Apelar a la nostalgia con el recuerdo de las campañas electorales de su padre, Álvaro Noboa, y su canción emblema y a los simbolismos, como el de marca Quaker o su figura de cartón, más un discurso de campaña centrando en lo positivo, el apoyo en influencers, como su esposa, Lavinia Valbonesi o Chito Vera, más un correcto uso de las redes sociales, se han identificado como algunas de las estrategias de campaña que contribuyeron a que Daniel Noboa sea electo como presidente de la República.

Expertos analizan la campaña del futuro primer mandatario y coinciden en que fue un éxito y que ahora si bien puede optar por mantener la misma línea comunicacional, su meta no es la popularidad, sino lograr gobernabilidad.

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Al inicio y casi hasta el final de la campaña de la primera vuelta, el ahora presidente electo no figuraba como uno de los favoritos en los sondeos de intención de voto que se hicieron públicos en esos días y aparecía en el sexto lugar entre los ocho aspirantes.

Sin embargo, luego del debate electoral, del 13 de agosto, y pese a que ya no se permitía difundir nuevas encuestas, Noboa pasó a estar entre los tres más opcionados, lo que se confirmó con su paso a la segunda vuelta junto a la correísta Luisa González, a quien venció el pasado 15 de octubre.

Ya en segunda vuelta, Noboa ahora sí tuvo encima toda la atención que en la primera vuelta se concentró en los otros aspirantes y expertos en campañas electorales coinciden en que el futuro mandatario mantuvo sus mismas estrategias, solo que ahora sí estuvo en el radar.

Para Mercedes Córdova, directora de la agencia de relaciones públicas y comunicación digital MC Comunicaciones, dice que la campaña de Noboa se compone de un mix entre el recuerdo de su padre y nuevas estrategias, ancladas a la tecnología y que se puede considerar como un rotundo éxito en cuanto al marketing político que aprovechó todos los recursos que se le fueron presentando, incluso los de las mismas audiencias como relacionarlo con la marca de avena Quaker y su eslogan de “Quaker es Quaker, los demás son cuento”.

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“Renovó los simbolismos que venía arrastrando su padre, quien no ha desaparecido ni ha muerto como imagen, Álvaro Noboa indirectamente se ha posesionado en las nuevas generaciones con humor, memes, trends y acciones como cuando lo vimos luchando contra fenómenos naturales o situaciones políticas del país, que lo ha hecho seguir cercano a la gente y pasar de generación en generación”, explica.

Además, Córdova dice que Noboa aprovechó también la estructura que su padre ya tenía para llegar a territorios del país donde muchos otros de los candidatos no llegaron y esto en la segunda vuelta se profundizo cuando el entonces candidato continuó con sus recorridos por todo el país.

“Su estrategia sorprendió a todos, primero ganó territorialidad y remató con el debate con su excelente participación e impresionó y cautivó a las audiencias de las grandes ciudades”, cuenta.

El consultor político Carlos Ferrín coincide también en que la campaña de Noboa marcó una diferencia, pero considera que hubo un momento, de cara a la segunda vuelta, en el que sí se quiso mostrar como un político tradicional a lo que se sumó su participación en el debate que no fue del agrado de muchos y terminó por favorecer a González para acortar la diferencia en las encuestas.

“Mientras Noboa se mantenía en la tarima, confrontaba y un poco se mantenía en el estatus de político que no lo tuvo en la primera vuelta, Luisa empezó a acortar distancia y ahí fue que el candidato ejecutó todos los planes con su esposa, con las marcas, con las figuras de cartón y ahí logró posicionarse como el candidato independiente de lo político que fue en la primera vuelta”, dice.

Asimismo, cree que el uso del recuerdo de su padre fue utilizado en buena medida y tampoco abusó de ese recurso, que inspira ternura y amigabilidad entre los ecuatorianos.

Eduardo Reinoso, experto en neurociencia aplicada a los negocios, también opina que la campaña de Noboa fue exitosa y que su estrategia fue una sola, compuesta por muchas acciones y buscó irse por una tercera vía, creando un personaje con el rol de creador de lo nuevo y de lo diferente: el nuevo político, no el antipolítico.

“No era el correísmo, primera vía; no era el anticorreísmo, la segunda vía. Era la tercera vía, lo nuevo y la gente joven estaban ansiosa por la conversación que no tenga nada que ver con (Rafael) Correa o anti-Correa y sea algo distinto, positivo, nada confrontativo, que les permita soñar y ver oportunidades y hasta entretenerse” explica.

Reinoso expone que también el equipo de campaña tuvo que estar consiente de que desde la elección anterior ya quedó claro que los electores buscan lo nuevo y se vio en la votación que alcanzaron los excandidatos Yaku Pérez y Xavier Hervas en el 2021.

