Hace un año los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 fueron aplazados para este año por la pandemia de coronavirus.

Pese a que fue uno de los primeros países afectados por el COVID-19, Japón desarrolló medidas que pudieron controlar los picos de contagios, pero como la mayoría de países, su población sigue teniendo problemas con el virus, especialmente en su capital.

Por ello, Japón declaró este viernes un tercer estado de emergencia en Tokio y otras tres prefecturas (Osaka, Kioto y Hyogo) para contener la cuarta ola de COVID-19, que afecta al país cuando quedan exactamente tres meses para la inauguración de los Juegos Olímpicos.

El estado de emergencia en Japón no conlleva un confinamiento de la población, sino que está enfocado a la actividad comercial.

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“Si no hacemos nada, el ritmo ascendente de las infecciones se extenderá a todo el país, por eso hemos decidido declarar la emergencia otra vez”, dijo el jefe del Ejecutivo, Yoshihide Suga, durante una rueda de prensa en la que pidió la colaboración ciudadana.

Durante la segunda y tercera ola el país aprendió a vivir sin restricciones severas, con altibajos en los nuevos contagios. Esto, debido a que el país, como varios alrededor en el planeta, está viviendo una recesión económica que ha golpeado duramente al país asiático.

En el marco de la nueva alerta, las autoridades han pedido a bares y restaurantes que mantengan el adelanto del cierre a las 20:00 y que no sirvan alcohol, “porque la gente tiende a hablar alto y pasar más tiempo en estos locales, según los expertos”, explicó Suga.

“Para reducir el número de casos tenemos que restringir las posibilidades de que la gente entre en contacto”, señaló el primer ministro, que pidió a centros comerciales, parques temáticos y otras instalaciones recreativas como los cines que cierren temporalmente, y a los eventos deportivos que se celebren sin público.

El objetivo del Gobierno es reducir los desplazamientos en el 70%. También prometió poner en marcha nuevos subsidios para “proteger el empleo”.

Con las medidas se quiere detener la propagación de nuevas variantes de coronavirus en el país, pues se estima que estas, especialmente la británica, representan alrededor del 80% de todos los casos de Hyogo y Osaka, y una proporción creciente en Tokio, que Suga se aventuró a situar en torno al 30%.

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Además en la víspera se confirmaron las primeras infecciones en territorio nipón de la conocida como variante “doble mutante”, identificada en la India.

La declaración de la alerta se produce justo antes del arranque a finales de la próxima semana del periodo vacacional más importante en el país, la denominada Golden Week (Semana Dorada). Escenario que podría causar un mayor incremento de contagios que llevaría a tomar medidas más duras.

¿Qué pasará con los Juegos Olímpicos?

Este tercer estado de emergencia en un área que aglutina una cuarta parte de la población del país y representa un tercio de su economía, se produce apenas un mes después de que se levantara la anterior alerta por el virus y cuando quedan tres meses para que se inauguren los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 el próximo 23 de julio. La fecha fue anunciada el pasado 24 de marzo.

Sin embargo, Suga ha dicho que estos siguen en pie y que se realizarán en forma segura luego de que se suspendieran por primera vez unos juegos por una situación que era una guerra mundial.

La agencia japonesa Kyodo ha explicado que en los juegos no habrá público en las competiciones. Además de que se prevé que en la villa olímpica funcionen robots humanoides para dar información a los deportistas de horarios y otras indicaciones para su funcionamiento. De esta manera muestran sus avances tecnológicos y evitan mayor contacto entre personas.

La decisión fue tomada para cuidar la salud de los deportistas, pese a que Japón perderá los ingresos que tenía previsto recibir con la llegada de alrededor de un millón de turistas de todo el mundo. Algo que también iba a permitir reponer algo de los cerca de 17.000 millones de dólares invertidos para su organización.

Además también siguen en pie los Juegos Paralímpicos, que se desarrollan 16 días después de que terminen los Juegos Olímpicos.

Estos serán los segundos juegos en Japón y en esta ciudad. La primera vez para el país -y para Asia- fue en 1964.

Mientras, la vacunación continúa solo con la vacuna de Pfizer-BioNTech, que es la única aprobada en el país. El proceso se desarrolla lento y hasta el momento solo se ha inmunizado al 1% de la población (126 millones de personas).

Japón ha registrado hasta el momento unos 552.600 casos de COVID y 9.813 muertos. El número de nuevos casos diarios en el archipiélago lleva tres días superando los 5.000, cifras no registradas desde principios de año, cuando declaró su segunda alerta sanitaria. (I)