Este 5 de enero se celebra el Día del Periodista Ecuatoriano y se recuerda a ese insigne pionero y médico Eugenio de Santa Cruz y Espejo. La fecha y el nuevo año plantean grandes desafíos y también oportunidades sobre la comunicación, tan vital en todo y que no debiera ser ni minimizada ni manipulada.
Sin una veraz y oportuna información los hechos no se visibilizan y pasan inadvertidos, como si no hubieran ocurrido, más aún cuando hoy proliferan las fake news (noticias falsas) que se han tomado las nuevas plataformas digitales, que siendo importantes y valiosas herramientas son utilizadas para fines interesados e inconfesables, especialmente políticos, que más les importa imponer mentiras antes que se sepa la verdad.
Un ejemplo de éxito de la comunicación oportuna, eficaz y creíble fue durante la guerra en el Cenepa con el Perú (1995), en donde brilló y se difundió la actuación valiente y patriota de nuestras FF. AA. en el campo de batalla, y años después (1998) la diplomacia ecuatoriana selló el acuerdo histórico de paz (gobierno de Jamil Mahuad), aun cuando hubo reparos en el contenido, como en toda negociación, pero que permitiera cerrar definitivamente un problema territorial secular.
La debilidad en la comunicación, como ocurre en el actual gobierno, permite a otros instalar narrativas que, más allá de los errores cometidos por el régimen, distorsionan, alteran los hechos y se propalan con facilidad. En muchos sectores quedan instalados como verdades y se vuelve una bola de nieve en las redes sociales.
Bien decía ese gran filósofo y escritor italiano Umberto Eco que las redes sociales “son la invasión de los idiotas”. Fue muy crítico y tuvo duras opiniones al respecto. Señaló que las redes sociales le dan el derecho de hablar e insultar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio nobel. A diferencia de las grandes agencias de noticias, los periódicos serios y las cadenas internacionales, decía que con el internet ocurre lo contrario: te fías de todo porque no sabes diferenciar la fuente acreditada de la disparatada.
A propósito del Día del Periodista Ecuatoriano, cabe reafirmar la defensa irrestricta de la libertad de expresión, opinión y pensamiento, principios fundamentales sin los cuales no puede funcionar a cabalidad una sociedad democrática. Sin respeto a las libertades no hay una democracia plena.
La libertad en la cobertura periodística está amenazada debido a los riesgos existentes y la falta de garantías en medio del conflicto armado interno, la guerra contra los grupos delincuenciales organizados, que son transnacionales, el narcotráfico, la minería ilegal y la narcopolítica.
Ahora es fundamental dignificar el ejercicio periodístico con rigurosidad, responsabilidad, seriedad y fundamentalmente con credibilidad, que constituye el principal patrimonio de un comunicador, aun cuando hoy se cuida más de acumular el mayor número de seguidores y se tornan en los protagonistas de la noticia, que constituye una equivocación, cuando debieran ser los hechos puesto en escena y sus participantes. El principal objetivo, la búsqueda de la verdad y su puesta en escena sin manipulaciones.
Se necesita una comunicación oportuna y asertiva, que con habilidad y certezas se expresen las ideas, sentimientos y las necesidades de las comunidades de forma clara y directa, defendiendo principios y valores, que hoy casi no existen sino solo el protagonismo de los que difunden las noticias. (O)