Julian Assange sufrió un derrame cerebral en octubre pasado en en la cárcel de alta seguridad de Belmarsh en Londres, informaron los medios británicos Daily Mirror y Daily Mail.

El fundador de WikiLeaks, de 50 años, habría sufrido este percance de salud en el momento de una comparecencia virtual sobre su salud mental y riesgo de suicidio, que tuvo el lugar el 27 de octubre ante el Tribunal Superior desde la prisión de Belmarsh hace dos meses.

Un ‘ataque isquémico transitorio’, la interrupción momentánea del suministro de sangre al cerebro, puede ser una señal de advertencia de un derrame cerebral completo. Desde entonces, Assange se sometió a una resonancia magnética y ahora está tomando medicamentos contra el accidente cerebrovascular.

Su prometida, Stella Morris, dijo en una entrevista a Daily Mail que considera que el “estrés extremo” de la batalla legal en curso para evitar que Assange sea extraditado a Estados Unidos, es lo que habría ocasionado el mini derrame.

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Según informes, este ataque cerebral dejó secuelas, como presentar el párpado derecho caído, problemas de memoria y signos de daño neurológico. Morris dijo que Assange se había recuperado “más o menos”, pero teme que este incidente muestre que su salud está fallando.

El caso de Assange se ha convertido en causa para los defensores de la libertad de expresión, para quienes WikiLeaks tiene los mismos derechos que otros medios a publicar material secreto, si es de interés público.

Pero el gobierno estadounidense, que lo ha acusado de 18 cargos que incluyen espionaje, afirma que Assange no es periodista sino pirata informático y la divulgación de documentos sin editar puso en peligro la vida de sus informantes.

Si es extraditado, podría ser condenado a un máximo de 175 años, aunque la sentencia exacta es difícil de calcular. (I)