Fue declarado como Pueblo Mágico en 2021, tiene más de 100.000 habitantes y 132,78 km2 de extensión territorial, lo cual lo convierte en el cantón más pequeño de la provincia de Pichincha.

Además, posee seis parroquias: San Rafael, San Pedro de Taboada, Sangolquí, Cotogchoa, Rumipamba y Fajardo. Su clima suele ser entre los 15 °C hasta los 23 °C, cuando se consideran días calurosos.

Se trata del cantón Rumiñahui, ubicado al sureste de la provincia de Pichincha y es el que lidera en la cobertura de dos servicios básicos, superando a las grandes ciudades como Quito y Guayaquil.

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Guayaquil creció en cobertura de agua potable y alcantarillado en 12 años, pero no en la zona rural

En agua por red pública, es decir, al medio de abastecimiento de este líquido vital hacia las viviendas, registra el 99,1 %, colocándose sobre Quito que tiene el 98,9 %, de acuerdo a datos del censo de 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Y sobre el alcantarillado, que implica a las casas que tienen un inodoro que descarga el agua residual, llega al 95,9 %. También está por encima de Quito con el 95 % y lejano a Guayaquil, que registra el 83,5 %.

El alcalde de Rumiñahui, Fabián Iza, explica cómo el cantón se mantiene en esa cobertura de servicios básicos mientras lidia con la inseguridad y desempleo, parámetros que no son ajenos a esta ciudad del norte del país.

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¿Cómo Rumiñahui llegó a más del 90 % en el acceso a estos servicios básicos?

El cantón por historia sí ha tenido una cobertura adecuada, pues la geografía y la concentración demográfica da para que podamos hacer una cobertura no tan extensa e intensiva, entonces siempre hemos estado unos márgenes superiores al 90 % de cobertura de agua potable y alcantarillado. Lo que estamos nosotros haciendo es manteniendo el caudal y con proyectos garantizar que ese porcentaje se mantenga en el tiempo. Luego el crecimiento poblacional haría que vaya disminuyendo. En lo rural, sí tenemos que poner más énfasis porque ahí la cobertura es menor.

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¿Cuánto es ese acceso en la zona rural tanto para el agua potable como para el alcantarillado? Porque la mayor cobertura es en la zona urbana.

Estamos llegando a un 40 % o 50% en el área rural. Nosotros tenemos de vertientes naturales, sin embargo, hay el proyecto Cóndor Machay, de $ 8 millones, que ha estado hace mucho tiempo en estudios y en permisos. Estamos en el proceso de expropiaciones y ya lo otro es el requerimiento de recursos que tenemos capacidad financiera dentro del Banco de Desarrollo, que da prioridad a los proyectos de agua potable.

¿Con ese proyecto se espera dar cobertura a la zona urbana?

Este proyecto garantizará que tengamos esos mismos niveles que están en la parte urbana hacia la rural. Anhelamos de 15 a 20 años.

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De ese 40 % o 50 %, ¿cuánto se proyecta incrementar?

Nunca se va a lograr el 100 %, pero sí vamos a estar en índices de eficiencia alto, que superarán el 95 % en la parte de agua potable, paralelamente con el alcantarillado.

Los habitantes que no cuentan con estos servicios, ¿cómo hacen para tener agua?

Existen ojos de agua y agua entubada, sin embargo estamos dentro de la administración promoviendo plantas menores dentro de sectores específicos. Por suerte, en la parte rural, el agua que no está potable se utiliza para regadío para ganado, pero en lo poblacional estamos promoviendo unas plantas menores para que haya agua potable.

En la parte urbana hay pérdidas, incluso del 100 % del caudal que sale de origen se llega a perder un 40 %. Estamos con un proyecto para determinar estas pérdidas negras por fugas, conexiones clandestinas y otro tipo de situaciones.

En tanto, en alcantarillado tiene el 95 % aproximadamente de cobertura. ¿Qué está haciendo la Alcaldía para abarcar el restante?

Hemos asignado recursos para el presupuesto del 2024. Y estamos trabajando para que se cumpla, ojalá en un 100 % dentro de lo urbano. En la parte rural vamos de la mano con la obra, con lo que es el adoquinamiento, vías, aceras. No puedo hacer la obra de la vía sin antes hacer la obra de la parte subterránea.

El 2,42 % de Quito no tiene servicio de agua: hay barrios capitalinos donde el agua llega por horas

¿Cuáles son las fuentes de financiamiento del cantón para las obras?

Nosotros tenemos tres fuentes de financiamiento: recursos propios de la Municipalidad, asignación del Gobierno central y otras (como organismos internacionales). Por suerte, es una ciudadanía que tiene buena cultura tributaria en el sentido de tasas, de contribuciones y eso nos ayuda bastante tanto a la parte corriente como el gasto de inversión. Aparte de eso nuestra capacidad crediticia es muy buena.

No descartamos el trabajar en proyectos de la ruralidad para golpear las puertas de organismos, internacionales o multilaterales como la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe), el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), que da mucha más prioridad a proyectos de medio ambiente.

Sin duda el agua potable y alcantarillado no es el problema central de Rumiñahui. ¿Cuáles son?

El cantón no es ajeno a la realidad, uno de ellos es la inseguridad. No tenemos índices altos, sin embargo, eso no nos reconforta para nada. Estamos trabajando con la Policía Nacional, el Ministerio del Interior, pero ahora hay un cambio de gobierno que yo sé que vamos a seguir reforzando nuestra gestión. Si bien no es nuestra competencia directa, pero sí es nuestra corresponsabilidad.

¿Y cómo se evidencia esa corresponsabilidad?

En la prevención, justamente en educación con los ciudadanos, lugares públicos con iluminación, actividades donde la ciudadanía se apropia de los espacios como una manera de contribuir a la seguridad.

Tenemos también la parte de crisis económica, en ese sentido, damos facilidades y ayudas a los emprendedores. (Por ejemplo), exonerar ciertos valores o tasas municipales. Algunas situaciones de comercios autónomos de informales y estamos guiando a las personas para que se vayan formalizando porque eso a la vez ayuda al Municipio.

Y en cuanto a la movilidad.

Tenemos problemas obviamente porque estamos cerca de la capital del Ecuador. Yo digo (que Rumiñahui) es el corazón del valle de los Chillos y (ojalá) conecte y que haga una articulación con la nueva alternativa de movilidad del metro. Estamos apenas a 20 minutos de distancia en vehículo, que muchas veces son hasta dos horas, ahí debemos trabajar con los actores de movilidad e incluso con el cantón Mejía.

¿Y estar cerca de Quito los ha ayudado?

Eso nos ha ayudado a hacer un polo de desarrollo conjunto, pero eso no se hace por inercia, ha sido el esfuerzo de cada uno de los ciudadanos. Nuestro cantón geográficamente es el más pequeño de Pichincha, sin embargo, luego de Quito es el que más fortaleza financiera tiene a nivel de Pichincha.

Rumiñahui es uno de los Pueblos Mágicos. ¿Cómo se ha potenciado el turismo?

Eso significa mantener nuestro patrimonio, tenemos una historia libertaria, aquí se gestó la esencia de la libertad de todo el Ecuador, hay arte, cultura. En 1992 fue declarado patrimonio cultural, somos la capital mundial del hornado, entonces hay muchísimas bondades. (I)

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