilitadores, presta nombres y empresas de membrete. Así se multiplican los actos de corrupción, los privilegios y las simulaciones.

Lo estamos viendo en las actuaciones de Donald Trump en Estados Unidos y en los procesos que se están siguiendo contra él, y en otros países del “primer mundo”. En China solo saltan cuando un sujeto cae en desgracia, siendo los pasos siguientes, en ese país, la ejecución del imputado por los ilícitos que se le acuse y el confinamiento de su familia.

Si se descubren los ilícitos, está la práctica de los infractores que se allanan y colaboran para pasar a ser testigos protegidos como informantes, contra otros que fueron parte de la trama. Lo estamos viendo en Colombia, Nicolás Petro, hijo del presidente Gustavo Petro, por haber sido infiel con su compañera, Daysuris Vásquez, fue denunciado por esta al haber embarazado a una amiga, evidenciando que recibieron dinero de origen ilícito en tiempo de la campaña presidencial de Gustavo Petro. Al ser procesado, Nicolás negó todo, pero cuando conoció las evidencias que presentó la Fiscalía, admitió su responsabilidad, ofreciendo ser informante, con lo cual se convirtió en testigo protegido de la Fiscalía porque va a ser colaborador. Nicolás identificó a quienes estando bajo sospecha de vinculación con el narcotráfico y con grupos paramilitares aportaron para la campaña de su padre, supuestamente sin que este lo sepa. Nicolás y Daysuris ya están libres, con condicionamientos. Los valores canalizados por Nicolás no aparecen en los reportes de gasto electoral de Petro, como tampoco otros valores, por ejemplo, los pagos a los autores de su excelente campaña de publicidad, el ecuatoriano Vinicio Alvarado y los españoles Antoni Gutiérrez-Rubi y Xavier Vendrell, que no se los menciona.

(…) si se descubren los ilícitos, los infractores se allanan y colaboran para pasar a ser testigos protegidos...

Un caso del Ecuador. En los sobornos pagados por negocios de Petroecuador, en los compromisos de petróleo a futuro, iniciados durante la administración del presidente Rafael Correa, está el caso de los hermanos Antonio y Enrique Peré Ycaza, procesados en Estados Unidos. “Cantaron”, vinculando a quienes tomaban las decisiones en el Ecuador, para el posterior desvío de las naves, porque las cargas de petróleo no iban al destino anunciado, y “grabaron” a los interlocutores de las pillerías. Los hermanos Peré Ycaza son testigos protegidos.

En la normativa ecuatoriana, los candidatos no deben tener cuentas ni negocios en paraísos tributarios, ni en determinadas áreas empresariales en que podrían tener intereses. Tampoco pueden ser beneficiarios finales de determinados patrimonios. Todos los candidatos esta vez y en procesos anteriores, se han despojado de tales cuentas y negocios, pero en años anteriores los que perdieron recuperaron las mismas cuentas y negocios, Lo más posible será que suceda lo mismo. Es que no se ha tratado de real desinversión, sino de llenar formularios de no tener las inversiones prohibidas.

En teología de nada vale el arrepentimiento sin acto de contrición, para no repetir la falta ¿en la gestión pública, será esperable? (O)