Cuba recibió este sábado 30 ventiladores pulmonares como parte de un primer donativo de insumos médicos provenientes de China para enfrentar el complejo panorama epidemiológico debido a la pandemia.

“El resto de los suministros, fundamentalmente medios de protección, estarán arribando en las próximas semanas”, informó el Ministerio cubano de Comercio e Inversión Extranjera (Mincex).

La nota de prensa divulgada en la página web del Mincex agrega que el donativo “es nueva expresión de la entrañable amistad que une a ambas naciones, que desde el inicio de la pandemia han cooperando de conjunto en la lucha contra esta enfermedad”.

Agradece igualmente a la nación asiática por la “importante ayuda en el complejo escenario epidemiológico que enfrenta Cuba”.

Cuba fabrica sus propios ventiladores pulmonares y algunos de estos se utilizan ya en las salas de terapia de los hospitales en el tratamiento a pacientes graves, según afirmaron directivos del grupo estatal de las industrias biotecnológicas y farmacéuticas del país (Biocubafarma).

El Ministerio de Salud cubano dice que la mayoría de pacientes está en la capital La Habana y su provincia vecina de Artemisa.

Con China, uno de los principales aliados políticos de la isla caribeña y su segundo socio comercial, existen proyectos de cooperación en materia de tecnología, educación y biotecnología.

Otras naciones como Vietnam, Rusia, México, Bolivia, Venezuela y organizaciones solidarias de Estados Unidos han enviado también insumos y alimentos a la isla caribeña, donde hay un fuerte desabastecimiento de productos básicos y medicinas, agravado ahora por el COVID-19.

Cuba atraviesa actualmente por el peor momento de la pandemia, con reportes de más de 8.000 casos diarios y elevadas cifras de fallecidos, lo que sitúa al país como uno de los cinco del mundo con mayor incidencia del virus en este momento.

Expertos han señalado entre las causas del rebrote el “cansancio pandémico” con la consiguiente caída de la percepción de riesgo, las aglomeraciones callejeras producto de la escasez de alimentos o la circulación de nuevas variantes con mayor transmisibilidad, como la delta. (I)