Londres, Valencia, Génova, Madrid son algunas de las ciudades europeas donde los ecuatorianos expresaron su voto durante la segunda vuelta electoral.

El sufragio fluyó con normalidad y agilidad desde las 09:00 hasta las 19:00, tiempo local de ese continente.

En la capital inglesa, Londres, William Guerra un ecuatoriano de 47 años que vive en esa ciudad desde hace 4 años, aseguró que no se dieron aglomeraciones y que se notaron las medidas de bioseguridad para reducir los posibles contagios del COVID-19.

“La vez anterior fue un poco un desastre”, dice respecto a lo que ocurrió en la primera vuelta cuando se formaron largas filas para acceder a los recintos.

Publicidad

Esta vez, agrega, “había personas en la entrada con alcohol para las manos. Todos con sus respectivas mascarillas y con las normas de seguridad por el coronavirus”, indica.

Guerra afirma que el proceso para inscribirse y votar se hizo en línea a través del Consulado del Ecuador en Reino Unido.

El recinto electoral en la capital británica fue una iglesia apostólica ubicada en la zona de Westminster, en el centro de Londres.

El sitio se ubica a una hora en bus y a 45 minutos en tren del domicilio de Guerra.

“La verdad es que yo voté por que quiero que mi país tenga un cambio, que gane quien gane las elecciones, lo que me gustaría es que vea por el bienestar de los ciudadanos, somos vistos como un país de alto riesgo por la corrupción y eso tiene que cambiar”, asegura Guerra.

El migrante menciona que en Inglaterra ha encontrado una sociedad que da garantías a sus ciudadanos.

Publicidad

“Este es un país que nos ofrece muchas oportunidades para todas las personas que quieren progresar. Honestamente no pienso regresar a mi país por lo menos hasta que haya un verdadero cambio y que los jóvenes aprendan desde el colegio que mentir, robar es malo y lo mejor que pueden hacer es estudiar, investigar y que el Gobierno asigne todos los recursos para que esto suceda”, dice Guerra.

Acota que en Ecuador no se da prioridad a la educación. “No podemos permitir que los políticos utilicen los recursos para beneficio propio. Acá yo pago impuestos con gusto porque el Gobierno invierte en educación que es lo primordial. Educación no solo para niños, adolescentes y la juventud, sino también para las personas adultas”.

Se refiere a planes de capacitación gratuitos en diferentes tópicos y a un mercado laboral que no se cierra para los mayores de 40 años. “Acá no ven religión, edad ni género al momento de que te dan un trabajo”, acota.

Marisol Jaramillo votó, en cambio, en Valencia, en la costa mediterránea de España, con la misma esperanza de que haya cambios en el país, al igual que Karina Córdova.

Ambas migraron a España a inicios de este siglo. “Esta vez no hubo colas, había más controles al entrar y te indicaban donde estaban las mesas, no había aglomeraciones, votabas y te ibas”, asegura Jaramillo.

Las elecciones en Valencia (España) se desarrollaron con normalidad. Foto: CORTESÍA

Ellas votaron en la feria de muestras de Valencia, el mismo recinto que fue habilitado durante la primera vuelta electoral.

Cecilia Villafuerte Toala dejó el país cuando tenía 16 años y se dirigió a Génova, en Italia, donde vive desde hace 20 años. “Vi muy poca gente y todo estaba bien ordenado. El clima si no ayudó. Estuvo lluvioso”, afirma.

No se formaron filas en el recinto electoral instalado en Génova, Italia Foto: CORTESÍA

Su hermano Emanuel Villafuerte votó por la tarde y tampoco vio aglomeraciones. Él llegó a Italia cuando tenía 5 años de edad y ahora tiene 22.

El ausentismo en la primera vuelta electoral alcanzó el 66% en la circunscripción de Europa, Asia y Oceanía. (I)