En el balcón del departamento donde vivía Andreína L., la ‘Descuartizadora de Sauces’, ubicado en la segunda planta de un condominio, en Sauces 9, se visualiza desde la vía un cartel de un llamativo color fucsia con el anuncio de ‘se vende’ y un contacto telefónico.
Cerca de las 10:00 de la mañana del miércoles, el ambiente en el condominio, con sus paredes pintadas de beige y bordes dorados, donde residen entre dos y tres familias, era desolador. En las escaleras del inmueble subía una residente hacia su departamento.
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Ella se instaló en el lugar hace unos veinte días, y desde su llegada, afirmó que ya se exhibía el cartel.
En octubre del 2025, en el interior del departamento fueron hallados los restos de una mujer, identificada como Martha Solís, quien fue descuartizada por su hija Andreína L., quien enfrenta una condena de 40 años y está recluida en la cárcel de máxima seguridad La Roca. Seis meses después, el inmueble ha sido puesto en venta por $ 50.000.
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La vivienda cuenta con tres dormitorios, tres baños, área de lavandería y garaje privado. Según la persona que atiende las consultas, el inmueble no se ofrece en alquiler. “Solo está a la venta”, indicó.
También aclaró que la compra no puede realizarse mediante crédito. “Solamente es en efectivo”, señaló que el pago debe ser al contado por el valor total.
El inmueble está a nombre de un propietario, sin más detalles sobre su identidad. Los servicios básicos, como agua, luz e internet, funcionan con normalidad.
El caso Andreína L. y el asesinato de Martha Solís
El departamento adquirió notoriedad por el caso de Andreína L., quien fue sentenciada en primera instancia a 40 años de prisión por el asesinato de su madre, Martha Solís.
El hecho ocurrió en octubre del año pasado en ese mismo inmueble. La víctima había sido reportada como desaparecida, mientras se difundían versiones que no coincidían con lo ocurrido.
Las investigaciones permitieron ubicar los restos de Solís dentro del departamento. Estos fueron encontrados en una lavadora y en un tanque, lo que marcó el giro definitivo del caso.
En el proceso judicial se conoció que Andreína L. utilizó un cable de cargador para asfixiar a su madre, luego de que ella ingiriera pastillas para dormir. La presión se habría mantenido durante varios minutos.
Posteriormente, la mujer desmembró el cuerpo con un cuchillo eléctrico. Según el testimonio recogido en la valoración psiquiátrica, actuó sola y sin mostrar arrepentimiento.
El peritaje determinó que presenta un trastorno de personalidad paranoide o antisocial. Este análisis formó parte de los elementos considerados dentro del proceso.
La conexión con Jennifer Banguera
Durante un allanamiento en el departamento también se encontraron pertenencias de Jennifer Banguera, amiga de Andreína, quien estaba desaparecida desde 2022.
Entre los indicios se halló una tarjeta de una cooperativa de ahorro y crédito a nombre de la joven. Este hallazgo impulsó nuevas diligencias investigativas.
Meses después, pericias de ADN confirmaron la identidad de Banguera en un cuerpo que había sido levantado como NN. Los resultados establecieron una muerte violenta.
El ministro del Interior, John Reimberg, manifestó que la investigación determinó la responsabilidad y vinculación directa de Andreína L. en ese hecho.
“Ambos casos evidenciaron un patrón de violencia extrema y permitieron cerrar procesos investigativos”, sostuvo el funcionario, al referirse a los dos crímenes.
Situación actual de Andreína L.
Actualmente, Andreína L. cumple su condena en la cárcel de máxima seguridad La Roca. En paralelo, continúan las acciones judiciales para su vinculación en una nueva causa.
Especialistas en derecho penal han señalado que, aun en caso de una nueva sentencia, la pena no podría superar los 40 años establecidos como máximo en el país. (I)