En el 2016 las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) firmaron un acuerdo de paz con el Estado, poniendo fin, oficialmente, a más de 50 años como uno de los principales protagonistas de la violencia en el país sudamericano.

El hecho de que la principal guerrilla del país dejara las armas fue reconocido hasta con el premio Nobel de la Paz -para dar un espaldarazo al entonces presidente Juan Manuel Santos-, y luego de cinco años, pese a que algunos de sus miembros disidentes han vuelto a la “lucha” armada mientras otros tratan de hacer política -con el partido Comunes- o reingresar a la sociedad, EE. UU. sacó al grupo esta semana de su lista de grupos terroristas.

Esto, según el analista colombiano Sergio Guzmán, es la conclusión natural del acuerdo de paz y ahora cinco años después es evidente que las antiguas FARC desaparecieron y ahora son un actor político llamado Comunes -tienen representación en las dos cámaras del Congreso, según lo dispuesto en el pacto-, que si bien ya no son considerados terroristas sí deben responder ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Comisión de la Verdad por lo que hicieron.

“Pueden estar hablando con distintos protagonistas, pero el partido Comunes es un partido tóxico. No tienen futuro político, además del que les otorga el acuerdo de paz, pero ellos no figuran en el futuro político del país”, añade Guzmán.

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Comunes incluso ha sido apartado de Pacto Histórico, que es la coalición que está formando la centroizquierda e izquierda en el país con miras a las elecciones del próximo año y cuyo posible candidato sea Gustavo Petro, exalcalde de Bogotá y exguerrillero del M-19 (desmovilizado en 1990).

Para Elizabeth Dickinson, analista sénior para Colombia del International Crisis Group, la decisión de EE. UU. es importante y tardía, ya que es un reconocimiento de que la mayoría de excombatientes están con el compromiso con el proceso de paz y reinsertarse a la vida civil.

“(Esto) deja más oportunidades económicas para los excombatientes que hasta ahora han tenido muchos retos en tener acceso al sistema bancario, por ejemplo, para proyectos colectivos de sustentabilidad... han tenido récords al sacar cuentas bancarias por las sanciones del Departamento de Estado de Estados Unidos. Además ha complicado la reintegración política porque algunos oficiales del partido Comunes e inclusive los que son miembros del Senado y de la Cámara de Representantes (algo dispuesto en el acuerdo firmado) no han podido manejar por temas de dinero (por este asunto)”, apunta Dickinson.

Ella agrega que también es una señal política de que el país norteamericano sigue apoyando comprometidamente el cumplimiento y la implementación del acuerdo de paz.

Al estar incluida la guerrilla en la lista, sus integrantes tuvieron prohibida la entrada a Estados Unidos y vieron restringido su acceso al sistema financiero internacional, basado en el dólar, entre otras acciones punitivas, recuerda EFE.

Rodrigo Londoño, alias Timochenko, el último comandante de las FARC, agradeció al Gobierno de EE. UU. que haya retirado a la desaparecida guerrilla colombiana de su lista negra de grupos terroristas y también calificó esa decisión como un reconocimiento al compromiso de los excombatientes con el acuerdo de paz.

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El Departamento de Estado de EE. UU. (el equivalente a un Ministerio de Relaciones Exteriores en otros países) tenía a las FARC en su lista negra de grupos terroristas desde 1997, pero ahora la retira al asegurar que “ya no existe como organización unificada”.

Sin embargo, esta decisión no elimina cargos en EE. UU. por narcotráfico y otros crímenes que existan o puedan surgir en el futuro contra exmiembros de las FARC.

Antony Blinken explicó que la idea es “apoyar mejor la implementación de los acuerdos de 2016, incluido en el trabajo con combatientes desmovilizados”.

Rodrigo Londoño, alias Timochenko, el último comandante de las FARC, agradeció al Gobierno de EE. UU. que haya retirado a la desaparecida guerrilla colombiana de su lista negra de grupos terroristas y también calificó esa decisión como un reconocimiento al compromiso de los excombatientes con el acuerdo de paz

En tanto, el Gobierno de Colombia celebró que pese a la decisión se incluya a dos disidencias de las FARC en la lista negra de grupos terroristas de Estados Unidos porque considera que ese calificativo es el que los describe.

“Celebramos aquella determinación de que las disidencias (...) la Segunda Marquetalia sean declaradas como terroristas, no tienen otro calificativo, otro adjetivo”.

El Departamento de Estado señaló que incluyó en la lista de organizaciones terroristas a dos grupos de disidentes de la guerrilla que son liderados por Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, y conocidos como la Segunda Marquetalia, así como al grupo que dirige Miguel Botache Santanilla, alias Gentil Duarte.

Gentil Duarte fue uno de los primeros exjefes de las FARC que se apartaron de los acuerdos de paz entre el Gobierno y la antigua guerrilla antes de que concluyeran.

Iván Márquez, que fue el jefe negociador de paz de esa guerrilla, así como Hernán Darío Velásquez, alias el Paisa, y otros exjefes de las FARC abandonaron el acuerdo de paz y el 29 de agosto de 2019 anunciaron su regreso a las armas, alegando una “traición del Estado al acuerdo de paz de La Habana”. (I)