Cuando culminaba el estado de excepción que fue decretado por el presidente Guillermo Lasso en tres provincias por 60 días, el crimen de la esposa y la hija de un uniformado alarmó a moradores de una urbanización que está cerca a la sede de la Policía Judicial.

El hecho inquietó por la manera en que los sicarios entraron a la urbanización para matar a las víctimas. La situación sorprende tanto como el hecho de que sacapintas lograron acceder a otra urbanización de la zona de La Aurora para tratar de asaltar a una mujer que aparentemente venían siguiendo de un banco.

Las situaciones ocurren al cierre de un periodo de estado de excepción que se impuso por las muertes violentas y el alto índice delictivo que sacude a Guayas, Esmeraldas y Manabí.

La Policía refiere que en este periodo se redujo en un 13 % la cifra de muertes violentas. Ese porcentaje es resultado de la comparación de marzo y abril versus mayo y junio.

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Durante marzo y abril se registraron en la Zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón) un total de 247 asesinatos. En cambio, en mayo y junio, tiempo que duró la intervención, la cifra pasó a 216 casos. Son 31 crímenes menos, según la Policía.

Durante los dos meses en Guayas se capturaron casi 15 toneladas de cocaína. Lo que para el gobernador del Guayas, Pablo Arosemena, es el detonante de la mayoría de los asesinatos en la provincia.

El estado de excepción vino con un toque de queda que no rigió en toda la Zona 8, sino en los tres sectores considerados los más conflictivos: Pascuales, Sur y Durán.

Solo en esos tres distritos hubo una reducción del 18 %, aseguró el general Víctor Hugo Zárate, comandante de la Zona 8, quien indicó que en cifras generales se revisaron cada día más de 4.000 carros y se hicieron 34.000 operativos.

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Además, dijo que se detuvo a un total de 471 personas por distintos delitos, 8 cada día en promedio.

Pese a todas estas cifras positivas que esgrime la Policía, justamente la noche que concluía la medida se registraron siete asesinatos.

Primero fueron acribilladas la esposa y la hija de 12 años y un policía de la ciudad. Ocurrió a las 19:20 del miércoles 29 de junio, en una urbanización ubicada junto a la Policía Judicial.

Una hora después se registró otro crimen en la ciudadela La Garzota.

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En Punta Arrecha, en el Guasmo sur, tres personas fueron acribilladas este jueves 30 de junio. Foto: Cortesía

En Nueva Prosperina hubo otro caso más y en el sur de Guayaquil se reportaron tres muertes más en el sector conocido como Punta Arrecha.

Ese ese sector, a las 03:00, sujetos aún no identificados tumbaron la puerta de una casa ubicada al pie del estero Salado y dispararon contra una pareja. Las víctimas son Oswaldo Cabeza Reasco, de 33 años, y Vanessa Corozo Angulo, de 26 años.

Sus cuerpos fueron hallados en la mañana en el estero Salado, pues sus vecinos por miedo prefirieron no salir de sus casas tras el crimen. Se presume que los asesinos lanzaron los cuerpos al agua.

A las 06:30 se dio otro asesinato en la misma calle. Poco antes de que llegara la Policía, a pocas casas de la vivienda de la pareja acribillaron a Darío Javier Nazareno, de 43 años, quien laboraba como jardinero en el sector de La Puntilla.

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A la casa de Nazareno también llegaron sujetos en moto, tumbaron la puerta y dispararon al hombre.

La Policía presume que las víctimas se dedicaban al expendio de drogas en el sector y que las mataron por lucha de territorio.

En lo que va del 2022, en la Zona 8, hay 688 asesinatos. (I)