José Yúnez Parra cuenta que cada vez que se acercaban las elecciones seccionales su familia le llevaba a una iglesia para que prometiera ante el altar que no sería candidato. “Yo lo hacía en voz baja y mentía”, se ríe. Ganó cinco elecciones seguidas para la Alcaldía de Samborondón (Guayas); gobernó esa ciudad 23 años, entre 1996 y 2019. Hoy, por designación del Consejo Provincial del Guayas, se desempeña como viceprefecto de esa provincia.

Su nombre figura en los Pandora Papers, la última filtración masiva publicada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés), investigación en la que participó Diario EL UNIVERSO junto con 150 medios de todo el mundo.

Los documentos secretos muestran que Yúnez estuvo relacionado con dos empresas offshore -Padova Services Limited, domiciliada en las Islas Vírgenes Británicas (IVB), y Foxtrail Holdings S. A., en Panamá- y que en la primera puso una millonaria cuenta bancaria. Sin embargo, esa información no consta en las declaraciones patrimoniales juradas que ha presentado ante la Contraloría General del Estado.

Yúnez aceptó el pedido de entrevista del ICIJ y de EL UNIVERSO. Aceptó que él y su familia constituyeron esas empresas y justificó que no las puso en sus declaraciones juramentadas diciendo: “Como eran de papel, nunca las usaba. No le voy a mentir (...). No tenía patrimonio en los paraísos fiscales. Inclusive hasta me había olvidado de ellas porque no las utilizaba”.

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Tras la entrevista sostenida el lunes 4 de octubre, su abogado, Danny Mora Córdova, envió un mensaje a un periodista de EL UNIVERSO señalando que Yúnez no ha sido propietario ni beneficiario de esas compañías offshore y que la millonaria cuenta bancaria nunca fue parte de su patrimonio.

En el diálogo, Yúnez también señaló que ambas compañías de papel fueron disueltas luego de la consulta popular de 2017, que prohibió que los funcionarios públicos tengan propiedades de cualquier tipo en paraísos fiscales.

“Yo realmente les dije a los dos abogados que me cancelen todo porque la Ley así lo exigía y, como estaba próximo a terminar la función pública, pensaba abrirlas nuevamente con otro nombre”, aseguró.

Ambas empresas siguieron funcionando, según documentos públicos. En la Gaceta de las IVB consta que Padova Services Limited operó al menos hasta agosto de 2020 y es posible que siga activa, pues no se ha registrado su liquidación; mientras que el Registro Público de Panamá mantiene a Foxtrail Holdings S. A. como vigente.

Una vía para la herencia

Según los Pandora Papers, Yúnez formó la compañía Padova Services Limited en las IVB el 6 de marzo de 2007, con el asesoramiento del Lloyds TSB Bank de Miami y de Trident Trust, un proveedor internacional de servicios societarios.

En la filtración hay comunicaciones que muestran que el plan original era poner las acciones de esa empresa a nombre de Yúnez y su esposa, Sara Cansing Chonqui, pero terminaron emitiéndose a favor de Park International Limited, una sociedad domiciliada en la isla de Nevis (en las Antillas caribeñas). Esta era usada por Trident Trust para facilitar el traspaso de acciones a herederos, según un brochure que también es parte de la filtración.

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En una carta, que es parte de los Pandora Papers, Yúnez dejó claro que en caso de muerte los beneficiarios de esas acciones serían sus hijos. Esta comunicación, escrita a mano, fue dirigida al Lloyds TSB Bank.

En los Pandora Papers hay dos documentos de esa entidad financiera firmados por Yúnez en septiembre de 2009, que sirvieron para agilitar un crédito corporativo por $ 1,2 millones a favor de Padova Services Limited. Se trata de un préstamo prendario ligado a la entrega de un colateral como garantía, pero los documentos filtrados no especifican en qué consistía esa prenda.

Yúnez dijo en la entrevista que ese préstamo fue para adquirir una casa en Estados Unidos para una de sus hijas, cuya ubicación tampoco quiso especificar. Más tarde, su abogado puntualizó que esa propiedad nunca fue de Yúnez.

