Félix Plasencia, actual embajador de Venezuela en el Reino Unido y diplomático de confianza de Delcy Rodríguez, emerge como una figura clave en el intento del nuevo Gobierno venezolano de recomponer las relaciones con Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro, según fuentes y analistas consultados por CNN.

Con una carrera diplomática iniciada en los años noventa y una relación estrecha con Rodríguez desde su etapa de estudios en el Reino Unido, Plasencia es visto como uno de los perfiles más moderados dentro de la estructura de poder. Personas que han trabajado con él destacan su estilo conciliador y su consistencia en la gestión de relaciones bilaterales.

En las últimas semanas, Plasencia viajó a Washington para trabajar en el acercamiento entre ambos países, en un contexto marcado por una llamada telefónica entre Donald Trump y Delcy Rodríguez, y por la recepción en la Casa Blanca de la líder opositora María Corina Machado, lo que evidencia una pugna por influir en el futuro político de Venezuela.

Publicidad

Analistas interpretan el envío de Plasencia a Estados Unidos como un movimiento de Rodríguez para contrarrestar los esfuerzos de la oposición por impulsar una transición política y, al mismo tiempo, fortalecer un canal directo con el Gobierno de Trump.

Plasencia ha ocupado cargos clave, entre ellos ministro de Relaciones Exteriores, embajador en China y Colombia, y ministro de Turismo. También participó en negociaciones con la oposición y actores internacionales, incluidos los diálogos auspiciados por Noruega y la reapertura de relaciones diplomáticas con Colombia durante el gobierno de Gustavo Petro.

Su paso por China le permitió construir una amplia red diplomática y afianzar la relación estratégica entre Caracas y Pekín, mientras que su perfil técnico y discreto lo ha diferenciado de otros dirigentes del chavismo con una postura más confrontacional frente a Occidente.

Publicidad

De cara al futuro, fuentes consultadas por CNN señalan que Plasencia podría ser considerado como eventual embajador en Washington si se restablecen relaciones formales, una designación que, según analistas, podría generar mayor confianza en Estados Unidos en un escenario donde oficialismo y oposición buscan posicionarse ante la administración Trump. (I)