Que los productos sensibles en materia de agricultura familiar sean excluidos de acuerdos comerciales y tratados de libre comercio fue uno de los temas con los que arrancó la instalación de la mesa 4 de los diálogos que mantienen el Gobierno y los movimientos indígenas, desde el pasado 13 de julio.

De acuerdo con el calendario propuesto por la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), garante de los diálogos, este miércoles 17 de agosto se retomaron las conversaciones entre las dos partes, relacionadas con el fomento productivo, que es la cuarta de diez mesas.

Los delegados de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin) y el Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos del Ecuador (Feine) habían presentado siete propuestas a la delegación del Gobierno, que después de los primeros acercamientos se redujeron a cuatro.

Uno de ellos estuvo enfocado en excluir de los acuerdos comerciales internacionales los productos agrícolas, considerados sensibles para el sector agricultor.

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El ministro de la Producción, Julio José Prado, explicó que en el contexto de las negociaciones para los tratados de libre comercio se buscará “negociar bien, midiendo las sensibilidades, sobre todo las sensibilidades agrícolas”.

“Compartimos la preocupación de que se debe sacar el mayor provecho para productos de exportación agropecuarios y proteger las sensibilidades en los casos agrícolas e industriales y dependiendo del acuerdo comercial se tendrá que negociar bien”, expresó Prado.

El ofrecimiento desde el régimen es que se expondrá a los movimientos sociales cómo se va a compensar y observar que las “sensibilidades no sean exacerbadas”.

Samuel Lema, dirigente de la Feine, recalcó que como parte de los primeros diálogos efectuados este miércoles, un consenso previo es justamente “sacar los productos agrícolas sensibles de los tratados de libre comercio”.

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No obstante, se mostró inquieto porque los tiempos para concretar acuerdos se acortan, pues quedan 60 días de plazo y sienten que no hay respuestas de las autoridades.

Por ejemplo, sobre esta mesa de fomento productivo la comisión gubernamental pidió plazo hasta el próximo martes para presentar su propuesta definitiva, para de ser el caso finiquitar acuerdos.

Además de este eje de debate, se planteó diseñar políticas de fomento agropecuario, mejoramiento de la viabilidad para sacar los productos y fijar los precios de los productos de sustentación.

Con Lema coincidió Margarita Arotingo, delegada de la Fenocin, quien insistió en que se deben excluir los productos de agricultura familiar campesina de los tratados de libre comercio “porque eso hace daño a los pequeños y medianos agricultores porque hay cadenas que monopolizan”, aseveró.

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Desde la Conaie, Agustín Cachipuendo aspiró a que el tratamiento de este punto “no se alargue” y que no aceptarán que desde Carondelet se les diga que requieren más tiempo, sino que dentro de los cinco días de plazo que se definió en los cronogramas de trabajo haya respuestas. “Por eso, el martes se reinstalará esta mesa para que vengan con respuestas”, dijo.

Por otra parte, las conversaciones alrededor de la mesa de control de precios están suspendidas y está previsto que se reinstalen al final de este proceso, que se inició luego de los 18 días del paro nacional de junio pasado.

Prado detalló que fue el movimiento indígena que de “de forma unilateral decidió no continuar”. Pero para no cerrar los diálogos se resolvió dejarla para las conversaciones finales.

En este caso, las partes no lograron llegar a acuerdos porque hay “líneas rojas” en cuanto a la fijación de precios de los productos industrializados, aunque se pueden plantear precios referenciales, añadió el ministro.

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De igual forma, la mesa sobre focalización de subsidios a los combustibles tampoco ha logrado cerrar acuerdos, por lo que hay una comisión específica que mantiene el trabajo, mientras se define una nueva fecha para reinstalar los diálogos con los líderes del movimiento.

El calendario aprobado por la Conferencia Episcopal fijó para el próximo 24 de agosto la instalación de la mesa de diálogo sobre energía y recursos naturales. Resta además, que se instalen otras cinco mesas: de derechos colectivos; seguridad, justicia y derechos humanos; acceso a la salud; empleo y derechos laborales; y, educación superior. (I)