Figuras de cartón de Noboa incluyeron a la gente en la campaña

Ya en la recta final de la campaña, Noboa alcanzó más popularidad cuando sus figuras de cartón eran “secuestradas” por los ciudadanos en diferentes partes del país para ser parte de fiestas, reuniones familiares, negocios, usar cascos, sombreros y corbatas.

Para Córdova son otro éxito de la campaña de Noboa que le ayudó a generar contenido y posesionarse en casi todas las redes sociales y considera que no se puede comparar con los zapatos rojos que Lasso utilizó para la segunda vuelta, ya que lo que esto hacía era hacer la diferencia entre ser correísta o anticorreísta y opina que esto más lo replicó la otra candidata cuando introdujo como estrategia el usar las gafas azules.

“Las gafas azules, los zapatos rojos identificaron, pero generaron esta humanización de marca que sí lo consiguió Daniel Noboa con sus figuras de cartón que terminaron siendo parte del día a día de los ecuatorianos, se fue de fiesta, cocinó con las señoras, fue en bus, viajó y vemos que hasta ahora mucha gente sigue pidiendo sus Noboa de cartón, generó emoción y cercanía y eso se reflejó en votos”, explica y dice que esa propuesta fue parte de las otras acciones que se desmarcaron de la política que ataca a sus adversarios, justo la que rechazan los electores jóvenes.

Asimismo, destaca el apoyo en influencers que hizo el candidato comenzando por su esposa, quien desde antes estaba inmersa en este mundo, y del deportista Chito Vera y del youtuber Logan y Logan y de rostros influyentes como el de su tía, la empresaria Isabel Noboa o de su madre, la doctora Anabella Azín y que son figuras que ya existían y no se crearon para este proceso.

Para Ferrín las figuras de cartón solo se pueden comparar con los zapatos rojos de Lasso en que tenían como fin un llamado a la acción del electorado para que se sienta parte de la campaña y que hace su parte.

“La gente está buscando liderazgos que los incluya, que los vean horizontalmente y esto combinado con su esposa que invitó a hacer dúos de los videos robándose el Daniel de cartón hizo que la gente se sienta que los incluyeron en la campaña y mucha gente pensará yo ayudé a ganar a Noboa”, refiere.

Mientras para Reinoso, los Noboa de cartón y los zapatos rojos se asemejan entre sí y se diferencian de las gafas de González o de las ovejas del correísmo porque los primeros no fueron planificados y cuando los equipos de campaña se dan cuenta del impacto es que los aprovechan y los vuelven un recurso más e hicieron que los electores se vuelvan embajadores de la misma campaña.

Noboa puede mantener estrategias acordes al ánimo social

En tanto, ahora que Noboa se alista para empezar su mandato, que será de máximo 16 meses, Córdova dice que será clave que el presidente mantenga activos todos estos canales con los que se comunicó con los jóvenes de forma directa, pero que debe tener en claro cómo y cuándo hacerlo.

“Su estrategia ya no debe ir apegada a las tendencias o a lo que se ponga de moda, sino a generar una conversación de tipo educativa y propositiva, mantenerlo, pero de esa manera hará que Noboa no pierda lo alcanzado y más bien que aporte a su electorado y ampliar su alcance”, refiere y considera que es muy posible que incurra en ser un presidente-candidato con miras a las elecciones de 2025 y que no descuide sus herramientas de comunicación, pero siempre entendiendo los públicos a los que llega en cada red social o espacio.

Ferrín pone también de ejemplo cuando el mandatario saliente quiso seguir usando TikTok, pero ya los problemas que ocurrían en el país hicieron que lo deje de lado y dice que Noboa tendrá que medir cómo está el ánimo social de la gente para ver si funcionan las mismas herramientas que lo llevaron a la presidencia.

“Como ejemplos de este uso puedo mencionar un caso de que cuando sea presidente se equivoque en un discurso y utilice un tiktok para admitir su error y hacerlo con simpatía, o dar una buena noticia a la gente o celebrar hasta un triunfo de la selección, deben ser cosas muy puntuales que se conecten con la alegría, pero si son momentos de descontento entre la gente, lo que menos debe hacer es recurrir a un tiktok”, señala.

Reinoso subraya también que la comunicación debe ser congruente, pero sin cambiar la línea que ya se sembró ya que eso te vuelve poco creíble y que Noboa debe tener en claro que cuando ya esté en funciones su búsqueda ya no será la popularidad, sino la gobernabilidad. Además debe buscar un vocero oficial, ya que ha demostrado que su fortaleza no son los temas comunicativos.

“Ese será su gran desafío, tener gobernabilidad para cumplir todo que su plan de gobierno propone y la reconciliación del país, ya que ningún presidente puede solo... tiene que mandar con lo que dijo en campaña, es un tema de cumplimiento”, opina. (I)