Decenas de miles de personas pertenecientes a minorías religiosas se manifestaron este sábado en varias ciudades de Bangladés para protestar contra una serie de ataques mortales contra templos y otros lugares de culto hindúes.

Las manifestaciones tuvieron lugar en más de 60 localidades de este país, cuya mayoría de la población es de confesión musulmana.

Los manifestantes expresaron su indignación tras los disturbios antihindúes de la semana pasada, en que murieron siete personas.

“Las fuerzas de seguridad y la administración fracasaron completamente en su misión de proteger a las minorías, sobre todo a los hindúes”, lamentó Rana Dasgupta, lideresa del Consejo de Unidad hindú, budista y cristiana, que organizó las protestas, presente en la capital Daca.

La manifestación más importante se produjo en Chittagong, la segunda ciudad del país, con al menos 15.000 participantes.

La espiral de violencia contra los hindúes comenzó tras la difusión de un video en el que se veía un ejemplar del Corán colocado en el regazo de un dios hindú durante el festival Durga Puja.

Los 17 millones de creyentes en el hinduismo representan el 10 % de la población de Bangladés.

La Policía indicó que detuvo a 500 sospechosos por su presunta implicación en los ataques, uno de ellos es un musulmán sospechoso de haber puesto el polémico Corán en el regazo de un dios hindú. (I)