Larga fue la espera para que Jorge Glas, exvicepresidente del Ecuador en el periodo de Rafael Correa, salga en libertad. A las 11:20 del domingo 10 de abril abandonó el Centro de Privación de Libertad (CPL) Sierra Centro Norte Cotopaxi, acogiéndose al habeas corpus que le concedió Javier Moscoso, juez de la Unidad Multicompetente de la parroquia Manglaralto, provincia de Santa Elena.

Más de cuatro años y cinco meses permaneció recluido el exvicepresidente cuando este sábado se conoció del habeas corpus y se esperaba que saliera en libertad en la noche; primero se anunció que sería a las 22:30, pero luego se indicó que por la falta de un documento no se pudo y que sería este domingo a primera hora, a las 08:00.

Jorge Glas, exvicepresidente de la República, recupera su libertad con un ‘habeas corpus’

Desde muy temprano de este domingo se comenzaron a concentrar algunos conocidos, coidearios y simpatizantes de la revolución ciudadana (RC) en el exterior del centro penitenciario, poco a poco se sumaron alrededor de 200 personas que con pancartas y consignas hacían conocer su respaldo a la libertad de Glas.

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Llegó las 08:00 pero no salió, luego se anunció que sería a las 10:00, pero tampoco se pudo concretar, finalmente desde las 10:40 los efectivos policiales que estuvieron en el lugar dieron indicaciones para que la gente se ordenara atrás de las vallas colocadas en el sector para permitir la salida del ex segundo mandatario, que se concretó a las 11:20.

Vestido con un traje azul oscuro, sin corbata, salió caminando desde el centro penitenciario, lo acompañó el asambleísta de UNES Fausto Jarrín. Poco a poco se acercó a la gente que se apostó en las vallas para saludarlo y estrecharle la mano.

Hubo un momento en que el cordón policial no pudo contener a los simpatizantes que querían saludarlo y se mezclaron a empujones con los representantes de los medios de comunicación que tenían la intención de captar esos instantes y ver la posibilidad de recoger algunas expresiones de Glas, pero no dio ninguna declaración hasta caminar al vehículo que lo llevaría a Guayaquil.

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Jarrín coincidió con Pabel Muñoz y Virgilio Hernández, miembros de la RC, en señalar que Glas era un rehén político, al argumentar que él ha estado permanentemente preocupado con lo que sucedía con el exvicepresidente en el centro penitenciario y que el habeas corpus era necesario porque advierte que debía salir en libertad hace un poco más de un año por el cumplimiento de garantías penitenciarias.

“El Gobierno ha sido muy cauteloso, se opone a lo que decidió el juez, pero respeta la independencia de funciones”, añadió Jarrín, en tanto que Muñoz y Hernández aseveraron que es una gota de justicia en un océano de persecución política que le ha tocado vivir a Glas en los últimos años, que lo del habeas corpus es una muestra de justicia.

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Hernández añadió que tuvieron que esperar varias horas para ver en libertad a Glas, lo que dijo es un momento significativo porque un hombre que nunca debió estar preso salió libre, y argumentó que está seguro de que el exmandatario va a seguir trabajando por un país de dignidad y de justicia, por una justicia que no esté sometida nunca al poder político. (I)