En la declaración patrimonial que Yúnez presentó en mayo de 2014, cuando aún era alcalde, incluyó una casa ubicada en la ciudad de Pembroke Pines, en el condado de Broward (Florida, Estados Unidos), valuada en $ 229.760. El registro público de ese condado muestra que Yúnez compró ese inmueble junto con su esposa en 1997 y que lo vendieron en 2017. Siempre estuvo a nombre de la pareja.

Además, la filtración muestra que en octubre de 2016, todas la acciones de Padova Services Limited pasaron a un fideicomiso que Yúnez creó ese mismo mes, llamado Padova Trust, donde los beneficiarios principales son él y su esposa; y las beneficiarias secundarias, sus tres hijas.

Para tramitar ese traspaso de acciones, Yúnez firmó dos formularios en los que señaló que la compañía tenía una cuenta y un portafolio de inversión en el Banco Sabadell, de Miami, que sumaban $ 5 millones, y agregó que ese patrimonio subiría a $ 9,3 millones en un año.

En ambos formularios aclaró que la fuente de esos fondos eran la producción agrícola y ganadera en 6.000 hectáreas de tierra que Yúnez tiene en las afueras de Guayaquil, a través de dos empresas ecuatorianas: Arrocera del Pacífico S. A. y Monterrey Agrícola, Ganadera e Industrial S. A.

Yúnez firmó uno de estos documentos en calidad de dueño beneficiario (beneficial owner) de Padova Services Limited.

Yúnez afirmó a este Diario que formó Padova Services Limited para administrar la herencia que dejaría a su familia, y aclaró que nunca puso sus bienes a nombre de esa empresa. Subrayó que la compañía nunca tuvo ningún activo y que esa fue otra razón para no incluirla en sus declaraciones patrimoniales que presentó como funcionario público.

“En los paraísos fiscales no existe ningún movimiento; las empresas nunca tuvieron un centavo de nada, ninguna propiedad; mi patrimonio está en el Ecuador”, manifestó.

La pasión por el campo

Yúnez no solo es un político agraciado, sino también un exitoso empresario agrícola. Esta actividad la lleva en la sangre, pues sus antepasados fueron grandes hacendados.

En la década de los setenta, Yúnez formó varias compañías agrícolas en Ecuador. Ya no tiene participación societaria en ninguna de ellas, pues sus acciones las puso en manos de sus hijos. Sin embargo, sigue trabajando en el campo como lo ha hecho desde sus 18 años. Esa es su pasión.

Su patrimonio alcanza los $ 25,8 millones, como lo indicó en la última declaración patrimonial que presentó para asumir como viceprefecto, en junio del año pasado. La mayor parte de sus bienes son tierras. La Contraloría auditó las declaraciones patrimoniales que Yúnez emitió entre 2009 y 2014, y no encontró ninguna irregularidad.

“Mis tierras están en tres cantones: en Samborondón, en Daule y en Quevedo”, afirmó. Ahí se produce principalmente banano y arroz.

Él deja ver su orgullo cuando dice que dejará a sus hijos no solo bienes materiales, sino también el amor por el trabajo en el campo. “Los eduqué con el mismo modelo de nuestros padres: una vez acabado el colegio, ahí sí a rendir, a estudiar de noche y en el día a trabajar”, contó.

Agregó que uno de sus hijos estudió en el extranjero e intentó abrir un negocio agrícola en Panamá. Por esa razón, afirmó, la familia abrió Foxtrail Holdings S. A. en ese país.

La constituyó el estudio jurídico panameño Alemán, Cordero, Galindo & Lee (Alcogal) en marzo de 2016. Los Pandora Papers muestran que las acciones se emitieron a nombre de la esposa de Yúnez y sus tres hijas, y que él recibió un poder general para que pueda representar a la compañía en sus actividades.

Como directores de la sociedad se nombraron a tres empleados de Alcogal. Con esta operación, era imposible conocer a través de los documentos públicos panameños quiénes eran los verdaderos dueños de la sociedad.

Yúnez manifestó que el proyecto de su hijo no tuvo éxito y que, por eso, la empresa nunca tuvo actividad. Aseguró que tiene todos los respaldos de sus afirmaciones. (I)