La defensa internacional del expresidente Rafael Correa, liderada por el bufete Juscogens, con los abogados Christophe Marchand y Sonia Vera, calificó de falacias las afirmaciones de la fiscal Diana Salazar en su video sobre el caso Sobornos, publicado el pasado 5 de junio.

“Como abogados del expresidente Rafael Correa Delgado, nos vemos obligados a responder sus falacias. Por respeto a la verdad, tenemos que responder puntualmente”, indicaron antes de enlistar once puntos relacionados con lo manifestado por la fiscal en su video.

“Al final, no podemos pensar en otra cosa de que parece ser una estrategia electoral anticipada para seguir perjudicando la imagen del expresidente. En el fondo, la fiscal general, muy a destiempo, saca este video para fines electoreros, y lo que trata en su agenda ya nada oculta es anticipar el caso Sobornos para que sea tema de campaña electoral”, indicaron.

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En su video, Salazar explicó cómo se investigó el caso Sobornos 2012-2016, en el que están sentenciados por cohecho agravado el expresidente Correa, el exvicepresidente Jorge Glas y otros excolaboradores de su Gobierno. El video fue grabado el 1 de mayo de este mismo año y se colgó en el canal de YouTube de la autoridad.

Salazar dice en el video que no es verdad que el caso “se forjó” para implicar al expresidente, como lo sostiene el correísmo.

Por su parte, las once aclaraciones del equipo legal de Correa son las siguientes:

  1. El 80 % de los jueces temporales designados para juzgar al expresidente fue nombrado a dedo por la expresidenta del Consejo de la Judicatura María del Carmen Maldonado, puesta por Lenín Moreno, lo cual fue reconocido por la Corte Constitucional, que dictaminó que dichos nombramientos fueron hechos violando la ley y la Constitución.
  2. Ninguno de los testimonios anticipados tiene validez, porque no se permitió que los testigos anticipados fueran interrogados por ninguno de los trece imputados, en abierta violación del principio de contradicción, lo que es básico del cualquier sistema, respetando las normas internacionales. Y aun así, la fiscal general insiste en que “vean los testimonios”. Eso será juzgado internacionalmente.
  3. En ningún sistema procesal la casación se resuelve en quince días. Todo fue para evitar que el expresidente sea candidato.
  4. El cuaderno de Hello Kitty es falso y forjado, tanto que finalmente no fue considerada en la sentencia contra el expresidente, por lo evidente del plagio.
  5. La fiscal general forjó pruebas, chantajeó a Pamela Martínez y a un contratista (Verduga) ofreciéndoles reducir la pena a cambio de que incriminaran al expresidente.
  6. Las otras “agendas” de Pamela Martínez no tienen nada contra el expresidente ni ningún otro imputado en el proceso. La fiscal general no dice la verdad. Más bien dichas “agendas” tienen graves indicios de que recibía dinero de otros contratistas, con lo cual la chantajearon para que declarara en contra del expresidente.
  7. La fiscal general manipuló a la Policía para que fueran a declarar los testigos, pero cuando le convino —para acelerar el proceso— les ordenó que no fueran. Esto está probado con los audios con grabaciones de un policía de rango que salieron en redes sociales.
  8. Los famosos “archivos verdes” son falsos. No estaban en la computadora de la Presidencia, sino que fueron inoculados por la Fiscalía en la computadora de Laura Terán, en una operación secreta. Por eso, no permitieron a los encausados solicitar un peritaje de inoculación.
  9. El influjo psíquico no existe como autoría mediata de responsabilidad penal en ninguna legislación del mundo. La fiscal general acusó al expresidente y otros de un delito (cohecho) y la sala condenó por un delito del cual no se pudieron defender los acusados (cohecho pasivo agravado), lo cual no puede tener otra consecuencia que la nulidad del juicio.
  10. Condenaron al expresidente por supuestamente “manejar la contratación pública”, lo cual es falso, como lo acredita un peritaje legal que se presentará en su momento.
  11. Condenaron al expresidente por prestar 6.000 dólares a un fondo para casos de ayuda humanitaria que nada tenía que ver con gastos de campaña, cuyo monto el expresidente devolvió en un año. (I)