Miguel Ángel Ozaeta Pico, de 35 años, fue asesinado luego de haber dejado a su esposa en su lugar de trabajo, en el barrio La Florita, de la parroquia Los Esteros, del cantón Manta.

El crimen ocurrió esta mañana cuando Ozaeta retornaba en su motocicleta a su vivienda, situada a pocas cuadras de la empresa donde labora su pareja, en el mismo sector de la localidad manabita.

De acuerdo con las primeras indagaciones, dos personas que se movilizaban en una camioneta dispararon en contra de la humanidad de Ozaeta.

Pedro Pihuave, fiscal de turno de Manta, señaló que el cuerpo de la víctima tenía al menos tres orificios de entrada originados por los proyectiles; además en la escena del crimen se hallaron once indicios balísticos.

Al hombre le dispararon cuando conducía su motocicleta, por ello a más de las heridas por arma de fuego tuvo varias fracturas en su cuerpo. Personas que observaron la caída de Ozaeta lo llevaron hasta la clínica Los Esteros, donde se comprobó su deceso.

Familiares del occiso y agentes policiales confirmaron que Ozaeta tenía antecedentes penales. “Indican (familiares del occiso) que en una ocasión le dieron 11 tiros y se salvó, ahora le dieron tres y falleció”, dijo el fiscal de turno.

El primer atentado contra Ozaeta se registró en abril del 2012. Ese año, fue atacado al estilo sicariato mientras jugaba naipes en el barrio La Florita y logró sobrevivir, tras ser asistido en tres casas de salud.

Ozaeta presentaba antecedentes por varios delitos, entre esos porte ilegal de armas y robo.

En lo que va del año, en Manta ya se registran doce crímenes, incluido el de Ozaeta. (I)