Este miércoles el exmandatario de Bolivia y presidente del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, pidió en el congreso de su partido una “revolución dentro de la revolución” para desterrar las “ambiciones” que “están perjudicando” a ese bloque político.

“Es importante pensar la revolución dentro de la revolución con gente por convicción, no con ambición (...). Algunas ambiciones nos están perjudicando”, aseguró Morales durante su discurso en el congreso del MAS que se celebra en Lauca Ñ, población del trópico de Cochabamba, el principal bastión político de la organización.

Morales hizo hincapié en la “unidad” de los militantes del MAS frente a algunas “amenazas” que provienen de la “derecha” y de Estados Unidos que, a su juicio, “no quiere que siga (existiendo) el MAS”.

“Nuestro congreso es fundamentalmente cómo fortalecer esa lucha, la mejor forma de fortalecer esa lucha es justamente uniéndonos”, remarcó Morales.

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El ex jefe de Estado alertó sobre el interés de los sectores conservadores de “ver enfrentados” a los seguidores del MAS y que la derecha “nuevamente está amenazando”, aunque no especificó sobre qué riesgos se trata.

También pidió “acompañar, defender y cuidar” al presidente del país, Luis Arce, así como el proceso político que representa su gobierno.

Morales insistió en el carácter “invencible” que tiene en Bolivia el MAS, al que consideró que es el mayor partido político en la historia del país, tomando como ejemplo el retorno al Gobierno después de once meses de una administración interina que, a juicio suyo, se debió a un “golpe de Estado”.

“La estrategia de la derecha en 2019 era matar al Movimiento al Socialismo (...), pero estamos vivos”, aseguró el presidente Arce, quien antecedió a Morales ante un auditorio de cientos de representantes de organizaciones sociales de obreros, campesinos e indígenas.

Arce mencionó que “existirán profundos debates”, inclusive “discusiones y disensos” dentro del MAS, pero que “nunca puede haber traición al instrumento político”.

Justamente, las versiones sobre pugnas y corrientes internas dentro del MAS han sido las que han antecedido a esta reunión, que entre sus objetivos tiene que afinar el reglamento interno ante casos de “transfugio y traición” de militantes, según se adelantó.

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La crisis política y social de 2019 generó voces dentro del partido de Gobierno que hablaban de renovación interna así como supuestas decisiones unilaterales o el “dedazo” de Morales y de su entorno más cercano de colaboradores en la elección de candidaturas para las pasadas elecciones subnacionales.

Algo que provocó divisiones y expulsiones de la organización como de la expresidenta del Senado y actual alcaldesa de El Alto, Eva Copa, y parlamentarios que alzaron la voz contra altos líderes del MAS.

Aquellas críticas apuntaban también a que Morales y algunos de sus exministros tuvieron al salir del país y pedir asilo en embajadas en vez de permanecer en el momento de mayor tensión.

Morales destacó además que el propósito del encuentro pasa por “cumplir con la legalidad” y adecuar el estatuto interno a las exigencias del Tribunal Supremo Electoral, algo que, según dijo, es el “único” partido boliviano que desarrolla esa labor. (I)