Que una niña de 12 años lance gasolina a la casa de su abuela para quemarla viva junto con su pareja reveló un caso espeluznante de violencia física y sexual que ha escandalizado a todos en el sector de San Carlos, en Balao, provincia del Guayas.

Aunque el incendio (el viernes 1 de octubre) se pudo controlar y nadie resultó herido, finalmente la menor de edad fue escuchada; y tras ser llevada por una tía paterna a la Fiscalía de Naranjal, contó cómo a su corta edad tres sujetos la habrían violado mientras trataba de escapar del círculo de violencia en casa de su abuela materna.

Escuchar el testimonio de Jamilet le pone la piel de gallina hasta al funcionario más experimentado, pues la menor de edad inicia su relato contando cómo hace cuatro años vio cuando su padre casi mata a su mamá con una piedra.

A la mujer le dieron medidas de protección y se separó; tras eso, logró migrar a EE. UU. y desde allá mandaba dinero a su madre, que quedó a cargo de Jamilet y su hermana de 10 años. Pero en la denuncia, la niña indica que han sido maltratadas por su abuela.

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La niña dice que supuestamente la abuela le pegaba y le decía que ella provocaba todo (el abuso).

Pero además de los golpes, Jamilet aseguró que el primero en violarla fue la pareja de su abuela, quien durante meses la habría obligado a practicar sexo anal, y luego de violarla supuestamente las mandaba a Jamilet y a su hermana menor a lavar las chancheras que tienen para mantenerse.

La niña, desesperada, huyó de la casa de su abuela y fue acogida algunos días por una amiga cercana, una mujer de 55 años, cuyo yerno también habría violado a la menor de 12 años, según su relato.

Pero ahí no termina el horror. Jamilet contó que, tras ser violada nuevamente, se fue a casa de una madrina, donde sostiene que un joven de 13 años (hijo de su madrina) también habría abusado sexualmente de ella.

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Ahora la niña está con su tía paterna, pues su padre tiene años desaparecido y la madre dijo a una agente de la Unipen (Policía de Menores) que la contactó vía telefónica que “no sabe qué hacer, porque no tiene trabajo en Nueva York”.

En Naranjal, el fiscal Cesar Peña este viernes 8 de octubre gestionaba el rescate de la hermana de Jamilet y la detención de la pareja de su abuela. Foto: José Beltrán Foto: El Universo

Mientras tanto, este viernes, pese a ser feriado, el fiscal César Peña y varios agentes de la Unipen gestionaban el rescate de la hermana menor de Jamilet, quien seguía en casa de su abuela.

Los funcionarios también esperaban que la jueza del cantón Naranjal firmara la orden para detener a la pareja de la abuela, el primer sospechoso que ya está identificado plenamente por las autoridades.

Pero este es solo uno de los cuatro casos de abuso de menores que esta semana se denunciaron en la Fiscalía del cantón Naranjal, en el turno del fiscal Peña.

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Cada relato es más horrendo que el otro. Una agente de la Unipen comentó que, con todos los testimonios que han escuchado de los niños y niñas, podrían escribirse novelas de horror.

La Policía también considera que el escándalo del niño torturado, quemado y a quien le hallaron un palo en el recto semanas atrás, ha destapado una serie de denuncias de abuso en ese cantón y en localidades cercanas.

Este martes llegó a esa Fiscalía de Naranjal una joven de 17 años acompañada de la abogada Patricia Castro. La menor denunció que su padrastro estaba violando a sus hermanas menores de 12 y 14 años, y que incluso habría procreado una niña que hoy tiene 16 meses con su hermana de 14 años.

La Policía acudió este jueves a una hacienda en el sector La Indiana (Naranjal) para constatar el estado de las hermanas de 12 y 14 años violadas por su padrastro. La menor de 14 años (vestido rojo) tiene un bebé de 16 meses, supuestamente hijo del abusador. Foto: Cortesía

En ese caso, el presunto violador fue detenido en una hacienda ubicada en el sector Las Cañas, en La Indiana. En la denuncia se señala que el hombre empezó a abusar de las niñas años atrás, cuando supuestamente se las llevaba a trabajar a una finca donde se recolecta cacao.

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En una parte de la denuncia, la joven relata: “Mi hermana de 14 años me contó que para carnaval mi mamá encontró desnudo a mi padrastro con mi hermanita de 11 años, y que mi mamá le dio con un palo de escoba a mi hermanita y que ella le confesó que él (Rafael Redentor) había abusado de ellas desde que ella (madre) se había ido a Manabí. Mi madre no cuida a mis hermanitas”.

Otro caso denunciado esta semana en Naranjal corresponde a una niña de 13 años que también habría sido violada por su padrastro. La madre de la niña denunció a su expareja; él fue detenido. El jueves lo trasladaron a la Penitenciaría del Litoral.

En esta casa del recinto Las Tecas se detuvo el jueves a un hombre de 79 años denunciado por supuestamente abusar sexualmente de una niña de 8 años. Foto: José Beltrán Foto: El Universo

Ese mismo día fue detenido Víctor M. A. N. R., de 79 años, en el sector conocido como Las Tecas. El adulto mayor fue denunciado por supuestamente abusar sexualmente de una niña de 8 años del sector, a quien presuntamente le pagaba para que trabajara pelando ajos. Al sospechoso en la audiencia le dieron arresto domiciliario por su edad y este viernes se esperaba que finalmente llegara a su casa y que un patrullero permaneciera afuera.

Según cifras de la Fiscalía General del Estado, cerca de 350 denuncias por delitos sexuales se receptan cada semana a nivel nacional.

Esta semana el Servicio Nacional de Atención a Privados de Libertad (SNAI) reveló que casi el 17% de toda la población carcelaria (38.300), unos 6.300 presos, están pagando penas por delitos sexuales, es decir, por abuso sexual y violación. La mayoría de estos delitos, 6 de cada 10, se dan en el contexto familiar. (I)