La vacuna contra el COVID-19 es el único fármaco que en la actualidad se utiliza para contener los efectos del nuevo coronavirus, además de las medidas de bioseguridad para evitarlo. En Ecuador, hasta el 15 de julio de 2021, la pandemia había causado 21.872 muertes, de acuerdo con registros oficiales, entre casos confirmados y sospechosos. Las personas con antecedentes de alergias sí pueden acceder a las dosis, siempre que no sea a los componentes de la vacuna y dependiendo del tipo de alergia hay algunas indicaciones que tomar en cuenta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó el 21 de abril de 2021 “no administrar la vacuna a personas con antecedentes de reacciones alérgicas graves a cualquiera de sus componentes”.

Alergólogos y epidemiólogos explican en qué casos específicos hay contraindicaciones.

El médico Jaime Eduardo Cárdenas, alergólogo inmunólogo especializado en Argentina, aclara que no todos los pacientes con alergias tienen contraindicación de vacunarse.

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En los pacientes con antecedentes de alergias graves lo ideal es inicialmente tener una atención especializada con el alergólogo, donde se valorará cada caso y si es necesario se realizarán pruebas de alergias para su seguridad, no todos los pacientes con alergias graves tienen contraindicación”, explica.

Pero, ¿qué alergias se consideran graves por las que un ciudadano o ciudadana no debe vacunarse? En este grupo están los pacientes con antecedentes de reacción alérgica a algún componente de la vacuna, antecedentes de alergias graves a múltiples medicamentos y antecedentes de alergia grave con otras vacunas, responde Cárdenas.

El epidemiólogo Alberto Narváez, por su parte, entrevistado en el sitio web Sala de Prensa, dice que “en general las únicas contraindicaciones para la vacuna es haber tenido alergias muy graves e inclusive si alguien se vacunó y tuvo reacciones alérgicas graves con la primera dosis no debería vacunarse con la segunda sin supervisión, sin la autorización de un médico”.

Agrega que las personas con asma pueden vacunarse sin problemas, igual que quienes sean alérgicos a alimentos o medicinas, siempre que esas alergias no hayan puesto en riesgo sus vidas.

Consulta aquí tu lugar y fecha de vacunación contra el COVID en Ecuador

Un documento informativo colgado en la página de la FDA sobre la vacuna de Pfizer-BioNTech confirma que quien haya tenido una reacción alérgica de una dosis o ha tenido una reacción alérgica severa a cualquiera de sus componentes no debe recibir el fármaco.

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En la versión de diciembre del 2021 del Plan para la vacunación para prevenir el COVID-19 2020-2021 de Ecuador se afirma que la posibilidad de que esta vacuna pueda causar una reacción alérgica severa es muy remota.

La vacuna contra el COVID-19 de Pfizer BioNTech incluye estos ingredientes: ARN, lípidos (4-hidroxibutil) azanodiil) bis(hexano-6,1-diil) bis(2-hidroldecanoato), 2 [(polietilenglicol)- 2000]-N,N-ditetradecilacetamida, 1,2-distearoil-sn-glicero-3-fosfocolina y colesterol), cloruro de potasio, fosfato monobásico de potasio, cloruro de sodio, fosfato dibásico de sodio dihidratado y sacarosa.

La versión del plan de vacunación mencionado establece los signos de una reacción alérgica grave: dificultad para respirar, hinchazón de la cara y la garganta, latido cardiaco rápido, sarpullido severo en todo el cuerpo, mareos y debilidad.

En centros de vacunación de Guayaquil se inmuniza desde 18 años solo con cédula; entre martes y miércoles se aplicaron en el país 706.322 dosis contra el COVID-19

Cárdenas precisa que después de una reacción es obligatoria una valoración con el alergólogo, previamente a una nueva dosis, para así poder definir si la reacción fue verdaderamente por alergia.

Letty Mendoza es alérgica a la penicilina y recibió la vacuna de Sinovac. La alergia de la mujer es tan severa que la única vez que le aplicaron penicilina llegó a la anafilaxia, lo que significa que su vida estuvo en peligro, sin embargo la vacuna no le provocó ninguna reacción.

El médico Ángel Ramírez, especializado en biología molecular e ingeniería genética y director técnico del Citeic en Portoviejo, considera que no existen alergias leves o graves sino pacientes distintos. “Ningún alérgico es igual a otro por su constitución genética y, por lo tanto, frente a los antígenos (incluye vacuna anticovid) pueden dar resultados inesperados”.

Antes de la aplicación de la vacuna su recomendación es hacer interrogatorio al paciente y de determinar que es alérgico pasar a un registro de observación. ”No podemos darnos el lujo de arriesgar la vida o calidad de vida de los pacientes alérgicos”.

Asegura que en su consulta están aumentando los pacientes alérgicos posvacuna. A la consulta de índices de esos aumentos responde: tratamos alergias desde hace 30 años y la incidencia mundial era que el 30 % de habitantes del planeta tenían alguna forma de alergia, pero actualmente se ha duplicado por el uso de químicos inhalantes (cloro, detergentes, alcohol, fumigantes, etc.) y por el abuso y mal uso de la automedicación “preventiva” o anti-COVID-19. (I)