Desde los mileniales hasta las generaciones posteriores puede que sepan su nombre porque es el país en que nació la cantante Rihanna, pero Barbados tiene una historia de cientos de años en el Caribe. Un pasado ligado al colonialismo británico, la esclavitud y el turismo. Historias que vuelven a ser recordadas esta semana luego de convertirse en la república más joven del mundo, que justamente escogió a la cantante como su primera “héroe nacional” en esta nueva etapa.

Tras casi seis décadas siendo una monarquía constitucional, con Isabel II como reina desde que logró su independencia de Reino Unido (1966), la isla caribeña cambió a la monarca por su primera presidenta: Sandra Mason, quien asumió el cargo el 30 de noviembre —día nacional que celebraba su 55 años de independencia— en una ceremonia en la que estuvo el príncipe de Gales, Carlos, en representación de su madre, ya de 95 años.

“A lo largo de los años, nuestros países han disfrutado de una asociación basada en valores comunes, prosperidad compartida y una estrecha colaboración en una amplia gama de temas, incluido el trabajo reciente sobre el cambio climático... También es una fuente de gran satisfacción que Barbados siga siendo un participante activo dentro del Commonwealth, y espero con interés la continuación de la amistad entre nuestros dos países y pueblos”, dijo la reina Isabel en un comunicado de la corona tras ser depuesta como jefa de Estado.

Pero este cambio se dio luego de un proceso de varios años en los que el país se fue desvinculando de su pasado y creando instituciones propias, mientras seguía con el sistema de monarquía constitucional parlamentaria, en el que el monarca era el jefe Estado ceremonial y el Gobierno se formaba en el Parlamento. El primer ministro y jueces tenían que jurarle lealtad al monarca, en este caso, Isabel II y sus sucesores.

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La nueva acción es un acto simbólico y hasta psicológico para tratar de desligar a los gobernantes de la corona y lo que representan, tomando en cuenta el pasado y que más del 90 % de su población desciende de esclavos traídos desde África.

Pero, pese a que ahora es completamente independiente, Barbados seguirá siendo parte de la Mancomunidad de Naciones o Commonwealth, que la componen otros 53 Estados que fueron parte alguna vez del Imperio británico.

Por largo tiempo, Barbados fue un país líder mundial en producción de azúcar y ron —se ha llegado a decir que es el lugar del nacimiento de este licor—, pero mucho de eso provenía de un sistema de esclavitud, aunque fue uno de los primeros en abolirla, en 1834.

Fue una de las primeras colonias de Inglaterra en el Caribe, en la segunda década del siglo XVII.

La pequeña isla, que tiene actualmente alrededor de 287.000 habitantes, vive principalmente del turismo —sobre todo del que llega desde Reino Unido y Estados Unidos—, que genera empleo en el sector de servicios, manufactura y agricultura. Es común ver publicidades para visitar sus hermosas playas; pero la pandemia, como a otros países, ha causado una gran afectación.

Las costas sur y oeste de Barbados son muy populares por la claridad de sus aguas y el color blanco y rosado de las arenas de sus playas. Foto: Pixabay

“Ahora el turismo está recobrando fuerza, la gente se está vacunando, está comenzado a viajar nuevamente. Esperamos que esta nueva variante no implique un obstáculo para los turistas que quieren venir a visitar esta isla encantadora”, dijo a BBC Henderson Carter, un historiador de la isla.

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Es considerado uno de los países más prósperos de su región y con gran estabilidad democrática desde su independencia, “un país negro líder”, según Carter.

Con 34 km de largo y 23 km de ancho, este país aún mantiene tradiciones británicas que ha hecho suyas, como la pasión por el críquet, manejar del lado izquierdo, el inglés como su idioma oficial y que la mayoría de la población profesa una religión protestante. Además, en el país se mantiene el secreto bancario.

También es la economía número 159 por volumen del producto interno bruto (PIB). Su deuda pública en 2020 fue de 6.594 millones de dólares; con una deuda del 156,76 % del PIB, está entre los países con más deuda respecto al PIB del mundo. Su deuda per cápita es de 22.950 dólares.

Dentro del país, como suele darse en estos casos, hay gente a favor de que el proceso se dé en estos momentos, otros que preferían hacerlo al acabar la pandemia y hasta quienes querían una votación de referendo. Sin embargo, Mason cree que ya era hora. Incluso hay un movimiento que pensaría en pedir reparaciones por el pasado, sin intención de dañar las relaciones futuras con Reino Unido y otros países.

En septiembre de 2020, la entonces gobernadora general de Barbados, Sandra Mason, había indicado que había llegado el momento de dejar completamente atrás el pasado colonial. La primera ministra Mia Mottley había prometido que esto se haría realidad en noviembre de 2021.

Sin embargo, el inicio del proceso podría datarse en 1998, cuando una comisión designada por el Gobierno concluyó que Barbados debía convertirse en una república con un presidente no ejecutivo como jefe de Estado para remplazar a la reina.

La reina Isabel en una visita a Barbados a finales de la década de los 70.

Su bandera, escudo e himno tendrán ciertas modificaciones, pero en general seguirán siendo los mismos.

Es una decisión que no se veía en el Caribe y Sudamérica desde las décadas de los 60 y 70, cuando Guyana, Dominica y Trinidad y Tobago se separaron completamente de la monarquía británica al convertirse en repúblicas.

En tanto, la reina Isabel sigue siendo jefa de Estado del Reino Unido y otros catorce países (Antigua y Barbuda, Australia, Bahamas, Belice, Canadá, Granada, Jamaica, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Islas Salomón y Tuvalu), que en el pasado estuvieron bajo mando de Reino Unido como territorios o colonias. (I)