La Cúpula de Hierro funciona con un sistema de radar y análisis en el territorio israelí para determinar si un cohete en vuelo es una amenaza, y dispara un interceptor si el proyectil amenaza con caer en una zona poblada o con infraestructura importante.

Fue diseñado por la compañía Rafael Advanced Defense System LTD, una firma privada con vínculos muy cercanos a las fuerzas armadas israelíes que construye sistemas de defensa aéreos, marítimos y terrestres. Además contó con apoyo técnico y financiero de Estados Unidos.

El sistema defensivo provoca una especie de burbuja protectora sobre una ciudad en particular, la cual detecta peligro ante el lanzamiento de su misil hacia su territorio y lo destruye con otro interceptor en el aire.

Israel cuenta con otros dos sistemas, conocidos como “Honda de David” y “Flecha” diseñados contra amenazas de mediano y largo alcance respectivamente, incluidos aviones, drones, cohetes y misiles.

Publicidad

Intercepta misiles

La primera barrera de la Cúpula de Hierro es un sofisticado software de gestión de combate y control de armas que detecta y vigila la trayectoria de los cohetes, luego el sistema de control calcula el punto de impacto y ordena la salida de cohetes Tamir desde las baterías –ubicadas en puntos estratégicos de forma vertical– que cuentan con tres lanzadores para 20 misiles que interceptan y destruyen la artillería enemiga.

La Cúpula de Hierro es capaz de interceptar misiles en un radio de 4 hasta 70 kilómetros y está diseñada para operar en todas las condiciones climáticas. La primera batería se instaló en marzo de 2011 cerca de la ciudad sureña de Beersheva, a 40 km de la Franja de Gaza. En la actualidad, se estima se han instalado unas 10 baterías móviles con el objetivo de cubrir totalmente el territorio israelí.

Su fabricante asegura que es el sistema antimisil más desplegado en el mundo y que es efectivo en más del 90% de los casos.

Los esfuerzos israelíes por desarrollar un escudo antimisiles se remontan hace más de tres décadas y están enmarcados en la colaboración militar entre Israel y Estados Unidos.

La tecnología del radar diferencia entre misiles que pueden llegar a zonas urbanas y los que fallan su blanco. El sistema, que funciona desde el 2011, decide entonces cuáles deben ser interceptados.

Estos interceptores se lanzan verticalmente desde unidades móviles o estáticas. Luego detonan los misiles en el aire.

Publicidad

Muertos tras nuevos ataques

Este lunes el fuego de misiles desde el lado palestino se intensificó después de que dos bloques de apartamentos residenciales fueran derribados en Gaza este martes por los ataques israelíes.

Israel aseguró que apuntaba a sitios de lanzamiento de cohetes, rascacielos, hogares y oficinas utilizados por Hamás, quien por su parte dijo estar indignado por el “ataque del enemigo a las torres residenciales”.

Un 90% fueron interceptados por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro, informó el Ejército israelí.

Los cohetes dejaron siete muertos en Israel, entre ellas una adolescente y un niño, mientras que los palestinos muertos en Gaza en la actual escalada de violencia ascendieron hoy a 83, entre ellos 17 niños.

Además, un total de 388 civiles palestinos resultaron también heridos, entre ellos 115 menores, concretó la misma fuente.

Técnica fotográfica de la exposición prolongada sirve para retratar el trabajo del escudo antimisiles israelí. Fotografía de Jack Guez para AFP.

Durante la noche, el Ejército israelí intensificó sus ataques aéreos contra edificios -algunos de gran altitud- e instalaciones del enclave, en gran medida pertenecientes a milicianos de Yihad Islámica y Hamás.

Según aseguró hoy un portavoz de la milicia, esta amplió sus ataques contra Israel ante “los continuos crímenes de la ocupación en la batalla para defender Jerusalén”, detonante de la escalada.

A su vez, aviones de combate del Ejército “atacaron docenas de objetivos” de la franja. Entre otros, un túnel subterráneo usado por operativos de Hamás, “ubicado debajo de una escuela y muy cerca de otros edificios civiles”, concretó el Ejército, que denunció que el grupo islamista “coloca deliberadamente objetivos militares en el corazón de áreas civiles densamente pobladas”.

También se atacaron “varios edificios” de seguridad interna de Hamás “usados para contrainteligencia”, un inmueble donde estaba la “oficina del jefe de seguridad interna” de la organización y dos posiciones de lanzamiento de cohetes. (I)