Cuando un paciente con obesidad no logra bajar de peso, pese a que ha realizado dietas y ejercicios por al menos seis meses, la mejor opción que se tiene es una cirugía bariátrica.

Mientras más tiempo se espere, el paciente puede desarrollar lesiones graves irreversibles en el cuerpo y está expuesto a infartos u otras patologías. De hecho, la obesidad es un factor de riesgo para el cáncer, afirma Oliver Toala, cirujano bariátrico. El especialista añade que la calidad de vida de una persona obesa es mala.

“Vive enferma, con hipertensión, con diabetes, incluso tienen impactos emocionales, ya que no se pueden desarrollar como una persona delgada, también sufren de discriminación”, afirma.

Según el galeno, la sociedad tiende a pensar que una persona es obesa porque quiere y la “señalan como una mala persona”. Sin embargo, indica que el exceso de peso se da porque actualmente la humanidad tiene un estilo de vida para el cual la genética no está preparada.

Añade que el hombre está “hecho” para realizar mayor actividad física y comer menos de lo que actualmente ingerimos.

Nosotros estamos hechos para correr, caminar, recoger alimentos, cazar animales, construir casas, pero actualmente hacemos trabajos manuales y mentales. Entonces, el exceso de calorías que estamos ingiriendo no se elimina en el sudor o la orina, sino que se almacena en forma de grasa y esto hace que nuestro cuerpo pida más comida. El paciente obeso no es obeso porque quiere, sino porque el mundo lo convirtió en obeso”, afirma Toala.

Los índices de obesidad en el país son altos y por esto el Ministerio de Salud Pública y el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social realizan operaciones bariátricas. Además, las clínicas privadas también realizan estos procedimientos.

“Actualmente los precios son asequibles. No debemos ver como un gasto este tipo de operaciones, más bien es una inversión, ya que si seguimos obesos gastaremos mucho más en tratamientos para enfermedades cardiacas o diabetes”, asevera Toala. (I)