Estoy consciente del esfuerzo sobrehumano que usted está desplegando por enrumbar al país hacia la cima del progreso y bienestar; por impulsar y brindarnos la seguridad tan imperiosa y necesaria para todos los ecuatorianos que vivimos en zozobra y queremos paz. Por abrir nuevos frentes con los Gobiernos del exterior para la inversión económica, factor de enorme importancia para el desarrollo del país y del sector empresarial motor y fuente que fomentan las finanzas y el empleo de los conciudadanos. El motivo de esta carta es darle a conocer un anhelo en el que vengo persistiendo desde hace algún tiempo atrás, crear el Día del empresario ecuatoriano.
Este proyecto lo presenté la primera vez el 22 de julio del año 2005 en la Cámara de Comercio de Guayaquil en la presidencia de Eduardo Maruri Miranda, como un reconocimiento a las personas que a través de sus empresas generan trabajo, riqueza y bienestar a sus trabajadores.
Publicidad
En la comunicación dirigida al economista Maruri propuse que tras el análisis del proyecto, el Día del empresario ecuatoriano sea designado en la fecha de nacimiento de Luis Noboa Naranjo, 1 de febrero, por constituir uno de los más grandes empresarios de todos los tiempos, quien surgió por su visión, perseverancia, sencillez y humildad, lo que le permitió llegar hasta la cúspide del éxito y reconocimiento internacional.
Varias agrupaciones han dispuesto un día especial para resaltar y conmemorar hechos o personas y postulados en los que se basa su organización; entonces a base del contexto, mi aspiración es que también el empresario pueda tener y festejar su día.
Publicidad
Comprendo que este proyecto debe pasar por la Asamblea para su análisis y aprobación; este objetivo no es un aspecto político, es un asunto social, humanístico e histórico de modo que aspiro a que todos los grupos lo puedan ver desde este punto. (O)
José Castillo Celi, psicólogo y médico naturista, Guayaquil