Dos ecuatorianos ejecutivos de la compañía Biscayne Capital, Roberto Cortés Ripalda y Ernesto Weisson Pazmiño, fueron acusados en Estados Unidos de un supuesto esquema para defraudar a clientes e instituciones financieras, cuyo perjuicio superaría los $ 155 millones. Un tercer ejecutivo implicado es el argentino Fernando Haberer Bergson.

La acusación se hizo pública ayer, jueves 9 de septiembre, con cargos que incluyen fraude bancario y lavado de dinero. Weisson, de 53 años, fue arrestado el miércoles en Florida, en tanto que el jueves fueron apresados Cortés (54 años) en España y Haberer (48 años) en Argentina.

“Los acusados orquestaron un esquema complejo y fraudulento para reiteradamente engañar a los inversionistas sobre la naturaleza y resultados de sus inversiones (…). Se enriquecieron con millones de dólares de fondos de inversionistas”, señaló la fiscal del distrito de Nueva York, Jacquelyn M. Kasulis.

En la acusación se indica que Biscayne Capital, creada en 2005, daba servicios financieros en Florida, Ecuador, Argentina, Bahamas y Uruguay. Entre 2013 y 2018, añadió el boletín del Departamento de Justicia, los tres acusados y otras personas usaron las nuevas inversiones para pagar a otros inversionistas, cancelar los gastos de Biscayne Capital y cobrarse millones de dólares.

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Aproximadamente en 2018, el esquema colapsó y por ello Biscayne entró en liquidación, con pérdidas que superan los $ 155 millones para los clientes.

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El agente especial del Servicio de Rentas Internas de Estados Unidos, Darrel Waldon, destacó que este tipo de esquemas fraudulentos no solo afectan la vida de las víctimas, sino que afectan “la integridad de nuestro sistema financiero”.

Biscayne Capital fue sancionada en mayo de 2016 por las autoridades de la bolsa de Estados Unidos por promover inversiones y al mismo tiempo ser quienes recibían esas inversiones para sus negocios inmobiliarios en Florida. Entre los sancionados estaba Frank Chatburn Ripalda, que era intermediario financiero de la empresa.

Meses después, el nombre de Chatburn Ripalda apareció en los llamados Papeles de Panamá, la filtración de miles de documentos del estudio Mossack Fonseca (MF), publicados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y EL UNIVERSO. Chatburn había intermediado con MF en 2013 para abrir empresas de pantalla (offshore) para el entonces gerente de Petroecuador, Álex Bravo, y el coordinador de contratos de la Refinería de Esmeraldas, Arturo Escobar Domínguez.

El contratista que había solicitado las empresas fantasmas era Ramiro Luque Flores, de GalileoEnergy. Chatburn, Luque y Escobar fueron juzgados en Estados Unidos, en tanto que Bravo Panchano en Ecuador, por sobornos y lavado de dinero.

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En la trama de hechos que se relata en la acusación de los fiscales estadounidenses se incluye también a Gustavo Trujillo Franco, quien ya es procesado en Nueva York por lavado de activos y su relación con la empresa Madison Asset LLC, relacionada con el grupo Biscayne Capital.

Madison Asset, que manejaba dos cuentas de inversiones en el Deutsche Bank, apareció como intermediaria en los sobornos de Petroecuador y en los de la constructora brasileña Odebrecht.

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Además, Madison Asset recibió un bono de deuda externa de Ecuador por $ 6 millones negociado por Seguros Sucre S. A., en una inversión realizada con Valpacífico y Westwood Capital Markets (Panamá). Hasta ahora la aseguradora ecuatoriana no ha recuperado los intereses que debía generar la inversión ni el bono, pues Madison también se declaró en quiebra. (I)