¡Más vergüenza!

Viernes, 12 de Enero, 2018 - 00h00
12 Ene 2018

El gobierno de Rafael Correa cometió un error de graves consecuencias para la imagen internacional del país, al conceder asilo diplomático a Julian Assange, quien huía de la justicia sueca acusado de delitos sexuales. Desde entonces la diplomacia ecuatoriana ignoró la clara y firme posición de la contraparte del Reino Unido, que aún pide a Julian Assange que deje la embajada para hacer frente a la justicia.

Pero las recientes revelaciones alrededor de Assange evidencian más irresponsabilidad, capricho y torpeza en el manejo de las relaciones internacionales.

Lo que al principio solo fue un rumor, se ha confirmado: el intento de la Cancillería para obtener del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido que Julian Assange sea aprobado como miembro de nuestra misión diplomática en Londres.

El periodista Martín Pallares, del medio digital 4Pelagatos, informó esta semana que el Foreign Office and Commonwealth Office del Reino Unido se negó a reconocer a Assange como un miembro aceptable de la misión ecuatoriana. Una situación bochornosa que el periodista extrae del texto de la comunicación así: “El Foreign Office and Commonwealth Office no considera que el señor Assange goce de ningún privilegio e inmunidad bajo la Convención de Viena en relaciones diplomáticas”.

Ahora toma sentido la cédula de ecuatoriano que habría sido entregada a Julian Assange el pasado 21 de diciembre y hasta un pasaporte. Es que la solicitud de aprobación para Assange, como miembro de la embajada, se debió acompañar con los documentos de identidad ecuatorianos.

Pero este episodio no puede concluir sin que la Cancillería explique por qué el australiano adquirió la nacionalidad ecuatoriana. La Ley Orgánica de Movilidad Humana condiciona la naturalización de extranjeros a haber residido regular y continuadamente al menos tres años en el Ecuador o haber sido reconocido como apátrida por el Estado ecuatoriano y residir en el país al menos dos años desde el reconocimiento; demostrar medios lícitos de vida en el país, salvo los menores de 18 años o personas con discapacidad dependientes de terceros.

Lo antes indicado coincide con la expedición del Protocolo para Otorgar la Naturalización de Personas en el Exterior, firmado el 28 de noviembre de 2017. Ahí se establece que el extranjero puede demostrar los “Medios Lícitos de Vida” con: a) Cuentas bancarias de los últimos seis meses de estancia en Ecuador; b) Certificados de tarjetas crédito, de los últimos seis meses de estancia en el Ecuador; c) Títulos de propiedades en el Ecuador; d) Contrato de trabajo registrado ante la autoridad competente o nombramiento; e) A través del RUC y, seis últimos pagos del IVA, pago del impuesto a la renta de los tres últimos ejercicios fiscales.

Si bien las sedes diplomáticas, como la de Londres, están preservadas de cualquier intrusión o visita no deseada, no significa que “deban ser consideradas como un territorio extranjero o como un enclave de soberanía extranjera” (Agustín Espinosa, embajador uruguayo en Egipto), entonces hay que entender que cuando la ley menciona a la estancia o residencia de un extranjero “en el país” o “en el Ecuador”, no se refiere a embajadas ni consulados

¿Cómo enmendar errores de nuestra política internacional, si muchos de los funcionarios de Correa –y sus consignas– siguen actuando en el gobierno de Moreno? (O)

¡Más vergüenza!
El gobierno de Rafael Correa cometió un error de graves consecuencias para la imagen internacional del país, al conceder asilo diplomático a Julian Assange, quien huía de la justicia sueca acusado de delitos sexuales.
2018-01-12T00:00:54-05:00
El Universo

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