Miriam Córdova tuvo que estudiar Medicina para saber qué era un alimento “inconoso”. Su familia le decía que no consumiera banano, carne de cerdo, maní, maduro e incluso pescado cuando se sacó una muela o cuando tuvo un pequeño corte al cocinar en su juventud. Y así por varios años.

Cuando estudió se enteró de que esta categoría de alimentos no existe y que solo era una creencia. De inmediato le contó a su familia. Ahora ya todos dejaron atrás esa idea.

Pero las hermanas de José Ortiz, cuenta él, aún creen que, cuando tienen una herida o les aparece un orzuelo, deben restringirse de comer maní, aguacate, ají y carne de cerdo para evitar “que les haga daño”.

Grace, a sus 42 años, no deja que sus hijos coman chocolate, maní o maduro cuando los ha vacunado. Dice que esta enseñanza es tradicional en su familia.

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El término inconoso actualmente no goza de reconocimiento formal. La Real Academia Española retiró esta palabra de su diccionario en 1950. Sin embargo, se usa como un término coloquial para hacer referencia a que ciertos alimentos no pueden ser ingeridos por una persona operada, con una herida, vacunada o hasta con un orzuelo.

Estas afirmaciones no tienen sustento científico, dice Mayra Ger, médico diabetóloga y nutrióloga clínica.

“Desde un punto de vista clínico, no hay ese término. Cada persona tiene características propias, y no todos los alimentos van a producir alguna alteración con un proceso infeccioso. (…) No es que hoy me como un aguacate y mañana amanezco con inflamación en la herida; no pasa eso”, dice Ger.

La carne de cerdo se puede consumir bien esté bien cocida, dicen los expertos. Esto solo para quienes pasaron un proceso quirúrgico. Foto: Cortesía. Foto: Francisco Ipanaqué. -- FRANCISCO

Con esto concuerda el médico cirujano Leonardo Almeida, quien indica que es solo un mito. Lo que sí existe es que el consumo frecuente de ciertos alimentos puede retrasar un proceso de cicatrización tras una intervención quirúrgica, pero no se cuenta para heridas mínimamente invasivas.

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Estos alimentos llamados popularmente “inconosos” se conocen más profesionalmente como proinflamatorios, pues provocan que una herida tarde en cicatrizar, asegura María José Portero, médica general y con conocimientos en medicina funcional.

“No es que no se vaya a cicatrizar, sino que dura más de quince días y puede inflamarse y necesitar más antibióticos; y, por ende, se prolongue la recuperación”, explica.

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Normalmente una cicatrización dura máximo ocho días, hasta que se regenere el tejido.

Portero señala que una persona que fue operada, primero, debe seguir las recomendaciones del médico; y segundo, no consumir lácteos, azúcares, comida rápida, maní, margarinas, embutidos, ají y no freír carnes con aceites comunes, sino extra virgen, de coco, entre otros, al menos hasta que termine ese proceso de recuperación.

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El ají no puede consumirse antes, durante y después de un proceso quirúrgico. Es un alimento proinflamatorio. Foto: Archivo. Foto: Susana Landívar -- Polka Dot Ima

En cuanto a las carnes, deben estar bien cocidas. Por ejemplo, la carne de chancho, si no es bien cocida, sigue con microorganismos que alteran la mucosa intestinal.

“Al afectar la mucosa intestinal afecta a nuestras bacterias buenas, que son la microbiota; estas lo que hacen es distinguir el alimento bueno y malo. Por eso, no hay que dañar la mucosa. Recordemos que el intestino conecta con el sistema nervioso, linfático, y si seguimos consumiendo (alimentos dañinos antes y después de una operación) empieza a liberar marcadores inflamatorios y causan daños en la mayoría de órganos. El secreto está en cuidarse”, apunta.

Almeida indica que quienes están pasando por este proceso pueden consumir alimentos que ayudan a una rápida cicatrización, como lentejas, pescado, verduras, pollo, papa..., aquellos que sean fáciles de digerir.

Alimentación antioxidante basada en alimentos que reducen la inflamación crónica

Hay que evitar comidas pesadas para no hacer presión al evacuarlas. Y hay algunos alimentos que provocan eso; y eso es doloroso y se inflama la herida. Lo que se conoce como maniobra de Valsalva (esfuerzo para una evacuación intestinal)”, explica.

Los especialistas resaltan que deben apoyarse en su médico de confianza luego de una operación; que, por lo general, se inicia con el consumo de alimentos líquidos, semisólidos y sólidos, dependiendo del caso. (I)