La Unión Europea (UE) sigue adelante con su vacunación mientras presiona a los productores con los que ya hizo contratos y deja para después el análisis de la vacuna rusa.

Funcionarios europeos como la ministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González Laya, han defendido el bloqueo europeo a las exportaciones de vacunas como una herramienta para “obligar” a las farmacéuticas, principalmente a AstraZeneca, a cumplir sus contratos.

La ministra aseguró que esta medida “no tiene como objetivo penalizar a ningún país tercero, sino obligar a las farmacéuticas a cumplir su contrato”, informa EFE.

González hacía referencia a la advertencia que la semana pasada hizo al Reino Unido la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, de que Bruselas podría bloquear el envío de vacunas a ese país si Londres continúa sin exportar a la UE parte de los fármacos de AstraZeneca fabricados en dos plantas británicas, que, según el contrato firmado con la compañía, corresponden a los 27 países de la UE.

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No obstante, González Laya dijo que “lo más inteligente sería que la UE y el Reino Unido trabajasen juntos para apoyar los esfuerzos de AstraZeneca para ampliar su producción”, pues ya ha avisado de que en el primer semestre del año distribuirá solo 100 millones de dosis a la UE, incumpliendo lo acordado. Por ello, será una de las ministras de exteriores que hablé con su homólogo británico, Dominic Raab, en una reunión de la OTAN de esta semana.

En tanto, AstraZeneca sigue defendiendo el uso de su vacuna luego de las dudas surgidas en la recientes semanas y ahora afirma que tiene una eficacia de 100% para prevenir las formas severas de la enfermedad y no aumenta el riesgo de coágulos sanguíneos, tras unas pruebas clínicas llevadas a cabo en Estados Unidos.

Esta vacuna es más barata y fácil de almacenar que muchas de sus rivales, pero su uso fue puesto en duda cuando varios países europeos y otras partes del mundo suspendieron su distribución la semana pasada por casos aislados de coágulos sanguíneos.

La agencia regulatoria europea y la Organización Mundial de la Salud han dicho que la inyección de la vacuna desarrollada por la anglosueca AstraZeneca y la Universidad de Oxford es segura y que no hay evidencia de riesgos sobre la formación de coágulos, lo que instó a Francia y Alemania a retomar las vacunaciones. Pero la confianza pública en el fármaco se ha desplomado, según una encuesta de la firma de análisis de mercado YouGov, realizada entre el 12 y 18 de marzo.

Nuevos datos

El laboratorio ofreció nuevas garantías este lunes, señalando que ensayos en más de 32.000 personas en Estados Unidos mostraron que la vacuna es eficaz en 79% para prevenir el COVID-19 sintomático en la población y en 100% para evitar las formas severas de la enfermedad y la hospitalización, y no aumenta los riesgos de coágulos sanguíneos.

Es efectiva en un 80% para los mayores de 65 años, según el laboratorio. Varios países habían suspendido la administración del fármaco a personas mayores debido a la falta de datos entre los participantes de edad avanzada en ensayos anteriores.

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“Este análisis reconoce la vacuna de AstraZeneca contra el covid-19 como una de la opciones de vacunaciones que tanto se necesitan”, dijo Ann Falsey, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Rochester y una de las investigadoras que condujo los ensayos.

Relego de la vacuna rusa

Un trabajador de la salud de Palestina muestra una caja de la vacuna rusa Sputnik V, que ya se aplica en ese territorio. Foto: AFP

Al consultarle sobre la posibilidad de que ante estos retrasos España compre otras vacunas como la rusa Sputnik V, Laya aseguró que Madrid solo va a adquirir fármacos validados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), entre los que no se encuentra la de Moscú.

Respecto a este tema, el comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, dijo que Europa no “necesita” la vacuna rusa, en declaraciones a la cadena francesa TF1.

“La Sputnik V es una vacuna complementaria, tenemos 350 millones de dosis”, declaró el comisario europeo, quien aseguró además que “los rusos tienen dificultades para fabricarla y (que) sin duda habrá que ayudarles”, según AFP. Otros funcionarios han confirmado que no están negociando para comprar dosis de esta vacuna.

Por estas posiciones, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó que la autoridades europeas están ralentizando la homologación de la vacuna rusa.

“No forzamos a nadie a hacer nada (...) pero nos preguntamos sobre los intereses que defienden estas personas, ¿los de las empresas farmacéuticas o los de los ciudadanos europeos”, apuntó Putin.

Además, Putin también afirmó que tiene “la intención” de vacunarse el martes, un anuncio esperado desde hace tiempo, puesto ya en diciembre dijo que pensaba hacerlo.

En tanto, el ministro de Salud de Rusia, Mijáil Murashko, dijo que la EMA se había comprometido a enviar un grupo de expertos para revisar los resultados de los ensayos de la vacuna, el 10 de abril.

Mientras eso pasa, se sigan añadiendo nuevos fabricantes de la Sputnik V, ya que el grupo farmacéutico indio Virchow Biotech acordó producir 200 millones de dosis. En total se producirán 500 millones de dosis en India, incluyendo este contrato y dos más con otras empresas, según AFP. (I)