Un operativo policial realizado la noche del martes en el interior del Centro de Rehabilitación Social de Tulcán, en la frontera ecuatoriana-colombiana, puso al descubierto un mueble en el que se ocultaban varios artículos y sustancias prohibidas.

El cachivache elaborado en la carpintería del centro penitenciario tenía varios compartimientos, tipo caletas, en las que los reclusos escondían droga, celulares y dinero en efectivo. Un interno es investigado al momento.

El polémico armario tenía en las estructuras compartimientos en los que enclaustraban objetos que son de uso prohibido, ya que no solo atentan contra la seguridad del centro, sino que promueven la adicción y afectan a la salud de los reos, dijo uno de los uniformados que participó en la requisa.

Walter Maroto, comandante subrogante de la Subzona de Policía de Carchi, quien estuvo al frente de la operación nocturna, manifestó que efectivos de todos los servicios fueron parte de esta acción, incluidos miembros de Antinarcóticos.

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En uno de los pabellones fueron aprehendidos 13 celulares, un reloj inteligente, 400 gramos de marihuana, dinero en efectivo, 10 metros de cuerdas, 20 objetos cortopunzantes, 30 litros de licor artesanal, 18 cargadores, dos pipas, 30 accesorios para celulares, fosforeras, entre otras cosas.

Durante la intervención fueron decomisadas balanzas utilizadas para el expendio de alcaloides que se consumen internamente, dijo Maroto; mientras que Alejandro Flores, oficial de la Subzona, confirmó que en la carpintería se estaría elaborando mobiliario con apartados usados para guardar elementos no permitidos.

Varias denuncias han develado que en este reclusorio bandas identificadas intentan mantener el control interno exigiendo sumas de dinero a quienes ingresan a este lugar, valores que deben ser depositados por sus familiares desde los exteriores para recibir algunos beneficios y no ser atacados.

Al respecto, el director de la cárcel, José Obando, comentó que la organización delictiva denominada El Tren de Aragua, de Venezuela, ha intentado extorsionar y mantener cierto dominio.

Obando, un militar en servicio pasivo, indicó que a la cárcel de Tulcán han sido remitidos reclusos de Santo Domingo, Latacunga y Cuenca.

En el CRS-T existen al momento 900 privados de la libertad, 300 son colombianos, 300 venezolanos y 300 ecuatorianos, el 85 % de la población carcelaria está allí por casos de narcotráfico. (I)