Las grandes potencias marcan el rumbo del mundo. Así fue (Roma o Reino Unido) y así será, hoy es EE. UU. y en menor medida China. Pero con fuertes personalidades esto es más marcado, como con Trump. De cierta manera el enfoque es “si no estás conmigo, estás contra mí” y “yo determino la naturaleza de los conflictos y las soluciones”.
Hacia dónde mirar.
Medio Oriente. El criminal asalto de Hamás, impulsado para mantener su etiqueta de “liberador” frente a Israel y su dominio en Gaza, desencadenó una reacción quizás inesperada. Como en otras oportunidades el ejército israelí fue en busca de sus agresores, pero esta vez no se quedó a medio camino y eso forzó un acuerdo de paz en octubre. ¿Dónde estamos? Según Trump, la Junta de Paz que vigilará la transición política en Gaza tendrá su primera reunión estos días en Davos, aunque no se hayan cumplido todas las condiciones anteriores (desarme de Hamas y la entrega del cuerpo de un último rehén). Esquema frágil pero que avanza.
Rusia/Ucrania. La absurda e inhumana invasión ha costado miles de vidas. Sigue y seguirá. La intermediación y presión europea no genera resultados, quizás porque no es creíble, y el propio Trump ha reconocido que es un hueso duro de roer. Hay al menos dos temas claves. Uno, ¿Putin se retirará o le retirarán? (casi) obviamente, no. Dos, ¿cualquier acuerdo, implica que Rusia se quede con algo de los territorios invadidos? Desgraciadamente la respuesta realista es sí, pero la visión justa es no. Pasará tiempo antes de que eso se desbloquee, y cada uno tratará de ganar territorios ante ese eventual desenlace, por ende: más guerra. ¿Se puede extender el conflicto al resto de Europa? No creo.
Irán. Uno, el conflicto interno antes latente ahora abierto, y la gran pregunta ¿qué tanto se jugará occidente (Trump) para empujar la rebeldía? Mi modesta opinión es que sí lo hará como parte de su estrategia de debilitar a China y sus aliados. Dos, el conflicto permanente con Israel, en su intento de desarrollar poder nuclear: creo Israel seguirá ganando esa pelea de inteligencia y ataques disimulados, o abiertos como sucedió en 2024 con apoyo americano.
Venezuela (y otros). Sin duda hay el tema de los narcóticos (que afectan cada vez más a la población americana, aunque no creo Venezuela sea el gran proveedor) y el petróleo por las reservas venezolanas y “tener a mano” el petróleo continental lo cual es importante en la geopolítica (aunque Venezuela ahora es un proveedor marginal y se necesitará bastante tiempo y dinero para que vuelva a un rol mundial), pero creo que lo más importante es alejar a China de esa influencia tan cercana (económica, ideológica y militar). Y es muy probable que regímenes como Cuba vayan a sentir una presión similar. Jugadas importantes, tensiones inevitables.
Taiwán. La presión de China puede llevar a una grave crisis o guerra. ¿Se dará? No creo, porque China evitará el riesgo de una intervención americana y quiere mantener cierta imagen de potencia amistosa en el mundo.
¿Más? Groenlandia: riesgo de escalada. Ciberataques. Corea del Norte generando solo tensiones. ¿Somalia, Yemen, Sudán, Haití? Penosamente sí, pero limitado. ¿Guerra mundial? No creo, quizás “proxy wars” … ¿habrá otros conflictos? (O)










