El 25 de febrero del año en curso, se publicó un artículo que titulaba ‘Lanchas en las islas Galápagos bajo la lupa’, respecto a esta temática es importante indicar que la autoridad marítima realiza inspecciones de seguridad a todas las embarcaciones de matrícula nacional. En estas inspecciones se verifica que cuenten con un equipamiento mínimo de navegación, comunicaciones, salvamento, contra incendio, etc., que garanticen una navegación segura.
Creería que la competencia entre constructores navales por acaparar el mercado, ofreciendo embarcaciones a precios cada vez más competitivos, conlleva a sacrificar la calidad de la construcción; por ello han ocurrido accidentes de lanchas que ante el golpe de las olas han partido su casco o se les ha desprendido el espejo.
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En mi opinión, se deberían implementar regulaciones para asegurar unos espesores mínimos de casco y refuerzos, asegurando que la competencia entre constructores no implique una desmejora en la calidad estructural de la embarcación. La seguridad en la operación de una nave debe abarcar el equipamiento y la parte inherente al casco y su estructuración. (O)
Rubén Morla Ortiz, Guayaquil