La lista 5 dejó de llamarse Fuerza Compromiso Social, ahora su nombre es Movimiento de la Revolución Ciudadana y cuenta con nueva presidenta, la exasambleísta Marcela Aguiñaga, quien en su discurso una vez designada en ese cargo dijo que junto con sus leales coidearios van a construir el nuevo momento de la tendencia política, en la que habrá espacios para todos.

Montecristi, Manabí, una vez más fue el escenario para la convención nacional de este movimiento por el cual han participado electoralmente las huestes correístas, luego que su antigua tienda política, Alianza PAIS, quedara en manos del expresidente Lenín Moreno.

Aguiñaga, quien fue elegida con el respaldo de 247 adherentes permanentes que asistieron presencialmente y por vía telemática, indicó que en este nuevo proceso buscarán recuperar la verdad, la decencia y la honestidad.

“Los que quieren estar aquí no se negocian ni se venden por ningún plato de lentejas”, señaló Aguiñaga, quien también nombró a sus compañeros de ideología, de quienes dijo han sido perseguidos y encarcelados, como el exvicepresidente Jorge Glas, a quien le rindieron un homenaje con aplausos.

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Junto con Aguiñaga como presidenta fueron designados Francisco Hidalgo como vicepresidente y David Villamar como secretario ejecutivo, al igual que una decena de secretarios en varias áreas.

Además del cambio de nombre también se presentó el nuevo logo y hasta reformas en la estructura del movimiento de la Revolución Ciudadana.

Entre los cambios que se aprobaron dentro de lo relacionado con estructura del movimiento están que se eliminaron organismos que tenían competencias como directiva nacional y el Comité Ejecutivo Nacional; y se establecieron las atribuciones de la presidencia, vicepresidencia y secretaria ejecutiva.

También se modificaron las secretarías territoriales y se crean cuatro nuevas secretarías: de asuntos internacionales, de juventudes, de mujeres y diversidades, y de pueblos y nacionalidades indígenas, afrodescendientes y montuvias.

A eso se suma la creación de la figura del presidente honorífico, que, de acuerdo con Aguiñaga, se le asignaría al expresidente Rafael Correa. Mientras que dentro del fortalecimiento de la democracia interna establecieron como atribución de la convención nacional la designación de los precandidatos de ámbito nacional, mientras que las asambleas provinciales elegirán las precandidaturas locales que serán puestas a consideración del buró nacional y convención nacional.

“Por eso tenemos que alzar la voz, saber que los enemigos a vencer no están aquí, los enemigos a vencer son la pobreza, la desigualdad, la inseguridad, pero sobre todo, esas inequidades que apremian a las familias más vulnerables del país”, prosiguió Aguiñaga.

En esta convención también hubo espacio para escuchar un mensaje grabado de 17 minutos por parte de Correa, quien dijo que siempre dentro de esta organización política se debe ser autocrítico, pero sin autoflagelación, refiriéndose sobre todo a la derrota presidencial que sufrió el correísmo en las elecciones del 11 de abril pasado, en donde el exmandatario dijo que el movimiento de Guillermo Lasso no le ganó al movimiento que apoyaba a Andrés Arauz, sino “que le regalaron el triunfo”.

“Fue notoria la falta de convicción para defender de las infamias sobre todo de corrupción, no quisieron ensuciarse con esos temas, y aquello lo sintió la gente. Las pugnas internas continuaron y continúan como que si no fueran suficientes cuatro años de persecución para saber asumir a los verdaderos adversarios, algunos se integraban a la campaña no para ser útiles, sino para ser importantes”, declaró Correa, quien volvió a cuestionar duramente a Lenín Moreno, a los medios de comunicación, de los que aseguró que no dicen la verdad, y pidió seguir luchando por el país, del que dijo volverán a retomar el proceso de ganar las elecciones. (I)